Elegir una plegaria de acompañamiento
- Pedir por la propia salud.
- Buscar paz ante un daño recibido.
- Por un hermano o por un hijo.
- Acompañamiento durante la depresión.
- Por una madre en duelo.
Estas plegarias pueden acompañar la atención sanitaria, pero no sustituirla. La falta de recuperación no demuestra falta de fe, culpa personal ni castigos familiares. La depresión tiene causas complejas y tratamientos eficaces; conviene buscar atención profesional. Información de la OMS.
Las entradas 1, 4, 5, 8, 11, 12 y 14 son adaptaciones señaladas. Las piezas 2 y 6 combinan textos conocidos con peticiones añadidas: sus partes se identifican en las notas. Las instrucciones quedan fuera de la copia.
1. Petición personal de cuidado y alivio
Adaptación editorial
Petición de cuidado y alivio que permite expresar el sufrimiento sin asociarlo a una falta de valor o de amor.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Padre mío: te pido alivio para mi cuerpo y mi ánimo. Acompáñame cuando mis pensamientos me inquietan y cuando siento tristeza o temor.
Ayúdame a expresar lo que me sucede y a recibir el cuidado y el apoyo que necesito. Que no confunda mi sufrimiento con una falta de valor o de amor.
Dame paciencia para avanzar paso a paso y confianza para pedir ayuda. Amén.
2. Alma de Cristo con petición añadida
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Selección compuesta: comienza con Alma de Cristo, sin su cierre habitual en ese punto, y añade confianza y lenguaje de expulsión de la enfermedad. No es una versión íntegra canónica de Anima Christi ni una garantía de curación. Comparte el comienzo con Devociones 4.
Consultar testimonio de referencia
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme. Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame. Y mándame ir a ti. Para que con tus santos te alabe.
Mi amigo más leal, Jesús mío, confiaré en ti en todo lugar y en todo momento, confiaré en ti en la salud y la enfermedad, pues mi fuerza y bastón eres tú en todo tiempo y lugar.
Por el poder de tu bendita Palabra yo rechazo toda enfermedad en mi cuerpo, yo expulso el mal en mi ser; saco y elimino todo lo que me daña. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así sea por los siglos de los siglos. Amén.
3. Para pedir alivio y compañía
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Comparte el pasaje Médico divino con Enfermos 4, pero el resto difiere. El archivo pide anteponer Mano Poderosa sin identificar una versión: se conserva la indicación, sin añadir otra pieza.
Mira, Señor, que está enfermo el que tú tanto quieres.
Ayúdame a mantener la paz.
Yo sé que tú siempre estás conmigo en medio del dolor, de la angustia y del miedo.
Yo sé que siempre estás conmigo y que nunca me dejas solo en los momentos difíciles.
Hazme sentir la fortaleza y el consuelo de tu presencia y tu compañía. Médico divino del alma y del cuerpo, gracias por el don inestimable de la Eucaristía, pan de vida y medicina de inmortalidad.
Si es tu voluntad darme la cura, que sea cuando tú así lo quieras. Amén.
Indicación de recitación: Rezar la oración Mano Poderosa antes de la oración siguiente
4. Por la paz ante un daño recibido
Adaptación editorial
Petición de paz que respeta los tiempos personales, el cuidado propio y la posibilidad de poner límites ante un daño.
Señor: pongo ante ti el dolor que me ha causado otra persona. Ayúdame a reconocer lo que siento sin exigirme olvidar ni resolverlo todo hoy.
Dame claridad para cuidar de mí, poner límites y buscar apoyo. Que pueda asumir mis propios errores sin hacerme responsable del daño que otros han decidido causar.
Acompáñame en el camino hacia la paz, respetando mis tiempos y mis decisiones. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
5. Petición de sanación interior
Adaptación editorial
La alusión a Marcos 11:24 expresa la fe de quien ora; no es una garantía terapéutica ni responsabiliza a la persona por el daño sufrido.
Eterno Creador, Rey de los Cielos, en tu morada aguardas que tus siervos acudan a ti a cada instante.
Hoy soy yo quien clama por tu ayuda porque necesito de tu misericordia. Te suplico humildemente, médico y sanador de almas, que envíes tu poder curativo a cada parte de mi ser que ha sido herida por obra o perjurio de palabras.
Libérame, oh Padre, del dolor que me causó el daño recibido; ayúdame a cuidarme y a buscar apoyo .
Jesús, tú que dijiste: ‘Crean que ya han recibido todo lo que pidan en oración, y lo obtendrán’ me permites suplicarte que me concedas el alivio de cuanta influencia maligna me ha tocado para sentirme libre y quedar en paz conmigo y los otros. Con el corazón te doy gracias. Amén.
