Inicio » Conocimientos generales » Oraciones a San Judas Tadeo

Oraciones a San Judas Tadeo

Las oraciones a San Judas Tadeo son ejercicios sinceros para suplicar por la ayuda del bondadoso Apóstol, Patrono de las situaciones desesperadas, cosas imposibles, pérdidas económicas, enfermedades, entre otras cuestiones difíciles. Debido a que existe una terrible confusión entre Judas Iscariote (aquel que traicionó a Jesús) y San Judas Tadeo, se le atribuyen los casos desesperados, y es por esa misma razón que es considerado como un santo olvidado. 

Estas oraciones a San Judas deben ser ofrecidas con mucha fe y siempre mostrando gran y sincero agradecimiento al Santo por los favores en que nos ayudará; y porque gracias a su intercesión ante Dios, podemos ser escuchados y perdonados.

15 Ejemplos de oraciones a San Judas Tadeo: 

  1. Oración para invocar la ayuda de San Judas.

    Oh, santo y glorioso Apóstol San Judas Tadeo, que eres un siervo leal y amigo de Jesús y que has sido olvidado en parte por el nombre del traidor a Jesús, pero que la iglesia te honra y te nombra como patrón de las causas difíciles.

    Por tu sabio poder, te ruego que intercedas por mí ante el Altísimo para que sea una buena persona y reciba el socorro del cielo para que desaparezcan mis mortificaciones y sufrimientos, y para poder salir adelante ante está adversidad (incluir otra petición personal)

    Yo te prometo, Apóstol querido, acordarme siempre de este favor que me haces;

    Jaculatoria: Glorioso Apóstol, San Judas Tadeo, por amor a Jesús y a María, escucha mi oración y protege a mi familia, y todos aquellos que con fervor te invocan. Amén”.

Las oraciones a San Judas Tadeo son para solicitar favores al santo de las causas difíciles.

  1. Amado apostol.

    “Tú, bien amado Apóstol, que imitaste tan decididamente a Jesús, que consagraste tus pasos, tú vida a él por amor verdadero y amistad magnífica, te pido por este miserable que es tu fiel creyente, para que le ilumines en el camino triste que hoy vive (Se puede incluir una petición específica de acuerdo a lo que se necesite).

    Este servidor tuyo, tu siervo promete jamás dejar de honrarte y amarte porque tú eres el principal protector. Gracias San Judas, mi amado patrón. Amén”.
  1. Oración para la visita a San Judas.

    “Honremos a nuestro protector, San Judas Tadeo, con una buena confesión y una comunión fervorosa. Así todos nosotros lograremos ser más agradables a Dios y obtendremos así del Amado y Santo Apóstol con amor y facilidad la gracia que pedimos.

    Bondadoso protector mío, San Judas Tadeo, tú que recibiste del Salvador la gracia de la vocación al apostolado para seguirle más de cerca en la práctica de las virtudes y predicar su Evangelio, tú que tuviste el don de conmover los corazones con tus ejemplos y tus enseñanzas, el poder de obrar milagros, y que diste tu vida en defensa y testimonio de la Fe. Recibe mis parabienes por estos grandes privilegios, y acepta gustoso esta visita que te hago en agradecimiento de favores obtenidos y para obtener nuevas gracias por tu mediación.

    Alcánzame un grande amor al Divino Maestro, que me aliente en la práctica de la virtud, me consuele en mis tribulaciones y sostenga mi esperanza cuando el infortunio y la desgracia me acrisolen. No permitas jamás que la falta de confianza en la Providencia divina me aparte del amor y servicio de Dios.

    Dame tu cariño y protección, San Judas Tadeo, y ayúdame a conseguir lo que necesito y te pido, hoy para mi bien temporal y despues para mi bien eterno. Amen.

    (Se deben rezar tres Glorias en honor de la Santísima Trinidad y hacer luego la petición de la gracia que se desea obtener)”
  1. Oración para San Judas, por las penas y su consuelo.

    “San Judas, bendito Patrón de casos tan imposibles, de las desesperanzas humanas, yo vengo a pedirte que me ayudes a mirar con paciencia el problema que hoy debo enfrentar.

    Muéstrame cómo conservar la calma y cómo actuar. Pero también te suplico que me libres de ese problema, yo lo acepto porque el Señor lo mandó por la razón que él deseó, pero intercede, oh Apóstol, por mí ante él para que me perdone y me conceda su misericordia.

    Tú, San Judas tan bueno, estarás siempre en mi corazón como mi más querido amigo y Santo protector. Amén”.
  1. Oración de Consagración.

    “San Judas, Apóstol de Cristo y mártir glorioso, deseo honrarte con especial devoción. Te acojo como mi patrón y protector.

    Por tu amor y bondad, te encomiendo mi cuerpo y alma, todos mis intereses espirituales y temporales y así como los de toda mi familia.

    Te consagro mi mente para que en todo proceda a la luz de la fe; mi corazón para que lo guardes puro y lleno de amor a Jesús y María; mi pequeña voluntad para que esté siempre unida a la magnánima y perfecta voluntad de Dios.

