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Oraciones a la Santa Muerte

Las oraciones a la Santa Muerte sirven para muy variadas finalidades –en especial para aquellas que son más desesperadas o difíciles– y suelen ir acompañadas de rituales específicos, velas, aceites y altares para lograr los efectos deseados. 

La Santa Muerte tiene muchos creyentes que le rezan porque la consideran un fiel ángel de Dios que solo sigue fielmente sus mandatos, pero otros siervos del Creador, consideran que es una aberración rendirle culto pues más sirve al diablo que a Dios. Además, se sabe que cualquier persona, independientemente a la religión que practique, puede creer en la Santa Muerte y orarle de la manera que más le parezca conveniente. 

A la Santa Muerte también se le conoce como la niña blanca, y para todos aquellos que siguen y practican su culto, es una mediadora entre el Creador y nosotros. Para los creyentes, la niña blanca es el ángel de la muerte y, debido a que al morir el cuerpo físico va tomando la forma esquelética, ella es representada con las vestiduras de un esqueleto envuelto en túnica negra, verde, roja, amarilla y azul, además de su guadaña. 

Las oraciones a la Santa Muerte suelen tener diversos enfoques, algunos de estos pueden ser:

  • Para protección.
  • Para liberación de hechizos o males diversos.
  • Para conseguir empleo, pareja, dinero.
  • Para quedar embarazada.
  • Para aliviar enfermedades.

15 Ejemplos de oraciones a la Santa Muerte: 

Las oraciones a la Santa Muerte son realizadas por personas que caen en la desesperación.

Ofrecemos a continuación ejemplos de diferentes oraciones ofrecidas a la Santa Muerte, sin embargo, cada una de ellas está alejada de ofrecimientos egoístas, mezquinos o malévolos; no se pide por la muerte de nadie ni por la creación de daños a algún ser humano.

  1. Oración por el consejo de la Santísima.

    “Señora justa, recta, Santa Muerte enviada por el Creador, estas imágenes y el altar que he preparado son solo para ti, para invocar tu presencia. Si has de hablarme hoy a través del sueño que sepas que yo estaré esperando tu consejo para que me digas qué debo hacer porque hasta ahora yo he estado confundido.

    Aclara mi visión de las cosas, pon en mi mente pensamientos positivos para mí y mi familia. El Creador te ha nombrado su ángel de la muerte y te envía al mundo para ayudarnos, protegernos y aconsejarnos.
  1. Señora blanca.

    “Señora blanca. A ti Señora negra, hoy a tus pies me postro para pedirte y también para suplicarte que hagas sentir tu fuerza, tu poder y tu omnipresencia contra los que intenten destruirme. Señora te pido seas mi escudo y mi resguardo contra el mal. Así también que tu guadaña para mí protectora cercene todos los obstáculos que se interpongan y que se abran las puertas cerradas y se muestren los caminos. Señora mía, no hay mal que tú no puedas vencer ni imposible que no se doble ante tu voluntad, a ella me entrego y espero tu benevolencia”.

  2. Oración para conseguir el empleo deseado.

    “Acudes con presteza a nuestro llamado de auxilio porque gustas de escucharnos. Nosotros gustamos de creer en ti y servirte como al Creador.

    Deposito mi confianza en tu poder para que por favor me des el trabajo que merezco (se debe mencionar el empleo que se desea conseguir: nombre de la empresa y puesto, etc.) acompaño esta petición en la oración y en el altar deposito tu imagen para que se cumpla el favor, Señora. Prometo encender los inciensos y las velas durante toda la semana entrante. Amén”.
  1. Muerte, señora poderosa.

    “Señora poderosa Muerte que nos das fuerza para lograr nuestros propósitos. Permite que el negocio que tengo logre darme tranquilidad y seguridad. Permite que sea próspero y sea acompañado siempre de tu bendición. Permite que el dinero que de este negocio obtenga me de satisfacción y lo multiplique hasta que beneficie a los míos y asegure mis pertenencias y mi matrimonio. Con enorme devoción te lo pido y agradezco infinitamente. Amén”.
  2. “Santa Muerte bendita, protectora de los débiles y desamparados.

