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Ejemplos de Oraciones para dormir

Las oraciones para dormir se ofrecen por la noche justo antes de ir a descansar, y tienen el objetivo principal de ser ofrecidas a Dios como último pensamiento del día, y de esta manera poder agradecer por todo lo vivido durante el día; fuera esto bueno o malo. Además, este tipo de oración es importante ya que representa un ejercicio de autorreflexión, autocrítica, reconocimiento, humildad, honestidad, etc., todo lo cual, permite suplicar por el perdón al Creador por aquellos pecados cometidos, y nos da una nueva oportunidad al día siguiente.

Al ofrecer la oración unos instantes antes de caer en el sueño que el Señor nos brinda, podemos descansar con tranquilidad y paz sabiendo que Él nos habrá escuchado y estaremos en armonía con su Espíritu Santo. Así, si Dios nos concede la gracia de despertar al día siguiente será porque nos perdonó y confía de nuevo en nosotros.

En las oraciones para dormir, debemos incluir aquellos actos que nos avergüenzan porque reconocemos que fueron equivocados o malvados; sean estos, acciones, palabras, pensamientos, etc.

15 Ejemplos de oraciones para dormir:

Son las oraciones para dormir las que rezamos antes de acostarnos o acostar a los niños.

1. Oración al Ángel de Dios.

“Me encomiendo a ti, Ángel de Dios en nombre de aquel en quien creo, amo y alabo. En nombre de aquel a quien fielmente sirves y amas.
Rige mi sueño esta noche, por la Soberana Piedad yo te suplico.
Ilumina y guarda cada pensamiento, cada imagen para que en mis sueños solo aparezca el Señor en sus Cielos. Gobiérname, Ángel bello, para que siga el camino del Padre en ellos.
Visita esta habitación y ahuyenta de ella todas las asechanzas del enemigo. Permanece aquí, Ángel Santo, para que nos guarden en paz. Amén”.
(Rezar un Credo, un Padre Nuestro y un Ave María).

2. Oración al Padre.

Danos, Señor, tu santa bendición por los méritos de Cristo.
Permite que esta noche alcance el sueño de descanso, el sueño reparador.
Permite que mi conciencia vuelva a ser limpia, confía en este siervo tuyo de nuevo, Señor.
Manifiéstate esta noche, Dios, para que juntos en unión inquebrantable logremos apartar al maligno de mi hogar, mi sueño y mi alma.
Te pido, Padre que nuestras manos permanezcan juntas.
Que nuestros corazones latan al unísono.
Que nuestros pensamientos sean uno mismo.
Que escuchemos el silencio y el sonido de la alegría con nuestros oídos.
Eso te pido, Dios mío, para lograr la unión inquebrantable que siempre necesita mi alma. Te amo, Padre. Amén”.

3. Oración a nuestro Señor Jesucristo.

“Omnipotente, Verbo del Padre, perfecto por excelencia, Jesucristo, tú que por tu misericordia infinita nunca abandonarás a este fiel siervo tuyo, habita en mí está noche también, oh Hijo del Rey.
Jesús, buen Pastor de ovejas, no me entregues a los ardides de la serpiente seductora, ni me dejes a merced de Satanás, porque el germen de corrupción está en mí.
Hijo de Dios, ante quien nos prosternamos, Jesucristo Santo, consérvame durante mi sueño por tu luz inextinguible, por tu Santo Espíritu, con el cual santificaste a tus discípulos.
Dios en su lecho concede a este indigno siervo la salvación. Ilumina mi mente con la luz de comprensión de tu Santo Evangelio, mi alma con el amor de tu Cruz, mi corazón con la pureza de tu Palabra, mi cuerpo con tu Pasión impasionada. Preserva mi pensamiento con tu humildad y estimúlame oportunamente para glorificarte, pues tú eres supremamente alabado con tu Padre coeterno y el Santísimo Espíritu por siempre.

Amén”. 