    Te suplico me ayudes a dominar mis malas inclinaciones y tentaciones evitando todas las ocasiones de pecado. Ayúdame a obtener la gracia para no ofender jamás a Dios nuestro señor y la gracia de cumplir fielmente las obligaciones que dios marca para la vida siguiendo las virtudes necesarias para mi salvación.

    Te suplico que ruegues por mí Santo y perfectísimo patrón, esperanza y auxilio mío, para que me inspires con tu ejemplo y que me asista tu bendita intercesión, así lograr que yo pueda tener una vida cercana a la santidad y culminar con una muerte tranquila y dichosa alcanzando la gloria del cielo prometido donde se ama y da gracias a Dios Nuestro señor durante la eternidad. Amén”.
  1. Oración a San Judas.

    “San Judas, tú fuiste testigo de la compasión y del poder sanador de nuestro Señor Jesús.

    Lo viste tocar a los enfermos y aliviar sus males. Tú mismo compartiste los dolores de los afligidos, y animaste a los desconsolados. Tú recibiste la autoridad y el poder de Jesús para hacer maravillas, curar a los incurables, y restaurar a los incapacitados.

    Te pedimos que intercedas ante Jesús, para que con su gracia cure a los enfermos y afligidos, para que levante a los espíritus caídos, y para infundir esperanza a los corazones desesperados. Prometo que de alguna manera llevaré la buena nueva del amor de Dios a una persona enferma. Amén.

    (Se puede decir esta promesa o cualquier otra de acuerdo a las necesidades personales)”.
  1. Oración para agradecer los favores.

    “Con humilde mirada y alejado del ruido del mundo me acerco hasta ti, oh San Judas, para dedicarte esta oración sincera.

    Nace en mi corazón gran necesidad de agradecerte los favores que me has hecho. Tú me has demostrado tu aprecio, así como le demostraste a Jesús tu amistad y amor por él. Por eso hoy y siempre creo en ti, en el poder que el Señor te ha concedido para que protejas a los míseros siervos en el mundo que caen en desgracias por sus propios errores, o que más allá de sus malas decisiones, el Padre decide poner pruebas y dolorosas penas.

    Gracias por orar por nosotros ante el Altísimo para que nos perdone y ayude. Eres quien intercede por nosotros porque confías en que te amamos y en que en tu nombre nos arrepentimos de verdad.

    Gracias te damos, magnánimo Apóstol. Amén”.
  1. Oración por la más grande necesidad.

    “Oh, San Judas Tadeo, mi patrón y abogado, te pido que me ayudes en esta necesidad y sobre bodoque me alcances de Dios el perdón de mis culpas, por las que debo soportar estas penas temporales. Y también pide a Dios que me libere de la actual tribulación y angustia, para que esto no sea contrario a mi eterna salvación. Te encomiendo, Oh San Judas Tadeo, velar sobre mi cuerpo y alma, de modo que la malicia y la violencia del demonio no me puedan dañar y que las cruces y contrariedades no me alejen de Dios, sino que me sirvan de ayuda para alcanzar un día la felicidad eterna en el cielo. Amén”.
  1. Oración por mi trabajo.

    “San Judas, venerado, está vez pido tu auxilio para que me ayudes a conseguir trabajo pronto. Ayúdame, oh patrono benevolente, para poder encontrar un trabajo digno y adecuado para mí. Llevo esperando conseguirlo mucho tiempo y no ha sucedido. Mi mortificación crece y no sé qué pueda estar haciendo mal. Guíame para poder saber en dónde ir a buscarlo y poder conseguirlo.

    Te doy gracias, San Judas querido, por escuchar esta humilde petición que te hago. Amén”.
  1. Oración ante la imagen de San Judas.

    “Henos aquí, ante ti, glorioso Apóstol San Judas, para ofrecerte el homenaje de nuestra devoción y de nuestro amor. Tú haces sentir amorosamente a los que te invocamos tu poderosa ayuda y patrocinio, y que no es vana la fe puesta en la bondad de tu corazón. Por esto, te ofrecemos el homenaje de nuestra devoción, memoria de los favores ya recibidos y llenos de gratitud por la asistencia concedida.

    Al mismo tiempo, nos sentimos movidos a suplicarte que no cese nunca tu ayuda y protección. Tú, que además de por un singular amor, estuviste unido con lazos de parentesco al Divino Redentor Jesús, fuente de todo bien, obtennos las gracias que necesitamos para llevar una vida santa y consíguenos también las bendiciones que son signo de la divina complacencia.

    Quiero que Dios bendiga por tu infinita intercesión, amado y benefactor Apóstol, a los fieles que te honramos y promovemos tu santo culto, así como a todos aquellos que conmovidos por tu santo ejemplo trabajan para la gloria y el bien de las almas; que cuantos te invocan -entre los que me incluyo- sientan en el corazón que son escuchados: y la gracia divina descienda subsanando las debilidades de todos, de modo que amando y sirviendo a la divina bondad nos sea concedida la corona y la alegría de los siervos fieles. Amén”.
  1. Oración para las personas solas.

