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Ejemplos de Solubilidad

La solubilidad es la propiedad de cada sustancia, ya sea gaseosa, líquida o sólida, que dice cuánto se van a poder mezclar con otra para formar una solución. Una solución es una mezcla entre dos o más componentes y que va a tener características según las cantidades de cada uno de ellos.

Para que haya una solución de dos componentes, estos pueden ser:

  • Un gas con otro gas
  • Un líquido con un gas
  • Un sólido con un gas
  • Un gas con un liquido
  • Un líquido con otro liquido
  • Un sólido con un liquido
  • Un gas con un sólido
  • Un líquido con un sólido
  • Un sólido con otro sólido

El componente que se encuentra en mayor cantidad es el disolvente, y el que se agregue a él va a ser el soluto. Las soluciones mejor conocidas y más manejadas son las que tienen disolvente líquido, y solutos que pueden ser gas, líquido o sólido.

La solubilidad y las soluciones

Según las naturalezas física y química de las sustancias, estas van a tener una capacidad para mezclarse con otras y lograr una mezcla homogénea, es decir, en la que sólo se detecte una fase, o una heterogénea, en la que se vean dos o más.

Las soluciones van a ser de tres tipos según la cantidad de soluto que se les haya agregado y su solubilidad:

  • Soluciones diluidas
  • Soluciones saturadas
  • Soluciones sobresaturadas

Las soluciones diluidas son aquellas que tienen muy poco soluto, y que aún pueden recibir más cantidad de este, quedando la mezcla homogénea.

Las soluciones saturadas son aquellas que ya tienen tanto soluto como pueden disolver. Si se le añade más soluto, este va a quedar disperso y visible, y la mezcla ya no será homogénea.

Las soluciones sobresaturadas son aquellas que tienen tanto soluto que este ya se va sedimentando, al no poder integrarse a la solución.

Factores que modifican la solubilidad

El café se disuelve mejor en agua caliente.

El café se disuelve mejor en agua caliente.

La solubilidad, que es la capacidad de un soluto de quedar disuelto en el disolvente, se va a ver modificada según una serie de factores:

  • El carácter químico de los componentes
  • La cantidad de los componentes
  • La presión a la que se somete la solución
  • La temperatura a la que está la solución

El carácter químico de los componentes tiene mucho que ver. Por ejemplo, el agua y el alcohol etílico son similares químicamente, por lo que entre ellos se pueden disolver sin medida, teniendo siempre como resultado una mezcla homogénea. Es diferente el caso entre el agua y el aceite. Esta última tiene estructuras químicas orgánicas que no congenian con el agua.

La cantidad de los componentes influye de la mano con el carácter químico. Por ejemplo, ya se ha mencionado que el agua y el alcohol siempre van a poder disolverse en todas las cantidades entre sí; por otro lado, el agua y el éter etílico tienen solubilidades limitadas entre sí. El éter sólo puede disolver una cantidad de agua como soluto, y el agua sólo puede disolver una cantidad de éter.

La presión a la que se somete la solución afecta de la siguiente forma: si la presión es elevada, las partículas van a tender a permanecer más unidas, por lo que la solubilidad va a aumentar. Por otro lado, si la presión es baja o de vacío, las partículas van a tender a estar más libres y dispersas, por lo que la solubilidad va a disminuir.

La temperatura a la que se somete la solución afecta la solubilidad de la siguiente forma: si los componentes absorben calor cuando se mezclan, la solubilidad va a aumentar si le subimos la temperatura; es decir, la vamos a favorecer. En cambio, si los componentes liberan calor cuando se mezclan y les rodeamos con frio, motivaremos a que la solubilidad aumente.

Ejemplos de solubilidad

El agua H2O puede disolver una cantidad de azúcar (o sacarosa C12H22O11). Si la mezcla se calienta, será posible seguir añadiendo azúcar sin que la solución quede sobresaturada, teniendo igualmente una mezcla homogénea.

El agua H2O puede disolver una cantidad de sal de mesa (cloruro de sodio NaCl). Si la mezcla se calienta, será posible seguir añadiendo sal, sin que la solución llegue a la sobresaturación, teniendo igualmente una mezcla homogénea.

El alcohol etílico C2H5OH disuelve al agua H2O en todas las proporciones (el agua es totalmente soluble en alcohol etílico).

El agua H2O disuelve al alcohol etílico C2H5OH en todas las proporciones (el alcohol etílico es totalmente soluble en agua).

El agua H2O y el metal líquido mercurio Hg no se disuelven entre sí, la solubilidad de uno en otro no se da.

El agua H2O puede contener disuelto al éter etílico (C2H5)2O en poca proporción. Si esta se supera, se empezarán a ver dos fases, creando una mezcla heterogénea con el éter sobrante.

El éter etílico (C2H5)2O puede contener disuelto al agua H2O en poca proporción. Si esta se supera, se empezarán a ver dos fases, creando una mezcla heterogénea con el agua sobrante.

El aire es completamente soluble en oxígeno puro O2.

El gas cloro Cl2 es completamente soluble en gas bromo Br2.

El gas hidrógeno H2 es soluble en el metal sólido paladio Pd, dando una solución sólida homogénea.

El benceno líquido C6H6 es soluble en iodo sólido I2, creando una solución sólida homogénea.

El metal oro Au y el metal platino Pt son solubles entre sí si se someten a fundición. Es en su estado líquido que crearán una mezcla que al volverse sólida será homogénea.

El metal oro Au y el metal paladio Pd son solubles entre sí si se someten a fundición. Es en su estado líquido que crearán una mezcla que al volverse sólida será homogénea.

Por : Morris

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