Inicio » Literatura » Modernismo

Modernismo

 El modernismo es un movimiento artístico, literario y cultural, en general, es un movimiento más bien estético, que se originó en Hispanoamérica a finales del siglo XIX y principios del XX. Uno de los autores más importantes del modernismo hispanoamericano y al cual se le atribuye su origen es Rubén Darío. 

Este movimiento, tuvo un contexto social lleno de cambios y conflictos bélicos que dieron como consecuencia la búsqueda de la evasión; es decir, los artistas y los individuos, en general, deseaban escapar o alejarse del dolor causado por tantas problemáticas sociales. En ese contexto surge el llamado modernismo, como una tendencia a la evasión yendo hacia paraísos bellos. 

El modernismo se opuso al romanticismo y al realismo, reivindicando con ansías lo exótico pero sin caer en los excesos subjetivos. Su principal característica es que buscaba explorar para descubrir nuevas formas de creación artística y literaria; nuevas formas estéticas para expresarse.

Fundamentos y contexto del Modernismo: 

  • Cambios sociales y políticos de finales del siglo XIX.
  • Diversas guerras, entre ellas están:
  • La guerra ruso-japonesa (1905)
  • La primera guerra mundial (1914 - 1918)
  • La guerra civil española (1936 -1939)
  • La segunda guerra mundial (1939 -1945)
  • La guerra fría entre Estados Unidos y la URSS (1947 - 1991)
  • La Revolución Industrial.

Características del Modernismo: 

  • Sus orígenes principales fueron los dos movimientos surgidos en Francia a finales del XIX: 

a) El parnasianismo.- Surge en oposición al Romanticismo. Su fundador fue Theophile Gautier, quien tenía la idea de la poesía –y toda la literatura– despersonalizada, alejada de los excesos sentimentales e individualistas del romanticismo.

b) El simbolismo.- Surge a finales del XIX en Francia a cargo de Baudelaire, Mallarmé y Verlaine. Estos autores proponían que el autor es quien descubre la esencia de las cosas, por tanto, puede reflejar la realidad tal cual él la ve a partir del símbolo. 

  • El modernismo inicia en Hispanoamérica con las ideas y creaciones del poeta nicaragüense Rubén Darío, quien busca nuevas formas en la estética literaria. 
  • Su desarrollo se nutrió de la relación entre autores europeos e hispanoamericanos, los cuales compartían intereses, ideas y propuestas en cuanto a una novedosa creación literaria. 
  • Los modernistas se oponen a la industrialización de la sociedad considerándola una vulgaridad. Ellos prefieren la armonía, la mesura y la belleza por encima del más gusto del individuo burgués. 
  • El interés por lo exótico en todos los aspectos sociales como una reivindicación de lo natural, lo lejano a lo industrial de las nuevas sociedades.

El modernismo literario 

La característica principal de que tuvo la literatura modernista fue la métrica. Ésta fue utilizada en las composiciones poéticas modernistas y era construida a partir del uso de versos alejandrinos, dodecasílabos y endecasílabos en los sonetos y con estrofas novedosas. Además, se crearon romances en versos de 7,9 y 11 sílabas. 

Los temas y características principales del modernismo en la literatura son:

  • La libertad de composición.- El verso libre fue lo más defendido entre los modernistas. Se rompe con la estructura anterior (romántica, realista, etc.)
  • El exotismo.- Se habla del lejano Oriente, las sociedades y civilizaciones precolombinas, la India y sus culturas y lenguas diversas, etcétera.
  • El indigenismo.-Se le da gran importancia a los paisajes, la historia y las culturas indígenas de Hispanoamérica. Asimismo, se ponen las lenguas indígenas y el español por encima de las lenguas europeas.
  • El cosmopolitismo.- La literatura hispanoamericana deja a un lado poco a poco al regionalismo que la caracterizaba y mira hacia el resto del mundo; por tanto, en las obras modernistas las civilizaciones antiguas de todo el mundo tienen gran importancia.
  • El amor y el erotismo.-La sensualidad y la delicadeza del amor se conjuntan como temas en las obras modernistas.