Indicación de recitación: se puede incluir alguna otra causa más personal
6. A la Trinidad y petición de perdón
Extracto de Isabel de la Trinidad y petición añadida · versión recibida
La primera parte corresponde al extracto citado en el Catecismo 260, de la oración de Isabel de la Trinidad de 21 de noviembre de 1904; no es la oración completa. La petición posterior de perdón pertenece a esta composición recibida y no se atribuye a Isabel.
Consultar testimonio de referencia
Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí mismo para establecerme en ti, inmóvil y apacible como si mi alma estuviera ya en la eternidad; que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de ti, mi inmutable, sino que cada minuto me lleve más lejos en la profundidad de tu Misterio. Pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora. Amén.
Trinidad, te pido, en la oración que te dedico, que me ayudes a aprender a perdonarme para poder amarme y confiar en mí de nuevo.
Quiero respetar mi cuerpo, mi persona, como hija del único Dios.
Enséñame a perdonarme para aliviar tristeza tan profunda, que no me permite continuar con tranquilidad mi vida. Amén.
Indicación de recitación: Se sugiere comenzar con la oración a la Santísima Trinidad Continuar con la petición
7. Por la salud de un hermano o hermana
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el texto recibido como petición de fe, sin garantía de curación. Autor y edición pendientes de acreditar. La petición de perdón pertenece a la plegaria; la enfermedad del hermano no se explica como castigo por faltas familiares.
Dios de toda sanación, de la salud, del bien, del amor. Creador mío y de todo lo existente, te hablo desde el fondo de mi corazón para que tú sepas que yo te amo.
Ruego, Señor, por la salud de mi hermano [nombre de la persona]. Tú eres la fuente de recuperación, por eso muéstranos cómo seguir el camino hacia su restablecimiento. Pongo en tus manos la vida de mi hermano (a) amado (a), por toda la confianza que tenemos en ti.
Aprovecho, Señor, para pedir que nos perdones si en algo te hemos ofendido, suplico que en tu juicio, nos tengas por tus siervos fieles y sinceros, que hoy mostramos cuán arrepentidos estamos. Para mí no te pido nada solo tu perdón. Para mi ser amado te imploro su bienestar porque no merece tanto dolor.
Protégenos siempre entre la suavidad y calma de tus bellas manos sabias y poderosas. No nos desampares porque suplicamos tu perdón. Amén.
Indicación de recitación: incluir el nombre de la persona
8. Durante una enfermedad y su atención
Adaptación editorial
Petición de compañía y fortaleza que acompaña la atención sanitaria, sin sustituirla.
Padre mío: te pido compañía y fortaleza durante mi enfermedad. Que tu amor me sostenga en el miedo y la incertidumbre.
Acompaña a los profesionales que me atienden. Ayúdame a comunicar lo que siento, a comprender sus indicaciones y a recibir los cuidados que necesito.
Dame paciencia para afrontar este proceso sin culparme por el dolor o por sentirme desanimado. Que encuentre apoyo en quienes están a mi lado. Amén.
9. Plegaria de confianza
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el texto recibido como petición de fe, sin garantía de curación. Autor y edición pendientes de acreditar.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
En las raíces de mi pecho siento el ardor por mi malestar.
En las profundidades de mi ser dolido encuentro la humildad que se requiere para pedir perdón.
En el temor a Dios encuentro los motivos que me faltan.
En el Amor de la Santísima Virgen María veo al Hijo y amigo que me ama.
En las manos del Creador dejo mi vida.
Porque en tu voluntad yo recupere la fuerza, y en tu corazón me guardes. Así sea. Amén.
10. Por la salud de un hijo o hija
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el texto recibido como petición de fe, sin garantía de curación. Autor y edición pendientes de acreditar.
A ti, Virgen Santísima Soberana, Hija amada del Padre, te suplico por mi hija [nombre de la persona], le aqueja un padecimiento . María tú eres la Única y Pura Madre de Jesús nuestro Señor, por el dolor de tu adorado Hijo que padeció en la Cruz por nuestras culpas, te suplico, oh Madre, ten piedad de mi pequeña (o), cura con tu beso suave y divino los dolores en su cuerpo, la tristeza en su semblante, la desesperanza en su alma.
Dame a mí el verdadero consuelo para seguir siendo su soporte entre las lágrimas. Dame entendimiento en estas horas de amargura. Que yo creo en ti, Virgen Santa y en el nombre del Padre agradezco el amor que nos has dado.
Llena de humildad y cansancio apelo a tu amor de Santa Madre y el dolor que sentiste por tu amado Hijo, mi Señor Jesucristo. En ti confío Virgen María. Amén.
Indicación de recitación: incluir el nombre del hijo o hija y su edad se puede decir el nombre de la enfermedad
11. Por la familia y el recuerdo de sus antepasados
Adaptación editorial
Petición por el recuerdo familiar y la responsabilidad propia. La nota citada de la CEE rechaza imputar a los descendientes los pecados de sus antepasados.
Consultar testimonio de referencia
Jesús, tú, Señor, Amigo, Vida, Luz.
