Elegir una plegaria de acompañamiento
- Por un hijo enfermo.
- Para pedir alivio.
- A María, Salud de los enfermos.
- Por la salud y por quienes cuidan.
- En la voz de la persona enferma.
Estas plegarias expresan fe y esperanza; no garantizan la curación ni sustituyen la atención sanitaria. La persona enferma puede decidir si desea rezar o recibir acompañamiento religioso. No se atribuye su enfermedad o su evolución a falta de fe.
La instrucción católica sobre las oraciones de curación distingue las plegarias privadas de las celebraciones litúrgicas y reconoce que la oración no produce siempre recuperación. Los mandatos al dolor que aparecen en algunas versiones son lenguaje devocional, no instrucciones médicas. Consultar el documento.
Las entradas 1, 4, 9 y 14 son adaptaciones editoriales. La 9 es un fragmento de dos párrafos. Los botones incluyen el texto y su etiqueta de versión, con las indicaciones separadas.
1. Al Espíritu Santo por un hijo enfermo
Adaptación editorial
Petición de fortaleza y acompañamiento para un hijo enfermo, con espacio para expresar miedo, tristeza o cansancio.
Espíritu Santo: te pido que acompañes a mi hijo o hija durante su enfermedad.
Danos fortaleza para expresar lo que sentimos y pedir el apoyo que necesitemos. Que encuentre alivio, cuidado y personas que le escuchen.
Ayúdame a estar a su lado con paciencia, sin exigirle que oculte el miedo, la tristeza o el cansancio. Que se sienta amado en cada momento. Amén.
2. Alabanza a Cristo y petición de consuelo
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Plegaria recibida que pide recuperación y expresa aceptación religiosa. Esa voz particular no establece una obligación de aceptar o sentir de determinada manera la enfermedad de otra persona.
¡Oh, Señor Jesucristo!
Tú que eres la salud de los enfermos, eres su luz y alegría frente al llanto y dolor.
Tú que eres plenitud, paz, abundancia para todas las almas,
Tú que eres hogar, resguardo, amor. Porque eres tranquilidad, seguridad, bondad y calidez.
Creemos en ti, siempre. Te amamos siempre y para siempre.
Te pido que protejas a… [nombre de la persona enferma], para que encuentre el camino de la calma hasta que tú, Señor, decidas apartar el dolor de su cuerpo.
Ten compasión, te suplico. Bendícelo, muestra tu poder y amor en su recuperación.
No les abras las puertas del cielo todavía, te pido. Pero, Señor Salvador, amigo amado, si ha de ser tu voluntad que no se recupere yo agacharé mi cabeza frente a tu maravillosa presencia y aceptaré todo lo que dictes. Por ti, por la Virgen Santa y por Nuestro Padre Excelso. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
3. Mano Poderosa
Plegaria de tradición católica · adaptación de Editorial Ejemplode
En esta plegaria por una persona enferma, la casa representa también el cuerpo y el espíritu. La petición de sanación expresa esperanza religiosa y no una garantía de curación.
Consultar testimonio de referencia
Gloriosa casa del pueblo de Jerusalén.
Casa en donde nuestro Padre celestial entró y, apenas el malo lo vio, huyó.
Dios Hijo, hoy vengo ante ti para que intercedas ante Dios Padre, le hables de mí y le pidas, en mi nombre, que el mal se aleje de mí y de mi casa.
Jesús, permite que el mal se vaya y que por favor entre el bien en esta casa. Sabes que las ventanas y las puertas de esta casa siempre están abiertas para que entre tu humilde presencia.
Ven y siéntate siempre con nosotros a comer.
Pero el mal también logró entrar y quiero expulsarlo de aquí; solo tú y tu Padre pueden hacerlo.
Padre, trae la sanación para mi cuerpo, para mi mente y para mi espíritu.
La mano poderosa del Padre y la mano poderosa del Hijo son las únicas que tienen el verdadero poder para restaurar las cosas.
Yo necesito que restaures mi alma, que llenes mi casa de tu presencia y que el espíritu maligno que en ella habita se retire hoy y para siempre.
No dejes que nunca más vuelva a entrar.
Padre e Hijo, no me desamparen nunca.
Jesús, por favor, intercede por mí ante nuestro Padre celestial.
Intercedan con sus manos poderosas y divinas y denme el bien que amerita mi cuerpo para que así pueda seguir sirviéndoles.
Pero todo esto lo pido si es su voluntad concederme este milagro.
Alejen lo malo de mí y tráiganme la sabiduría para afrontar las cosas. Amén
Indicación de recitación: en este caso el cuerpo y espíritu del enfermo; se puede tratar de uno mismo u otra persona Mencionar la enfermedad y el nombre de la persona por la que pides el poder de la Mano. Realizar una segunda petición o repetir la primera
4. Petición de alivio
Adaptación editorial
Invocación eucarística que reconoce el sufrimiento de la persona enferma y pide alivio, cuidado y fortaleza.
