1. Semblanza póstuma ficticia: Elena Robles

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Modelo ficticio de Ejemplode Network. La persona, los lugares, las instituciones y los hechos de este ejemplo son inventados; no es la biografía de una persona real. ELENA ROBLES: UNA MESA SIEMPRE DISPUESTA Semblanza póstuma ficticia para un cuaderno de recuerdo comunitario. Elena Robles convirtió la mesa de su cocina en un pequeño taller de aprendizaje. Sobre el mantel colocaba una caja de botones, retales y una libreta en la que dibujaba cada arreglo antes de coser. Quienes llegaban con una prenda rota encontraban una silla libre y tiempo para aprender a repararla. Nació en 1948 en el pueblo ficticio de Valdehilo y aprendió el oficio de costurera con su madre. En 1974 abrió un taller junto a su casa. A partir de 2005 reservó las tardes de los jueves para enseñar costura a un grupo de vecinos. En vez de terminarles el trabajo, les mostraba una puntada y esperaba a que la repitieran. Esa paciencia era también una forma de exigir: prefería deshacer una costura torcida a ocultarla bajo un adorno. No llevaba bien las prisas. Si alguien intentaba adelantar una tarea sin medir, apartaba las tijeras y volvía al dibujo de la libreta. Su método podía resultar lento al principio, pero dejaba a quien aprendía con una explicación que podía repetir por su cuenta. El taller se reconocía por ese cuidado, más que por la cantidad de prendas entregadas. Elena murió en 2024. Sus vecinos guardaron la caja de botones y continuaron reuniéndose los jueves. En aquella mesa quedó una manera de enseñar: hacer sitio a otra persona, mostrarle el trabajo y dejar que sus manos encontraran el camino.

El foco es su manera de enseñar. La mesa, los botones y la costura funcionan como detalles concretos; las fechas solo sitúan la trayectoria que explica ese rasgo. El cierre recupera la mesa inicial. Se incluye una dificultad —su rechazo de las prisas— para que el retrato no sea una sucesión de elogios.

2. Semblanza profesional ficticia: Mateo Lira

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Modelo ficticio de Ejemplode Network. La persona, los lugares, las instituciones y los hechos de este ejemplo son inventados; no es la biografía de una persona real. MATEO LIRA, ENCUADERNADOR Y FORMADOR Semblanza profesional ficticia para presentar a quien impartirá un taller de cuadernos. Mateo Lira trabaja con papel, hilo y una regla metálica que lleva marcada con pequeñas señales de uso. Es encuadernador y coordina el taller ficticio Hoja Abierta, donde enseña a fabricar cuadernos de costura sencilla. Su manera de explicar empieza por dejar que cada participante examine un objeto: abre un cuaderno, muestra el lomo y pregunta cómo se sujetan las hojas. Se formó como aprendiz entre 2010 y 2013 y abrió su propio espacio en 2016. Desde 2020 prepara cursos de iniciación para grupos pequeños. En sus clases utiliza una misma pieza durante todo el proceso, de modo que se pueda seguir el paso del pliego suelto al cuaderno terminado. Si una explicación falla, cambia la demostración antes de repetir las mismas palabras. Su trabajo combina precisión y disposición para corregir. Anota las preguntas que se repiten y las utiliza para revisar los materiales de la siguiente sesión. En este taller presentará una encuadernación básica y acompañará a los participantes en la preparación, el plegado y la costura de su primer cuaderno.

Selecciona oficio, experiencia docente y forma de trabajar porque el texto presenta a quien impartirá un taller. No intenta contar toda su vida ni enumera un currículum completo. No se inventan títulos o premios de instituciones reales para dar autoridad al personaje.

3. Texto póstumo del archivo: Don Manuel

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Texto de archivo del artículo «Semblanza», publicado el 22 de febrero de 2012. Transcripción íntegra de su ejemplo «Don Manuel», con espacios y saltos de línea regularizados; se conservan su redacción y errores. No se ha corroborado la identidad del protagonista, sus datos familiares ni los episodios y declaraciones que el texto le atribuye. No se presenta como testimonio histórico verificado ni se declara ficticio. La fecha al final pertenece al documento original. Su afirmación de que tenía 17 años en 1926 solo sería compatible con la fecha de nacimiento indicada a partir del 12 de noviembre de ese año. Don Manuel. Semblanza póstuma. Don Manuel, nació en Celaya Guanajuato, el 12 de Noviembre de 1909, Hijo de Manuel Zepeda Ríos y Zeferina Zavala Prieto. Vivió durante la revolución su niñez, y presenció grandes eventos históricos de nuestro país. Por ser muy pequeño sus recuerdos de aquel acontecimiento son muy vagos, pero por el lugar en el que se encontraba le era fácil estar al día. Ya para 1926 a sus 17 años y después de haberse mudado su familia a Guadalajara, se vio inmiscuido en la revolución cristera, al haber sido levantado por la “leva” que le entregó fusil y cartuchos “parque” (dijo él) para que combatieran. Contaba que eran puros niños, y al comenzar la batalla solo les decían que debían matar a los pelones; incluso comento que muchos y él entre ellos, se orinaban de miedo, pero que no se daban cuenta hasta después. Veían que mataban mucha de su gente y mucha de la gente del gobierno, pero sus superiores solo les decían que mataban pelones. Quedo a las órdenes del Capitán Zúñiga y marcharon para Zapopan para librar una batalla, donde aprovecho y tras la batalla se escondió tres días entre los maizales, comiendo puras mazorcas y cuando vio que se fueron los cristeros y los pelones, se regreso solo a su casa. La “Cristiada” (así se refería) duro poco, pero se quedaron muchos mañosos robando en su nombre. A sus 20 años se caso con la señora Adolfina Pérez Cataño, y tuviueron nueve hijos, de los que les sobreviven ocho: Petra, Filemón, Georgina, Manuela, Alfredo, Zoroastro, Felipe y Alberto. Se dedico al campo pero en 1939 se le ofrecieron un trabajo permanente en Ferronales, (extintos Ferrocarriles Nacionales de México), haciendo trabajos de mantenimiento de vías. Ahí trabajo durante 35 años y dice que le enseñaron a leer y escribir, terminó la secundaria y aprendió carpintería y ebanistería. Trabajo durante 35 años y fue jubilado en el año de 1974. Con sus ahorros y pensión abrió una tienda de abarrotes el centro de Guadalajara y pago los estudios de uno de sus hijos. Conoció a 24nietos 22 bisnietos y 9 tataranietos. Falleció el pasado 18 de febrero de 2012 a sus 102 años de edad, conciente y rodeado de familiares y amigos. Guadalajara Jalisco a 19 de febrero de 2012