10 Ejemplos de Modernismo literario 

1. Fragmento del poema Del Campo de Rubén Darío:

“¡Pradera, feliz día! Del regio Buenos Aires
quedaron allá lejos el fuego y el hervor;
hoy en tu verde triunfo tendrán mis sueños vida,
respiraré tu aliento, me bañaré en tu sol.

Muy buenos días, huerto. Saludo la frescura
que brota de las ramas de tu durazno en flor;
formada de rosales, tu calle de Florida
mira pasar la Gloria, la Banca y el Sport. 

Un pájaro poeta rumia en su buche versos;
chismoso y petulante, charlando va un gorrión;
las plantas trepadoras conversan de política;
las rosas y los lirios del arte y del amor”. 

2. Fragmento de Sonata de primavera de Ramón María del Valle-Inclán:

“Anochecía cuando la silla de posta traspuso la Puerta Salaria y comenzamos a cruzar la campiña llena de misterio y de rumores lejanos. Era la campiña clásica de las vides y de los olivos, con sus acueductos ruinosos, y sus colinas que tienen la graciosa ondulación de los senos femeninos. La silla de posta caminaba por una vieja calzada: Las mulas del tiro sacudían pesadamente las colleras, y el golpe alegre y desigual de los cascabeles despertaba un eco en los floridos olivares. Antiguos sepulcros orillaban el camino y mustios cipreses dejaban caer sobre ellos su sombra venerable. La silla de posta seguía siempre la vieja calzada, y mis ojos fatigados de mirar en la noche, se cerraban con sueño. Al fin quedéme dormido, y no desperté hasta cerca del amanecer, cuando la luna, ya muy pálida, se desvanecía en el cielo”. 

3. Fragmento de Canciones de Antonio Machado:

“(INVENTARIO GALANTE)
Tus ojos me recuerdan
las noches de verano,
negras noches sin luna,
orilla al mar salado,
y el chispear de estrellas
del cielo negro y bajo.
Tus ojos me recuerdan
las noches de verano.
Y tu morena carne,
 los trigos requemados,
y el suspirar de fuego
de los maduros campos.
Tu hermana es clara y débil
como los juncos lánguidos,
como los sauces tristes,
como los linos glaucos.
Tu hermana es un lucero
en el azul lejano...
Y es alba y aura fría
sobre los pobres álamos
que en las orillas tiemblan
del río humilde y manso.
Tu hermana es un lucero
en el azul lejano”. 

4. Fragmento del poema “Odio el mar” de José Martí:

“Odio el mar, sólo hermoso cuando gime
Del barco domador bajo la hendente
Quilla, y como fantástico demonio,
De un manto negro colosal tapado,
Encórvase a los vientos de la noche
Ante el sublime vencedor que pasa:
Y a la luz de los astros, encerrada
En globos de cristales, sobre el puente
Vuelve un hombre impasible la hoja a un libro.
Odio el mar: vasto y llano, igual y frío
No cual la selva hojosa echa sus ramas
Como sus brazos, a apretar al triste
Que herido viene de los hombres duros
Y del bien de la vida desconfía” 

5. Fragmento del poema Ahora es Cuba de Pablo Neruda:

“Y luego fue la sangre y la ceniza.
Después quedaron las palmeras solas.
Cuba, mi amor, te amarraron al potro,
te cortaron la cara,
te apartaron las piernas de oro pálido,
te rompieron el sexo de granada,
te atravesaron con cuchillos,
te dividieron, te quemaron. 

Por los valles de la dulzura
bajaron los exterminadores,
y en los altos mogotes la cimera
de tus hijos se perdió en la niebla,
pero allí fueron alcanzados
uno a uno hasta morir,
despedazados en el tormento
sin su tierra tibia de flores
que huía bajo sus plantas”. 

6. Fragmento de Por quién doblan las campanas de Ernest Hemingway:

“Estaba tumbado boca abajo, sobre una capa de agujas de pino de color castaño, con la barbilla apoyada en los brazos cruzados, mientras el viento, en lo alto, zumbaba entre las copas. El flanco de la montaña hacía un suave declive por aquella parte; pero, más abajo, se convertía en una pendiente escarpada, de modo que desde donde se hallaba tumbado podía ver la cinta oscura, bien embreada, de la carretera, zigzagueando en torno al puerto. Había un torrente que corría junto a la carretera y, más abajo, a orillas del torrente, se veía un aserradero y la blanca cabellera de la cascada que se derramaba de la represa, cabrilleando a la luz del sol.