Señor, Médico divino del alma y del cuerpo, gracias por el don inestimable de la Eucaristía, pan de vida y medicina de inmortalidad. Frente a ti está una persona bien amada tuya que se encuentra enferma y cansada de las dolencias y los males que le aquejan.
Tú conoces su sufrimiento y el cansancio que lo acompaña. Por tus santas llagas, te pido alivio, cuidado y fortaleza para esta persona amada.
Tú, Señor que siempre estás con nosotros en medio del dolor, la angustia y el miedo, puedes darle alivio. Eso te pido humildemente.
No se haga mi voluntad sino la tuya.
Tú que dijiste: ‘Estuve enfermo y me vinisteis a ver’, permite pues que en el rostro de mi enfermo puedan todos ver tu misericordia y el amor infinito e incomparable. En ti confío. Amén
5. A Jesús en las horas tristes
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
La invocación inicial estaba dentro del encabezado del original y se recupera en el texto copiable. El comienzo alude a la oración de Jesús en Getsemaní; se conserva como paráfrasis recibida, no como cita textual de una edición bíblica.
Jesús, bien amado Señor Salvador,
tú que dijiste: ‘Si es posible que apartes de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad sino la tuya’,
tú que soportaste tanta pena por nosotros,
tú que nos amas sin reservas, escucha nuestro ruego en las horas tristes.
Te pido alivies a... [nombre de la persona enferma], que sanes su dolor, y cures su mal.
Se hará la voluntad de Dios así en la tierra como en el cielo. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
6. A la Virgen Santísima
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
El original emplea una orden dirigida al dolor. Se conserva como expresión devocional de esta versión, sin afirmar autoridad para curar ni eficacia garantizada.
Consultar testimonio de referencia
Te pedimos humildemente a ti, oh Virgen Santísima, Madre de Jesús, bienaventurada y amada, que alivies el mal del ser querido que pone a tus pies su cuerpo y alma.
Dolor miserable que te ensañas contra él (ella), en nombre de Dios Padre y de la Santísima Virgen te ordeno disminuyas, te ordeno abandones para siempre el cuerpo de… [nombre de la persona enferma], pues es Dios quien lo protege y es Él quien te lo ordena.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
7. A María, Salud de los enfermos
Atribuida a Juan Pablo II en un subsidio diocesano · versión recibida
Testimonio localizado en un subsidio del Obispado de Alcalá, donde se atribuye a san Juan Pablo II. Queda pendiente la publicación pontificia original y su fecha. Se conservan las referencias al Jubileo como contexto del texto; no se trasladan al año actual.
Consultar testimonio de referencia
Oh Virgen María, Salud de los enfermos,
que has acompañado a Jesús en el camino del Calvario
y has permanecido junto a la cruz en la que moría tu Hijo,
participando íntimamente de sus dolores,
acoge nuestros sufrimientos y únelos a los de Él,
para que las semillas esparcidas durante el Jubileo
sigan produciendo frutos abundantes en los años venideros.
Madre misericordiosa, con fe nos volvemos hacia Ti.
Alcánzanos de tu Hijo el que podamos volver pronto,
plenamente restablecidos, a nuestras ocupaciones,
para hacernos útiles al prójimo con nuestro trabajo.
Mientras tanto, quédate junto a nosotros en el momento
de la prueba y ayúdanos a repetir cada día contigo nuestro "sí",
seguros de que Dios sabe sacar de todo mal un bien
más grande.
Virgen Inmaculada, haz que los frutos del Año Jubilar
sean para nosotros y para nuestros seres queridos,
prenda de un renovado empuje en la vida cristiana,
para que en la contemplación del Rostro de Cristo Resucitado
encontremos la abundancia de la misericordia de Dios
y la alegría sin fin del Cielo.
Amén
8. Por la salud y por quienes atienden a los enfermos
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Petición que incluye a los médicos y el uso de la medicina. Se conserva completa, con la voz de fe de la versión recibida.
Padre Dios Todopoderoso, fuente de la salud y del consuelo.
Acudimos a ti en este momento en el que por la enfermedad experimentamos la fragilidad de nuestros cuerpos.
Ten piedad Señor de los que están sin fuerza, permite que sean sanos.
Sé guía para los médicos cuando revisen el cuerpo de todo aquel enfermo.
Ayuda a los doloridos a que la medicina les sea útil y noble con su débil cuerpo.
Realiza un milagro de tu amor y concédeles la salud del cuerpo, la paz en el alma, para que en cuanto sean libres de toda enfermedad puedan servirte mejor a ti y a nuestros hermanos.
Lo pedimos en el nombre de tu Hijo Cristo. Confiamos en la fuerza del Espíritu Santo,
Gracias Padre, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
9. A Dios Padre: fragmento adaptado
Adaptación editorial de un fragmento
Adaptación editorial de un fragmento de dos párrafos, sin cierre. Es una petición de compañía, alivio y apoyo; no se presenta como una oración completa.
Dios Padre, Dios bueno: acompaña a [nombre de la persona enferma] en su dolor.