4. Te Deum.

Adoramos dios, ser supremo y eterno. Toda la creación te venera. Ángeles y siervos te adoran. Hoy cantan sin parar querubines
La tierra y también el cielo tienen la majestad de tu gloria. A ti te ensalza el glorioso coro de los Apóstoles, la multitud admirable de los Profetas, el blanco ejército de los mártires.
Ya extendida por toda la tierra, te proclama la santa iglesia, majestuoso y digno padre. Único hijo, adorado por dignidad y magnificencia.
Tú eres el Rey de la gloria, Cristo.
Tú eres el Hijo único del Padre.
Tú, para liberar al hombre, aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.
Despedazada la cadena de la muerte, mostrando el cielo a los hombres. Estando al lado de tu padre, sentado a su diestra.
Creemos que un día has de venir como juez. Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre.
Los santos y la gloria se unirán a nosotros. Tu pueblo necesita salvación y la bendición de tu heredad. Sé su pastor y ensálzalo eternamente. Día tras día te bendecimos y alabamos tu nombre para siempre, por eternidad de eternidades. Dígnate, Señor, en este día guardarnos del pecado.
Pedimos misericordia y que caiga sobre nosotros, es un ruego señor. Amén”.

5. Oración para descansar y tener dulces sueños.

(Esta oración es para niños)

“Gracias te doy, Amigo y Padre mío, amoroso Señor que me cuidas todas las noches y que haces de mi sueño un momento placentero y feliz.
Te pido que mis sueños sigan siendo iluminados por tu cariño hacia mí.
Te pido que mis noches sigan siendo iluminadas por la luz de tu ternura.
Te pido que siempre estés a mi lado, que te sienta tan cerca y te vea en mis sueños.
No permitas que algún ser maligno llegue a mi puerta, elimina la sombra en mis pensamientos, aleja dolores o malestares.
Gracias, Señor por escucharme y siempre darme tu abrazo durante la noche. Amén”.

6. Oración de buenas noches al Creador.

“Antes de cerrar mis ojos, mi mente y mi boca quiero decirte buenas noches, Señor. Oh, Dios nuestro, deseo descansar esta noche en tu bondad y amor, y pedir que me perdones por todos los pecados que he cometido hoy de palabra, acción y pensamiento.
Concédeme un sueño apacible y sereno. Envía a tu Ángel Guardián para protegerme y defenderme de todo mal.
Confío en ti, Señor, porque tú eres el salvaguardia de nuestras almas y cuerpos.
Buenas noches, Padre amado. Rindo homenaje a tu Nombre por los siglos de los siglos. Amén”. 

7. Bajo tu protección.

Madre, nos acogemos a tu voluntad, por Dios que es tu hijo; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡Oh Virgen gloriosa y bendita!”

8. Oración al Ángel Guardián.

“Ángel de Cristo, Santo Guardián y Protector de mi alma y de mi cuerpo, perdóname todos mis pecados de hoy. Líbrame de todos los ardides del enemigo, para que no encolerice a mi Dios con ningún pecado. Ruega por mí, pecador e indigno servidor, para presentarme digno de la bondad y misericordia de la Santísima Trinidad, de la Madre de mi Señor Jesucristo, y de todos los Santos.
Amén”.

9. Oración para dormir en paz.

(Esta es oración es para niños)
“Jesús, por tu fiel y valiosa amistad te pido:
Sé mi guía y acompañante para dormir en paz.
Sé mi cobija, mi sueño placentero, mi almohada suave y tierna.
Sé todo lo que necesite esta y todas las noches para descansar con tranquilidad.
Yo prometo ser aún mejor de lo que fui hoy.
En ti confío, amigo Jesús. Amén”.

10. Oración para el día que comenzará después de la noche.

En esta oración te haré peticiones para el día de mañana, si tú deseas concederme la vida para entonces.
Imploro, Señor, despiertes nuestros corazones, que se han dormido en las cosas y ya no tienen fuerza para amar.
Señor, despierta nuestra ilusión que se ha apagado en ilusiones pobres.
Señor, despierta nuestras ganas de felicidad, porque nos perdemos en diversiones caducas.
(Se sugiere rezar también la oración A Jesús crucificado):
No me mueve, mi Dios para quererte, el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido, para dejar por eso de ofenderte. Tu muerte me mueve señor, clavado en esa cruz me mueves y el escarnio que te hicieron me mueve. Todo lo que tú haces y eres me mueve señor. Muéveme, en fin, tu amor, de tal manera que, aunque no hubiera cielo yo te amara, y aunque no hubiera infierno te temiera. Por mi amor por ti no debes de darme, pues lo que yo espero no esperará, pues lo mismo que te quiero te quisiera. Amen.