    Madre de la justicia, nombrada por Dios dueña de la sabiduría.
    Tú que miras en el corazón del malo y el bueno, a ti, Señora me acerco para implorarte justicia.

    A ti, Santísima Muerte, solicito la imparcialidad de tu balanza. Hoy a ti Señora mía, ve bien a mi corazón y escucha mis ruegos que hoy salen de la necesidad y haz que tu mano nos guie en las decisiones de la justicia, jueces y carceleros.

    Gran Señora sé implacable con los malvados que reinciden, justa con los inocentes y benévola con los que se arrepienten de corazón y espíritu. Oh, Niña Blanca, escucha mis plegarias y protégeme de la iniquidad y la indolencia. En este día solicito tu favor para que mi caso sea sometido a tu medida y obtenga el perdón absoluto de los jueces terrenales, en su momento tú por orden del Padre me juzgarás. Amen”.

Novena a la Santa Muerte (10 ejemplos):

  1. Oración preparatoria.

    “Muerte Santísima, los favores que te pido harán que yo logre vencer todas aquellas dificultades en mi camino. Que no haya ningún obstáculo infranqueable, que no se atraviese nada imposible que me haga perecer. Gracias a tu favor no tendré enemigos, y que nadie podrá hacerme daño. Conseguiré ser buena persona y ganar así solo amigos. Con tu ayuda seré vencedor en todas las empresas que me proponga y mi familia y hogar se llenarán con las virtudes de tu protección”.
  1. Oración del primer día.

    “Padre eterno, tú conoces mi necesidad y pena, hoy te suplico permitas que la Santa Muerte sea mi abogada y ayuda en esta necesidad.

    Si el favor que te pido es para mayor honra y gloria tuya; concédeme pronta respuesta. Solamente pido lo que en justicia sabes puedo merecer, pues reconozco que soy una pecadora y que te he fallado.

    Santo Dios, Santa Fuerte, Santa Inmortal, líbrame de todo mal.

    Amén.

    (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración segundo día por el empleo y el dinero.

    “Santa Muerte dame la fuerza necesaria para dar sustento a mi familia. Ayúdame a encontrar trabajo donde mi labor sea apreciada. Guía mis pasos hasta el lugar donde me estén esperando, compromete mi mente y mis esfuerzos en cada acción que realice.

    Tú que trabajas sin descansar, que pasas noches en vela, permíteme encontrar trabajo donde mi esfuerzo sea bien remunerado, te lo pido Señora, entiende mi suplica y la sinceridad de mi petición. Llévame por buen camino, hazme útil en donde quiera que me presente que se abran las puertas y se me conceda la confianza de un empleo. Por la fuerza de tu estampa, que mis habilidades sean reconocidas. Mándame la gracia de un buen trabajo, Santa Muerte poderosa. Así sea. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del tercer día por un enfermo.

    “Muerte Santa, mi gran tesoro, Señora te suplico no te apartes en ninguna ocasión de mí. Pan comiste y de él me diste. Tú, que eres la poderosa dueña de la oscura mansión de la vida y la emperatriz de las tinieblas, quiero que me hagas el favor de que (se dice el nombre de la persona) se alivie de todo padecimiento, que se recupere para siempre de las dolencias y sufrimientos pues nada de eso merece. Que se arrepienta de sus actos y que siga teniendo temor de Dios y de ti. (Rezar tres Padres nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del cuarto día por la salud propia.

    “Santísima Muerte, ángel nombrado por Dios como justicia en la muerte.

    Yo te suplico encarecidamente, que así como te formó Dios inmortal, hasta ponerlos en la esfera celeste, donde gozaremos un feliz día sin noche por toda la eternidad, y en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo: yo te ruego y te suplico te dignes ser mi protectora, y me concedas todos los favores que yo te pido hasta el último día, hora y momento en que su divina majestad ordene llevarme a su presencia.