Te pido misericordia, alivio y fortaleza. Que encuentre cuidado y apoyo, y que sepa que su enfermedad no disminuye su valor ni el amor que merece.
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
10. Al Corazón de Jesús
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Petición de alivio al Corazón de Jesús. Las afirmaciones de confianza pertenecen a la voz religiosa del texto recibido.
Mi dulce Señor, tú que dijiste: ‘Yo soy la resurrección y la vida, tú que traes y llevas nuestras enfermedades, tú que sanas todo tipo de heridas; te pedimos que tu divino corazón sea en beneficio de los enfermos, quienes te suplican y ruegan que los ayudes,
Por intercesión de la Virgen Santísima Madre, la Señora de los Ángeles, te imploramos que tú sanes y alivies los dolores de las enfermedades que padece tu fiel creyente… [nombre de la persona enferma].
Te ofrecemos esta oración en este momento de tristeza y nos ponemos a tus pies como siervos de tu palabra.
Confiamos en el calor de tu corazón que será cobijo de los necesitados pues recibirán valentía y sosiego para librar a su espíritu de sus males.
Bendito sea tu corazón, Jesús mi salvador. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
11. Invocación a Jesús, los santos y el Espíritu Santo
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Invocación que termina ordenando a la enfermedad que cese. Se conserva identificada como versión devocional, sin presentarla como tratamiento, fórmula oficial o garantía de sanación.
Consultar testimonio de referencia
Yo le pido a Jesús, le pido a los santos, a los ángeles y al Espíritu Santo
Yo le hablo a Dios, a la Virgen y San José, desde lo más profundo de mi corazón.
Con toda mi devoción yo les imploro.
Levanto mi voz en unión con Cristo, mi amado amigo y salvador.
Con toda decisión, porque es la voz del Espíritu Santo la que me guía, yo te ordeno enfermedad violenta y cruenta, que dejes de dañar a… [nombre de la persona enferma], en nombre del único Dios dador de vida, salud y amor. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
12. Petición por quienes sufren enfermedad
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Petición por personas enfermas, incluidos niños hospitalizados. La alusión al enemigo es lenguaje religioso del original, no una explicación clínica de la enfermedad.
Santo Dios fiel y verdadero, mira a mis hermanos, mira a tus hijos, que desde el fondo de su corazón claman por una respuesta.
Por los milagros que realizas, por ser el que abre los caminos y que da fuerza al pobre y al necesitado. Por todo eso y más confiamos en ti, te alabamos y amamos.
Te pedimos que tu maravillosa luz llene la vida de aquel que te necesita.
Señor, dales a todos los enfermos, libertad y sanidad; quebranta el poder del enemigo. Saca a mis hermanos de toda confusión. Sana a niños que estén sufriendo en los hospitales. Sana a aquellas personas que sufren de una aflicción que atenta contra sus vidas. Te pido especialmente que des fuerza, entereza y paz; y que multipliques la alegría de… [nombre de la persona enferma]. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Indicación de recitación: Sustituye el espacio entre corchetes por el nombre correspondiente.
13. Invocación al Espíritu Santo
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Invocación general para pensar, hablar y actuar, no exclusiva de la enfermedad. Se corrigen errores gramaticales registrados, sin atribuir autoría no comprobada.
Oh, Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo. Inspírame ser siempre razonable en mi pensar, acertar lo que voy a decir, cuándo me conviene hablar y cuándo me conviene callar, ilumíname para escribir, impúlsame para actuar, qué tengo que hacer para saber perdonar procurando tu mayor gloria y bien de las almas y mi propia santificación. ¡Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y fortalece mi voluntad! Amén
14. Confianza en Jesús durante la enfermedad
Adaptación editorial
Petición de alivio y fortaleza durante la enfermedad, sin condicionar el valor de la persona a su recuperación.
Confiamos en ti, Jesús, en la salud y en la enfermedad, y te pedimos guía y fortaleza.
Te rogamos que acompañes a quien sufre, alivies su dolor y le ayudes a recibir el cuidado que necesita.
Que se sienta amado también en el cansancio y la incertidumbre. Danos paciencia y generosidad para estar a su lado. Amén.
15. Oración de la persona enferma
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Plegaria en primera persona que expresa fragilidad, esperanza y gratitud por el acompañamiento. Se conserva la selección íntegra recibida.
¡Oh Dios!, de mi debilidad y mi fortaleza, de mi tristeza y de mi alegría, de mi soledad y compañía, de mi incertidumbre y esperanza.
En la noche de mi enfermedad me pongo en tus manos de Padre:
Alumbra esta oscuridad con un rayo de tu Luz, abre una rendija a mi esperanza, llena con tu presencia mi soledad. Señor, que el sufrimiento no me aplaste, para que también ahora sienta el alivio de tu amor y sea agradecido a la generosidad de cuantos sufren conmigo. Amén
Imagen de la colección

Otras oraciones de la familia
Para otras ocasiones puedes consultar las oraciones por la familia y las oraciones por los hijos. Estas plegarias incluyen la voz de quien está enfermo y de quienes le acompañan.