    “¡Oh San Judas! Santo Apóstol siervo y fiel amigo de Jesucristo nuestro Señor, la Iglesia te honra como el patrono de los casos difíciles, las situaciones desesperadas e imposibles. Ruega por mí y por todos aquellos que están solos y sin ayuda.

    Te ruego que con el poder que te otorgó el Creador, presto vengas a socorrer mi alma que se siente abandonada y triste. Auxilia a los desdichados que están solos así como yo, para que obtengamos la gracia del señor para eliminar el sufrimiento, y para que pueda alabar a Dios como es debido.

    Sé que no debo sentirme solo pues tengo al mejor amigo, hermano y padre Jesús en mi corazón y pensamiento, y a ti también mi único patrono venerado.

    Te prometo rezar en tu nombre, dedicarte buenas acciones y esforzarme en mi persona para no alejar a los demás de mi lado. Con mucho agradecimiento voy a fomentar tu devoción entre los solitarios y entre todas aquellas personas que deban encontrarte en su camino para ser felices. Amén”.
  1. Oración para pedir por un hijo.

    “En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

    ¡Oh, Santo Patrono abandonado!, que has sido injustamente confundido con aquel, el traicionero.

    Roguemos que el Señor escuche todas las oraciones que te dedicamos, oh Santo Patrono. Tú que por medio de la oración alababas a Dios por las obras de Jesús. Pediste a Dios fuerza para enfrentar los retos de tu apostolado.

    Te pido, Judas Tadeo, mi protector; que por favor me socorras y ayudes a mi hijo (a) que está enfermo. Me has ayudado tantas veces Patrono mío, que esta vez de nuevo acudo a ti para que por medio tuyo el Creador se apiade de mi criatura.

    Pongo en las manos amorosas del Señor a mi pequeño (a) para que pueda aliviar su dolor y le proteja siempre.

    Con mucha gratitud alabo y venero tu nombre Santo benévolo y fiel. Yo te prometo ser una mejor persona, mejor madre (padre) y continuar repartiendo amor a todas las personas, así también seguir en devoción tuya, San Judas Tadeo. Amén”. 
  2. Oración colectiva a San Judas.

    “Todos los que sufrimos algún mal nos acercamos a ti, Santo amado, siempre bueno, siempre dispuesto a escucharnos.
    Estamos afligidos, dolidos, desesperados, pero no perdemos jamás la fe en ti.
    A tus pies nos rendimos para mostrarte el alcance de nuestra devoción a ti por tantos años. Devoción que crece como el amor a Dios y a ti.
    No cuestiones nuestra fe, Santo Patrono de lo imposible, pues es tan fuerte como la Palabra del Señor.
    Rogamos tu consuelo y que sigas siendo nuestro más caro Patrono.

    Buscamos a tus pies el amor, en tus brazos el perdón y en tus manos la ayuda para remediar nuestros males. En ti y nuestro Señor confiamos. Amén”.
  1. Apostl glorioso

    “Apóstol glorioso, San Judas Tadeo, que expandiste la verdadera fe hasta las naciones más lejanas; que ganaste a la obediencia a Jesucristo muchas tribus y pueblos con el poder de tu santa palabra, concédeme, te suplico, que desde este día yo renuncie a toda actitud pecaminosa, que sea preservado de todo mal pensamiento y pueda siempre obtener tu protección, especialmente en todo peligro y dificultad, y que pueda alcanzar la patria celestial, para adorar contigo a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén”.
  2. Oración por una gracia particular y el perdón del Apóstol.

    “Oh bien amado Apóstol San Judas Tadeo, verdadero pariente de Jesús y María, recurro a ti, ya que bien sé de tu gran dignidad y poder ante el Corazón Divino de Jesús.

    Por medio de este Corazón Divino alabo y bendigo a Dios por todas las gracias de las que me ha colmado. Mira cuán grande es mi necesidad que humildemente postrado ante ti, te suplico con todo el fervor de mi espíritu que dirijas tu mirada piadosa hacia mí. Que acojas mis sinceras oraciones, y no permitas que la fe que deposito en ti quede defraudada.

    A ti te ha concedido el Señor el privilegio de ayudar a la humanidad en los casos más desesperados porque siempre has sido caro a Jesús tu amigo, caro a Dios Padre y a la Santísima Virgen María.

    Ven en mi auxilio para que pueda honrar las misericordias de Dios.

    Prometo agradecerte durante toda mi vida y ser siempre tu devoto, hasta que pueda. Y bien deseo seguir agradecértelo por toda la eternidad cuando se me permita estar arriba en el Cielo, en el paraíso prometido del Creador. Amén”.

¡Ayúdanos a ayudarte! Por favor comparte este artículo.

   

Búsqueda:

Deja un comentario

Tweet