11. Oración para prepararse para descansar.

Señor, Jesucristo, date prisa en socorrerme, te pido.
Confieso mis pecados antes de disponerme a apaciguar mi mente para lograr descansar. Quiero, Señor, que seas testigo como siempre, que veas dentro de mí que lamento haberte faltado en este día que apenas termina.
He pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión.
Y, porque eres bondad eterna y porque te amo tanto, lamento haberte ofendido, Señor mío, Jesucristo, Dios y Redentor mío.
Te suplico perdón, clemencia, confianza, amor.
Te ofrezco firmemente no volver a pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta el día de mañana y todos los días de mi vida; la que tú me concedas. Te doy las gracias, Señor.
Me pongo en tus brazos para descansar en tu amor y perdón. Amén”.

12. Oración de agradecimiento.

“Gracias, porque al final del día podemos agradecerte los mérito de tu muerte y el pan de la Eucaristía; la plenitud de alegría de haber vivido tu alianza; la fe, el amor, la esperanza y esta bondad de tu empeño de convertir nuestro sueño en una humilde alabanza.
Señor, visita mi habitación. Aleja de ella las insidias del enemigo; que tus santos ángeles habiten en ella esta noche, y nos guarden en paz.
Que tu bendición permanezca siempre con nosotros. En el nombre de Jesucristo.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén”.

13.Oración para la noche.

“Con esta señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu Santo. Amén”.
Jesús amado, termino el día gozoso y satisfecho.
Y antes que me disponga a adentrarme en reparador sueño, postrado ante ti suplico por tu bendición.
Amor Divino, Sacramentado. Por la armonía en mi descanso, quiero decirte lo mucho que siento mi pecho arder al mirarte.
Inclino mi cabeza ante ti, y te digo cuánto te adoro y alabo.
Sí no pudiera, oh, Señor, con descanso yo pasar la noche, lo soportaría y entendería, Señor, pues esa sería solo tu decisión.
Más yo sé que nunca me privarías de esa dicha pues me has dicho ‘ve a tu reposo, yo te bendigo. Sin penas duerme. Velo por ti’
Más seré capaz siempre, Padre, de buscar el descanso junto a tu altar, a tus plantas por el amor que te profeso.
Termino mi oración y plática, más antes, amado amigo, quiero darte las buenas noches. Amén”.

14. Oración al Ángel custodio y al Padre.

“Oh, gran Ángel que me resguarda, eres mi dulce compañía, pues tu no me desampares sea de noche o sea de día; no me dejes solo, porque me perdería.
Doy gracias, Señor, por todos los dones y beneficios que me has concedido hasta ahora. Por permitirme conocer tu fe, por concederme formar una familia y por dejarme crecer como persona.
Te agradezco las oportunidades que tuve durante el día para ayudar a quienes requirieron mi ayuda, para realizar solo buenas acciones para con mis seres amados y conmigo misma.
Danos una noche de descanso resguardado por tus santos ángeles.
Envía a mi hogar al Ángel bendito custodio mío y de mi familia.
Permite que esté entre nosotros y nos guarde en un sueño enriquecedor y placentero. Buenas noches tengas, Padre. Amén”.

15. Oración de perdón, gratitud y alabanza nocturna.

“Dios siempre Eterno, Omnipotente. Espíritu Santo, Hijo, Padre de toda la creación. Solo tú me has concedido llegar a esta hora presente, perdona pues los pecados que he cometido, en pensamiento, palabra y obra, y limpia, Señor, mi alma de toda mancha.
Y concédeme, Señor, pasar el sueño de esta noche en paz, a fin de que al levantarme del lecho pueda agradar tu santo nombre todos los días de mi vida y ganar la victoria sobre mis enemigos.
Líbrame, Señor, también de los pensamientos que me corrompen y de malos deseos que puedan atacar la calma de mi ser.
Porque tuyos son el reino, el poder y la gloria. Alabado seas, oh Tridente, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.

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Por : Morris

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