 — ¿Es ése el aserradero? –preguntó.
—Ese es.
—No lo recuerdo.
—Se hizo después de marcharse usted. El aserradero viejo está abajo, mucho más abajo del puerto”. 

7. Fragmento del poema “Largo espectro” de Federico García Lorca:

“Largo espectro de plata conmovida
el viento de la noche suspirando,
abrió con mano gris mi vieja herida
y se alejó: yo estaba deseando. 

Llaga de amor que me dará la vida
perpetua sangre y pura luz brotando.
Grieta en que Filomela enmudecida
tendrá bosque, dolor y nido blando.

¡Ay qué dulce rumor en mi cabeza!
Me tenderé junto a la flor sencilla
donde flota sin alma tu belleza.

Y el agua errante se pondrá amarilla,
mientras corre mi sangre en la maleza
mojada y olorosa de la orilla”. 

8. Fragmento de “Lo que no muere” de Salvador Rueda:

“Cayó en tierra la lira
y estallaron sus cuerdas armoniosas;
las que en el arte admira
de Grecia y Roma nuestra ansiosa mente
bellezas ideales,
como granos de efímera simiente
cayeron en desiertos arenales. 

‘¡Profanación, profanación!’, resuena
por donde el alma, ansiosa de armonías,
tiende la vista de terrores llena.

Los antiguos altares,
por angulosas manos sacudidos
desgranaron sus muros y sillares;
y ya en vez de las arpas elocuentes
llenas de fe de los pasados días,
dilatando su bárbaro estampido
en la fragua que informe se levanta,
golpeando en el hierro enrojecido
el tremendo martillo es el que canta”. 

9. Fragmento de El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad:

“La Nellie, un bergantín de considerable tonelaje, se inclinó hacia el ancla sin una sola vibración de las velas y permaneció inmóvil. El flujo de la marea había terminado, casi no soplaba viento y, como había que seguir río abajo, lo único que quedaba por hacer era detenerse y esperar el cambio de la marea. El estuario del Támesis se prolongaba frente a nosotros como el comienzo de un interminable camino de agua. A lo lejos el cielo y el mar se unían sin ninguna interferencia, y en el espacio luminoso las velas curtidas de los navíos que subían con la marea parecían racimos encendidos de lonas agudamente triangulares, en los que resplandecían las botavaras barnizadas. La bruma que se extendía por las orillas del río se deslizaba hacia el mar y allí se desvanecía suavemente”. 

10. Fragmento del poema Madre Naturaleza de Manuel Gutiérrez Nájera:

“Madre, madre, cansado y soñoliento
quiero pronto volver a tu regazo;
besar tu seno, respirar tu aliento
y sentir la indolencia de tu abrazo. 

Tú no cambias, ni mudas, ni envejeces;
en ti se encuentra la virtud perdida,
y tentadora y joven apareces
en las grandes tristezas de la vida.

Con ansia inmensa que mi ser consume
quiero apoyar las sienes en tu pecho,
tal como el niño que la nieve entume
busca el calor de su mullido lecho”.

Lista de algunos autores modernistas y sus obras: 

  1. De Rubén Darío:
    “Blasón” (poema)
    “El país del sol” (poema)
    “Tarde del Trópico” (poema) 
  1. De Antonio Machado:
    “Del camino” (poema)
    “La noria” (poema) 
  1. De Salvador Rueda:
    “Afrodita” (poema)
    “Ramo de lirios” (poema)
    “La bacanal” (poema) 
  1. De García Lorca:
    “Llagas de amor”
    “El pecho del poeta” 
  1. De Joseph Conrad:
    La línea de sombra
    Nostromo

¡Ayúdanos a ayudarte! Por favor comparte este artículo.

  
Por : Morris

Búsqueda:

Deja un comentario

Tweet