Tú, Amor y Misericordia, eres Bendito por el Padre Eterno, por tu Madre Inmaculada. Por el poder de tu Santa Sangre derramada suplico tu asistencia, tu perdón y protección.
Tú, eres el Principio y el Fin. Eres, Señor, el Verbo y el Amor de Dios.
Ante tus plantas me pongo, Salvador mío, y te ofrezco todos y cada uno de mis pensamientos. Suplico tu asistencia, tu perdón y protección.
Concédeme quietud, concédeme paz. En tus manos me pongo, Padre, y confío en tu Palabra hasta el fin de mis días.
Te encomiendo a mis familiares y a quienes nos precedieron. Ayúdame a recordar con amor, reconocer el daño que pueda haber en nuestra historia y buscar caminos de cuidado y reparación.
No soy responsable de las faltas de mis antepasados. Acompáñame para asumir mis propias decisiones y vivir con esperanza, sin miedo a castigos heredados. Amén.
Indicación de recitación: Rezar un Padre Nuestro y un Credo
12. Acompañamiento espiritual durante la depresión
Adaptación editorial
Petición de acompañamiento espiritual durante la depresión. La depresión requiere atención y no se reduce a una tristeza que se resuelve rezando.
Consultar testimonio de referencia
Dios mío: me acerco a ti en medio del cansancio y la tristeza. No necesito ocultarte lo que siento.
Ayúdame a hablar con alguien de confianza y a recibir atención profesional. Que encuentre compañía y cuidado sin tener que demostrar fortaleza a cada momento.
Mi sufrimiento no me hace menos digno de amor. Acompáñame paso a paso y ayúdame a aceptar el apoyo que necesito. Amén.
13. Invocación por la paz interior
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el texto recibido como petición de fe, sin garantía de curación. Autor y edición pendientes de acreditar.
Espíritu Santo, Santa Trinidad, Rey de los Cielos, Poderoso y Eterno Dios, me entrego completamente a ti, a Jesús mi Señor que sufrió por mí el calvario más terrible y suplico en su nombre que se me libere de toda atadura, que mi alma, espíritu, corazón y cuerpo todo sean uno mismo en paz con la calma del amor divino que solo el Creador me puede dar.
Bendito sea Jesús, Bendita la Cruz, Bendito sea. Amén.
14. Por una madre que ha perdido a su hijo
Adaptación editorial
Petición de compañía y escucha respetuosa para una madre en duelo, sin exigirle que se apresure a estar bien.
Dios, Virgen María, Santa Madre, Jesús Hijo amado, hoy solicito sean escuchadas mis plegarias para un ser dolido, sufrido en demasía, que no encuentra paz tras haber sufrido el más grande de los dolores que una madre puede sufrir.
Solicito la dicha para [nombre de la persona] quien perdió a su hijo. Ruego a Dios por la calma en su alma, por compañía que escuche su dolor sin juzgarla ni exigirle que se apresure a estar bien. No la desamparen, Ángeles todos, no la dejen sola Santos Apóstoles, Jesús amado, María madre mía, no la dejen sin su luz. Amén.
Indicación de recitación: mencionar el nombre de la persona
15. Al Santo Niño de la Salud
Plegaria católica · versión recibida, autor no identificado
Se conserva el texto recibido como petición de fe, sin garantía de curación. Autor y edición pendientes de acreditar. Las oraciones adicionales sugeridas se separan y no suman ejemplos nuevos.
Creo en la bondad infinita de tu Corazón, oh Santo Niño, y por ello con inmensa fe te pido que a mi familia nunca le falte la salud y la luz física y espiritual.
Remedia la necesidad en que me encuentro. Te amo, te amo con todo mi corazón. Me entrego y consagro a tu amantísimo corazón.
Escucha mi plegaria, te lo ruego y remedia mi gran necesidad [petición personal].
Oh, Santo Niñito Jesús de la Salud, bendícenos con la ternura con que bendijiste a los pecadores de Palestina y con esta bendición despierta en nuestras almas el arrepentimiento sincero de las culpas, aumenta nuestra fe y sumisión a tu adorable voluntad; danos el pan cotidiano, alivia nuestras enfermedades, consuélanos en las penas y otórganos la resignación necesaria para sufrirlas con paciencia, y haz que seamos dóciles a tu gracia. Amén. .
Indicación de recitación: incluir aquí la petición de salud Rezar un Padre Nuestro, un Credo y una Salve
Imagen de la colección

Relación con otras colecciones
Las oraciones por los enfermos también mezclan peticiones personales y por otras personas. La entrada 3 comparte con ellas el pasaje Médico divino, sin coincidir íntegramente. La entrada 2 retoma Alma de Cristo, también presente en Oraciones y devociones católicas, pero añade otros párrafos. Se mantienen las colecciones diferenciadas mientras se revisa el conjunto.