    Mientras tanto, este día te suplido que atiendas la súplica para que mi salud se reestablezca. Calma todos mis dolores, permite que mi pierna ya no duela y pueda volver a caminar (incluir la petición personal de acuerdo a la necesidad que se tenga). Amén. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del quinto día por el amor del otro (a).

    “Señora cubierta del manto negro, del blanco, verde, rojo y amarillo. Señora hoy yo te pido que en el nombre de mi Señor Jesucristo mi Salvador me concedas el amor de aquel (a) que solicito en mi corazón. Trae su amor y cariño hasta mí. Te suplico le protejas y le enseñes lo mejor que hay en el camino de Dios. Pero también te pido, Señora poderosa que logre amarme como yo le amo, introduce en su corazón amor por mí, necesidad y cariño por mí. Tenme presente en tus manos y con tus poderes concédeme este favor.

    Por la Santa Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Amén (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del sexto día por el amor propio.

    “Este día, el sexto en tu presencia, el sexto en que te dedico mi existencia, te visito y preparo el altar para ti. Este día, precisamente, yo, Señora, pido por mí y solo por mí. Será el día en que actúe desde el egoísmo pues quiero rogar que me enseñes a no dejarme vencer por nadie, a amarme siempre por encima de todo lo que otros digan de mí. Que con tu ropaje largo me protejas de la vista de los otros, para que nadie pueda dañarme más. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del séptimo día por los hijos.

    “Entre todos los creyentes que tienes, los fieles que aman a Dios y lo tienen en su corazón y pensamiento día y noche, entre todos están mis hijos, oh, Santa Muerte.

    Por ellos te pido, que con tu poder implacable puedas alejar de ellos las malas amistades, personas que quieran sacar beneficio de ellos y lastimarles. No dejes que caigan en la confusión ante las palabras vanas de los malignos, de los enviados del demonio.

    Quiero, por medio de esta oración, lograr que hagas para mis hijos que sus días estén llenos de dichas: que consigan todo lo que se propongan, que gocen de mucha salud, que nadie les toque y que ningún pensamiento insano les corroa la mente. Gracias, Señora. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del octavo día por el empleo del cónyuge

    “Tú, has dejado huella de tu poder. Te has encargado de demostrarnos por qué eres tan amada entre todos tus creyentes. Eres milagrosa y buena, Señora.

    Tú que con tus ropas de colores apareces ante el enfermo, el sano, el bueno, el malo; impartes la justicia que dicta la ley del Señor y no cesas en tu empeño de hacer lo que es debido.

    Haz, entonces, que mi esposo (a) consiga lo que desea. Él sufre ahora porque no tiene empleo digno, porque nadie le valora donde quiera que va. Por eso yo ruego un poco de tu ayuda para que tenga todo aquello a lo que aspira.

    Si tú le ayudas ahora, él podrá darles a nuestros hijos lo necesario; nada nos faltará.

    No nos desampares pues solo confiamos en ti, milagrosa y justa, Muerte Santa. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.
  1. Oración del noveno día por los padres y hermanos.

    “El último día de la novena ha llegado y con él la promesa de repetirla durante tres semanas para que todo cuanto te he pedido se cumpla con prontitud.

    Pido, como último favor de estos nueve días, que veas ahora por mis padres y hermanos.

    He incluido en mis oraciones favores por mis hijos, esposo y por mí, pero son mis demás familiares quienes también me preocupan.

    Acude a sus hogares con presteza y atiende cada una de sus necesidades; ellos también creen en ti y te aman porque saben de tu inmenso poder para impartir justicia a quienes la merecen.

    Pongo en tus manos a mis seres queridos y suplico por el poder de tu guadaña que el Señor ha puesto entre tus manos, que les brindaras resguardo cuando más lo requieran. (Rezar tres Padres Nuestros, Ave María y Gloria)”.

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