El original recorre infancia, guerra, familia, trabajo y vejez. La lectura permite observar su selección de episodios, pero no confirma que hayan sucedido. Las expresiones «contaba» y «dice» no identifican quién recogió el testimonio ni cuándo. El cálculo de edades o años de trabajo comprueba coherencia interna, no autenticidad.

Cómo elegir los rasgos de una semblanza

El Diccionario de la lengua española define la semblanza como un retrato o bosquejo biográfico de una persona. Elige un foco que ayude a comprenderla: una forma de trabajar, una relación con su comunidad o una etapa significativa. Seleccionar no significa inventar lo que falta.

Abre con un dato o una escena que presente ese foco; desarrolla los hechos y detalles que lo sostienen; cierra con una idea que recoja lo mostrado. Es una propuesta de escritura, no una estructura obligatoria. Los modelos ficticios permiten ensayar esa selección sin atribuir acciones a personas reales.

En un texto sobre alguien real, identifica las fuentes de fechas, cargos, estudios y episodios. Atribuye recuerdos y citas a quien los aporta y separa esas voces de tu interpretación. Si un dato no está confirmado, explica el límite, omítelo si no es necesario o sigue investigando; no completes una escena por intuición.

Cinco tipos de semblanza

El original enumeraba estos cinco tipos. Se conservan como formas de orientar la lectura, no como categorías excluyentes ni como una clasificación cerrada: una semblanza puede ser póstuma, biográfica y periodística a la vez.

Histórica
Sitúa a la persona en un contexto del pasado; requiere fuentes que sostengan ese contexto y los hechos atribuidos.
Personal
Destaca hábitos, relaciones o rasgos de carácter. El punto de vista de quien escribe debe distinguirse de los hechos.
Póstuma
Se escribe después del fallecimiento. Puede seleccionar recuerdos y aportaciones, sin convertir el homenaje en prueba de lo narrado.
Biográfica
Selecciona momentos de la trayectoria para componer el retrato. Se solapa con otras denominaciones de esta lista.
Periodística
Presenta a una persona a partir de información obtenida y atribuida. Una escena observada, una cita y una interpretación no tienen la misma procedencia.

Qué revisar en los textos

Comprueba que cada rasgo tenga apoyo en acciones o datos. «Es una persona excepcional» no explica por sí solo qué la distingue. En el primer modelo, esperar a que alguien repita la puntada concreta la paciencia; en el segundo, revisar las demostraciones muestra cómo enseña Mateo.

Revisa también la cronología. En el archivo, nacer el 12 de noviembre de 1909 y morir el 18 de febrero de 2012 es compatible con 102 años; de 1939 a 1974 transcurren 35 años. Estos cálculos no verifican los hechos. El episodio situado en 1926 no indica mes: no permite confirmar los 17 años que afirma. La palabra «pasado» se lee desde la fecha del documento, no desde hoy.

Adapta la extensión al encargo. Por ejemplo, las pautas de la Facultad de Arquitectura de la UNAM para la convocatoria de 2025 piden una semblanza académica narrativa y documentación probatoria. Sus límites y formato pertenecen a esa convocatoria; no son requisitos universales ni convierten este modelo profesional en una solicitud académica.

Semblanza, biografía y reseña

La semblanza suele concentrarse en un retrato selectivo; una biografía puede desarrollar con mayor amplitud la trayectoria y su contexto. No se distinguen únicamente por el número de palabras: una biografía breve también selecciona, y una semblanza puede seguir una secuencia temporal.

La reseña de una obra presenta o valora un libro, una película u otro objeto. La semblanza se centra aquí en la persona. Conocer al autor puede ayudar a situar una obra, pero no sustituye el análisis de esa obra.

La guía de biografías desarrolla la trayectoria de Mateo Lira, el mismo personaje ficticio del modelo profesional, y permite comparar cómo cambia el foco del texto. Incluye además una biografía deportiva documentada de Maria Sharápova.