Autismo

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Autor: Redacción ejemplosde.com, año 2019

El autismo o trastorno del espectro autista (TEA) es un conjunto de condiciones que se presentan en una persona y que afectan a su neurodesarrollo y el funcionamiento de su cerebro. Esto le provoca dificultad para comunicarse y para interactuar en sociedad. Además, disminuye la flexibilidad del pensamiento y de su comportamiento.

Los trastornos del espectro autista (TEA) se pueden presentar de diversas maneras entre los pacientes que los padecen. Sin embargo, estos se definen con base en características y manifestaciones comunes, que marcan patrones en cuanto al contacto social, la interacción y la conducta.

Características del autismo

El autismo, aunque tiene varias formas de manifestarse, se puede describir como un conjunto de características generales, en el paciente que lo presenta:

  • Se ven afectadas las habilidades para comunicarse
  • Dificultad para interactuar con las demás personas
  • Hay un patrón de intereses rígido
  • Hay un patrón de actividades limitado
  • Hay un patrón de comportamientos repetitivo
  • Dificultad para adaptarse con flexibilidad a las exigencias cambiantes del entorno
  • Alteraciones en el procesamiento de la información
  • Alteraciones en la estimulación sensorial por parte del entorno
  • Reacciones de hiposensibilidad o hipersensibilidad auditiva, visual, táctil, olfativa, gustativa
  • En algunos casos, discapacidad intelectual o trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
  • Diferencias o dificultades en procesos como la cognición social, el lenguaje o las funciones ejecutivas

¿Qué causa el autismo?

Se estima que en la aparición del trastorno del espectro autista (TEA) hay un predominante factor genético, mas no se trata de este como causa única. De acuerdo con la investigación, hay una compleja arquitectura genética involucrada en este trastorno, en la que participan, además de la genética, el factor ambiental.

Se afecta, con la interacción de estos factores, el desarrollo del sistema nervioso y su funcionamiento a lo largo de la vida del paciente. A pesar de que esto se ha reconocido, no se tiene todavía claridad respecto a los agentes causantes. Se sigue emprendiendo la labor de investigación.

Población afectada por el autismo

El primer estudio sobre el índice de prevalencia del autismo fue publicado entre las décadas de los 60s y los 70s. En aquellos años, se tenía la idea de que el autismo era una enfermedad, generalmente acompañada de discapacidad intelectual. Se estimó una incidencia de cuatro o cinco pacientes con TEA por cada diez mil.

En la actualidad, las investigaciones arrojan como resultado que una en cada 68 personas puede presentar el trastorno del espectro autista (TEA). Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5, el 1% de la población mundial puede presentar un trastorno de espectro autista (TEA).

El trastorno de espectro autista puede ser diagnosticado desde la edad de dos años en el paciente; sin embargo, dado que el diagnóstico puede demorar años, llega a establecerse hasta edades posteriores a los cuatro años.

Se calcula que los trastornos de espectro autista se presentan en razón de cuatro hombres por cada mujer. Sin embargo, datos recientes que indican una mayor incidencia en mujeres hacen variar esta comparación.

Calidad de vida de los pacientes con autismo

niños con autismo

Los pacientes con autismo se enfrentan a limitaciones en su neurodesarrollo y sus habilidades para comunicarse e interactuar en sociedad. Para ello, hay tres principales aspectos que van a determinar su calidad de vida:

  • Que sean llevados al médico para un pronto diagnóstico y que se les asigne atención especializada.
  • Que disfruten de recursos educativos y comunitarios adecuados a sus necesidades y preferencias.
  • Que dispongan de una extensa red de apoyo social que fomente la participación e inclusión en la comunidad.

Es imprescindible valorar, tomar en cuenta e impulsar por igual las distintas conductas, aspiraciones y necesidades de las personas con discapacidades como los pacientes con autismo. Se debe promover el reconocimiento y ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones a los demás ciudadanos.

Los apoyos deben ser personalizados, para que se maximicen las oportunidades de aprendizaje, inclusión social y desarrollo personal del paciente. Deben orientarlo a adaptarse a su entorno social y garantizar que se le incluya para gozar sus derechos, en igualdad de oportunidades.

La calidad de vida de una persona con autismo se determina con base en cómo se satisfacen las dimensiones del bienestar humano, cada una de las cuales está definida por una serie de indicadores.

Estas dimensiones son:

  • Bienestar físico, cuyos indicadores son: salud, nutrición, seguro médico, asistencia sanitaria, movilidad, ocio, tiempo libre.
  • Bienestar emocional, cuyos indicadores son: seguridad, felicidad, autoconcepto, disminución del estrés, espiritualidad.
  • Bienestar material, cuyos indicadores son: posesiones, seguridad, empleo, estatus económico, protección.
  • Desarrollo personal, cuyos indicadores son: educación, actividades significativas, progreso, habilidades.
  • Relaciones interpersonales, cuyos indicadores son: intimidad, familia, amistades, afecto, interacciones, apoyo.
  • Inclusión social, cuyos indicadores son: aceptación, ambiente laboral, roles sociales, voluntariado.
  • Autodeterminación, cuyos indicadores son: autonomía, decisiones, autodirección, valores, elecciones.
  • Derechos, cuyos indicadores son: derecho al voto, la accesibilidad, la privacidad, responsabilidades cívicas.

Una manera de inclusión de las personas con autismo es el Día internacional del autismo, que se conmemora cada 2 de Abril.

Citado APA: (A. 2019,05. Autismo. Revista ejemplosde.com. Obtenido 05, 2019, de https://www.ejemplosde.com/39-psicologia/2081-autismo.html)

Autor: Redacción ejemplosde.com, año 2019

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