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Ejemplos de Artículo como genero periodístico:

 El artículo en sentido amplio es una composición literaria sobre un asunto. Considerado en estricto apego periodístico, el Artículo formula juicios, plantea problemas y establece valoraciones y referencias de hechos ya ocurridos a los que interpreta y analiza.

Ejemplo de Artículo:

 

• Guadalupe Loaeza

Tristeza

"iHijolel", exclamé con todas las jotas inimaginables al acercarme a mi coche, estacionado sobre Homero, en Polanco. De inmediato me di cuenta que algo le faltaba, que no estaba tal y como lo había dejado dos horas antes: el cristal de la puerta del lado derecho se había esfumado casi en su totalidad; lo único que quedaba de él eran dos piquitos que alegremente se asomaban entre el hule, incluso brillaban bajo los últimos rayos de un sol gelatinoso. Entre resignada, indignada, enojada y experimentada (ésta ha sido ya la cuarta vez que me sucede), los tomé entre mis dedos y los tiré al suelo. Con el ánimo completamente estrellado, me subí al coche. En el interior todo parecía estar igual, salvo que la guantera estaba abierta. En esos momentos me dio un poco de pena, pues allí había guardado un par de hombreras, un cepillo del pelo, la mitad de un chocolate milky way y dos circulares del colegio de mis hijos; todo estaba en el mismo desorden en el que yo lo tenía.

"¡Ay qué pena!, ha de haber pensado que era de lo más desordenada" fue lo primero que se me ocurrió pensar como buena ex alumna de colegio de monjas. Sobre el asiento derecho, donde había dejado una mascada, yacían varios montoncitos de cristal hechos polvo. Al ver el tablero, enseguida pensé en la decepción que se habrá llevado el ladrón al encontrarse, en lugar de estéreo, una agujero horrible, negro, oscuro, lleno de cables rojos y amarillos. "Pobre, seguramente era un ladrón miope", me dije con cierto gusto. Antes de poner el motor en marcha, vi que el seguro de la puerta afectada no estaba bajado, "Además -pensé- era tonto. ¿Por qué mejor no abrió la puerta? Se hubiera evitado este tiradero de cristales. Aparte de ciego, lento, y con pésimo gusto. ¿Por qué no se llevó mi mascada, si es padrísima, ni todos los libros que traigo en la parte de atrás? ¿Entonces era un ladrón melómano, especializado nada más en el robo de estéreos? ¿Existirán ladrones exclusivamente de libros o de mascadas?, me preguntaba en tanto que hacía varias maniobras con el volante para irme.

"¿A quién se le puede echar la culpa?", me decía una y otra vez sobre Ejército Nacional, mientras un viento frío congelaba mi mejilla derecha. "Cuando suceden estas cosas, ¿contra quién se puede enojar uno? ¿Contra el mundo? ¿A quién se le reclama? ¿Por qué no existirán ladrones buenos que en vez de quererse llevar un estéreo que no existe, porque ya se lo llevó otro ladrón, en su lugar no instala otro, aunque sea robado? Entonces sí no se enojaría uno mismo si se encontrara el tiradero de cristales sobre el asiento. Al contrario se le agradecería por solidaridad. ¿A quién se le puede echar la culpa?", insistía en preguntarme.

Ya para entonces el sol se había metido no sé a dónde, porque en realidad nunca he sabido dónde se mete cuando se esconde. Fue entonces que me dí cuenta que me sentía profundamente triste. Empecé a sentir tristeza por todos los conductores que veía a mi paso. Unos se veían todavía más tristones que yo, a pesar de que ellos llevaban sus dos cristales bien cerraditos. "Es que la ciudad les ha robado la alegría, porque ya ni se puede escuchar música en el coche", me dije. Estaba yo entristeciéndome a tal grado que hasta sentí tristeza por mi ladrón, porque el pobre no se había llevado nada de mi coche. "A lo mejor era su primer robo". Después me puse a imaginar el número de caseteras robadas y vendidas al día. "¿Qué sentirá un ladrón de estéreos cuando sus colegas le roban la suya propia?".

Entre pregunta y pregunta miraba de reojo los montoncitos de cristal. No sé por qué en esos momentos me imaginé que así era el polvo de la luna y entonces sentí ganas de irme para allá y quedarme por lo menos toda la Semana Santa. Pero como a esa hora el frío ya se había instalado en el coche y en todo mi cuerpo, cambié de imagen yen lugar de evocar a la luna me acordé de los raspados que venden en Coyoacán. "Déme uno de cristal", pedirían los faquires sise aprovecharan todos los montoncitos de vidrio de los cristales rotos por robaestéreos. "Y si con estos cristalitos les hago un calidoscopio a mis hijos?", me pregunté como para reanimarme.

Pero el romanticismo me duró nada más hasta llegar a Gutenberg, porque luego me puse a imaginar cuánto me iba a costar reponer el cristal. Curiosamente al planteármelo, clarito sentí como la tristeza se espantó y se salió por la ventana rota. "Estos negocios que instalan los cristales de las ventanas ¿estarán asociados con los ladrones de estéreos?", volví a cuestionarle a mi fuero interno.

Al otro día llevé el coche a Distribuidora Crinamex. Después de esperar una hora por la fila que había, el empleado me dijo: "De estos cristales ya no nos quedan. Nos llegan mañana. Mejor llámeme antes, porque ya tengo varios pedidos pendientes. Le va a salir en 80 mil pesos". Todo ese día manejé mi Golf helada como una paleta y rumiando mi tristeza.

 


Fecha: 17-02-2010 18:57:14 Autor: Ana
Modificado por: Ana el 17-02-2010 18:57:14

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3 comentarios en Ejemplos de Artículo como genero periodístico

joseffine natali larios martel
[Perú]
10/10/2012
14:46:25
me parece extraordinario todo lo que abarca este tema excelente

estrella
[México]
24/10/2010
15:15:53
kiero un ejemploo
de una noticiaa por fis ayudenme kon mi tareaa
nenseitoo ke si no me regaña la maestra
carlos daniel
[México]
07/09/2010
18:44:48
tengan informaacion que sirva

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