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Ansiedad

La ansiedad es una manera de expresión emocional en que la persona se ve afectada por sensaciones exageradas de inquietud, preocupación y temor, sin que se puedan identificar del todo los factores que las provocan. Cuando se habla de los trastornos de ansiedad, se trata de uno de los problemas más comunes de salud mental, que conlleva un gran malestar y deterioro.

La ansiedad puede ser tanto “normal” como patológica, y todas las personas, de hecho, la manifestamos al enfrentarnos a las situaciones de la vida cotidiana. Es realmente una parte de la respuesta natural para adaptarnos al estrés, por lo que es importante diagnosticar si la ansiedad que se vive corresponde a un estado emocional normal o patológico.

Características de la ansiedad

Para identificar si se está padeciendo un trastorno de ansiedad o una ansiedad patológica, se debe poner atención a las siguientes características que le definen:

  • Generalmente no es desencadenante, es decir, no va avanzando desde la nada. Se presenta por episodios y permanece un tiempo.
  • No es adecuada a los estímulos del exterior. Se manifiesta repentina e intensa, aunque el entorno no actúe sobre la persona.
  • No tiene una duración proporcional, que vaya de acuerdo con la intensidad de las sensaciones.
  • Perjudica la vida afectiva de la persona; influye en sus relaciones interpersonales.
  • Tiene síntomas somáticos, es decir, las sensaciones son tan fuertes que se proyectan en el cuerpo. En el peor de los casos, llegan a convertirse en enfermedades.
  • Se ve afectada la propia libertad, porque el paciente es prisionero de las preocupaciones y los temores.
  • Hay una sensación de gravedad. Se percibe un peligro constante sobre uno mismo, sobre la vida.
  • Hay una respuesta de alerta o alarma ante circunstancias o estímulos que objetivamente son irrelevantes.
  • Cuando la respuesta de alerta o alarma ha sido necesaria, esta se prolonga por un tiempo exagerado.

Tipos de trastornos de ansiedad

trastorno de ansiedad

Cuando ya se ha diagnosticado una ansiedad patológica, esta puede ser en dos grados:

  • Ansiedad patológica primaria: es un trastorno psiquiátrico tal cual.
  • Ansiedad patológica secundaria: representa síntomas que acompañan a otros trastornos psiquiátricos, como la depresión y la psicosis.

La ansiedad como trastorno psiquiátrico puede tener diversos rasgos, y con base en ellos se definirá uno entre una gama de trastornos diferentes, entre los que se encuentran:

  • Trastorno de angustia
  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Fobia social
  • Fobias especificas
  • Agorafobia
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno por estrés postraumático

En el trastorno de angustia, se pueden presentar síntomas tan alarmantes que el paciente (en su mayoría son mujeres) recurre a los servicios de urgencia. En una crisis de angustia, aparece ansiedad de forma abrupta, provocando un miedo intenso y una sensación de pérdida de la razón.

Las fobias son estados de ansiedad exagerados ante la presencia de objetos o situaciones determinados. Se produce en la persona un temor creciente y conductas orientadas a evitar el objeto o la situación.

El trastorno de ansiedad por separación se presenta cuando la persona se aleja del hogar. Ocurre sobre todo en niños, y es muy raro en adultos. Está relacionado con situaciones como: negarse a asistir a la escuela, a ir a la cama.

El trastorno obsesivo-compulsivo o TOC, por sus iniciales, se caracteriza por la presencia de ideas, imágenes e impulsos constantes, que se definen como obsesiones. El mismo paciente los reconoce tal cual, y generan un gran malestar que necesita neutralizar o reducir con otros pensamientos o acciones.

Diagnóstico y síntomas de la ansiedad

Los trastornos de ansiedad son condiciones de salud bien definidas. En ellas, dado que hay una base de vulnerabilidad en la persona, de origen genético, actúa una serie de factores ambientales como las situaciones estresantes y las presiones afectivas.

Ante estos factores la persona desarrolla mecanismos de respuesta para adaptarse. En este caso, lejos de conseguir el equilibrio emocional, se presentan reacciones inadecuadas que irán dando lugar a la enfermedad.

El diagnóstico de los trastornos de ansiedad se basa en la presencia conjunta de tres grupos de síntomas: emocionales o cognitivos, conductuales y somáticos o fisiológicos. Entre ellos se encuentran:

Síntomas emocionales o cognitivos:

  • Aprensión
  • Preocupación
  • Catastrofismo
  • Pánico
  • Despersonalización y desrealización
  • Disminución de la concentración
  • Hipervigilancia
  • Irritabilidad
  • Ideas obsesivas
  • Preocupación por la salud
  • Preocupación por la seguridad
  • Preocupación por el control de las situaciones

Síntomas conductuales:

  • Evasión o escape
  • Compulsiones (necesidad de comprobar, limpiar, abrochar, calcular)
  • Fatiga
  • Inquietud motora
  • Trastornos del sueño
  • Rendimiento intelectual alterado

Síntomas somáticos o fisiológicos:

  • Dolor torácico
  • Presión torácica
  • Dificultad para deglutir
  • Mareos
  • Desmayos
  • Boca seca
  • Sensación de pérdida de equilibrio
  • Sonrojos
  • Escalofríos
  • Orinar con frecuencia
  • Dificultad para respirar o disnea
  • Hiperventilación
  • Parestesias
  • Tensión muscular
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Palpitaciones
  • Sudoración
  • Temblores

Problemas ante el trastorno de ansiedad

Lamentablemente, por ignorancia y falta de cultura, la población no considera prioridad acudir a consulta con profesionales de la mente. Se estima que se diagnostica sólo la mitad de los trastornos mentales, y sólo un tercio de los trastornos de ansiedad.

Cuando un trastorno de ansiedad no se diagnostica y el tratamiento no se comienza a tiempo, surge un efecto perjudicial en el curso de la enfermedad, que la vuelve crónica y genera una discapacidad.

Estos diagnósticos mal llevados se deben a que los trastornos de ansiedad se presentan, frecuentemente, con síntomas físicos como los gastrointestinales, los cardiacos, los respiratorios y los neurológicos.

Esto ocasiona que el paciente relacione estos malestares con una enfermedad orgánica, y no con el trastorno. Esa forma de abordar los síntomas la comparten algunos médicos, quienes se sienten más cómodos ante las enfermedades somáticas, para las cuales dispone de criterios objetivos.

Este artículo es de carácter informativo. Si se presentan síntomas como los de algún trastorno de ansiedad, lo más recomendable es informarse con un médico. La salud mental también es parte de la calidad de vida.

Por : Morris

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