Oraciones con coma elíptica
La coma destacada marca la omisión. En algunos casos, la nota reconstruye la parte que no se repite.
Yo utilizo mi celular para tomar notas; ella, una libreta.
La versión más barata cuesta cincuenta dólares; la más cara, setenta.
Laura es inteligente para las matemáticas; Luisa, para el español.
Se entiende «Luisa es inteligente para el español». La omisión abarca más que el verbo es.
A mí me gusta la música; a ti, la literatura.
Se entiende «a ti te gusta la literatura»: la persona del pronombre cambia.
El personaje principal es interesante; el secundario, aburrido.
Yo estudiaré arquitectura; mi primo, diseño gráfico.
Este mes terminaremos de redecorar la cocina; el próximo, la sala.
Se entiende «el próximo mes terminaremos de redecorar la sala».
Mi carro pequeño tiene cuatro cilindros; el grande, ocho cilindros.
El primer libro que sacó es una antología de cuentos; el segundo, una novela.
El amor es un sentimiento positivo; el odio, un sentimiento negativo.
Alejandra irá a clases de pintura; Rita, a clases de música.
El lunes hice ejercicios del tren superior; el martes, del tren inferior.
Federico ha practicado natación y tenis; Josué, fútbol y básquetbol.
Yo prefiero las cosas directas; ellos, los rodeos e hipocresías.
Se entiende «ellos prefieren los rodeos e hipocresías».
Mi perro más grande tiene cuatro años; el más pequeño, diez meses.
Yo conozco tres países fuera del mío; mi amiga Tania, cuatro.
Algunos acuden a las reuniones desde el principio; otros, desde hace poco.
Este juego de mesa exige rapidez; los de estrategia, paciencia.
Los primeros diez compradores consiguieron un descuento del cincuenta por ciento; los siguientes diez, uno del treinta por ciento.
Nuestro batallón ha ganado tres batallas consecutivas; el del enemigo, ninguna.
Tú tienes mucha habilidad para las artes visuales; yo, para las artes musicales.
Se entiende «yo tengo mucha habilidad para las artes musicales».
Fátima recuerda su infancia desde los dos años; Rogelio, desde los seis años.
Marcos maneja cuentas en el extranjero; nosotros, solo cuentas nacionales.
Yo solicité el cambio a la planta 4A; mi compañero, a la 5B.
Rogelio lee una novela al mes; su hermano, dos.
Se entiende «su hermano lee dos novelas al mes».
Cuando traen el periódico, Lisa lee las noticias del día; yo, las historietas.
El martes hacemos la limpieza general de la casa; el viernes, la despensa.
Uno de los doctores decidió probar un nuevo tratamiento; los otros doctores, continuar con el tratamiento tradicional.
En este puesto venden quesos, crema y dulces de leche; en el que sigue, embutidos y carnes frías.
Yo sí dije la verdad; los demás, una mentira.
Se entiende «los demás dijeron una mentira», en pasado.
Tobías ha dibujado una nave que aterriza en un nuevo planeta; Alma, un cohete que atraviesa el universo a toda velocidad.
Yo compré la carne para las hamburguesas; los demás, el queso, el pan, el tocino y los vegetales.
Esta computadora tiene dieciséis gigabytes de memoria; la anterior, ocho.
Se entiende «la anterior tiene ocho gigabytes de memoria».
El primer equipo recibió el premio; el segundo, una mención especial.
Se entiende «el segundo equipo recibió una mención especial».
Raúl aprende muy rápido otros idiomas; Francisco, más lento.
Este mes comenzará la dieta; el próximo, el ejercicio.
En la segunda parte se recupera comenzará, en futuro.
Mi hermana mayor tuvo cuatro hijos; el hermano que sigue, dos.
Este yogur tiene mucha azúcar; este otro, nada de azúcar.
Le puse gasolina a la motocicleta ayer; al carro, antier.
Tú gastas mucho dinero en ropa; yo, mucho dinero en zapatos.
Carlos consume muchos videos educativos; Roberto, muchos videos graciosos.
Elías presta atención a la explicación; sus compañeros, a sus celulares.
Se entiende «sus compañeros prestan atención a sus celulares».
La primera casa que vimos tenía dos habitaciones y un baño; esta, tres habitaciones y dos baños.
El ritmo de esta canción es calmado; el de la siguiente, acelerado.
El tren de la mañana sale todos los días a las ocho; el siguiente, a las 11:30.
Yo disfruté la comida; mis hijos, el postre.
El año pasado fuimos al bosque de vacaciones; este año, a la playa.
Se recupera fuimos: se habla de dos viajes ya realizados.
La primera película me pareció excelente; la segunda, una copia de lo mismo.
Yo cumplo años en febrero; mi hermana, en enero.
Este jugo sabe dulce; el otro, agrio.
Se entiende «el otro jugo sabe agrio».
Qué se recupera del contexto
La parte omitida puede incluir un verbo con otras palabras: «Luisa, para el español» recupera «es inteligente». También puede cambiar de persona: en «a ti, la literatura», se entiende «a ti te gusta la literatura».
El punto y coma de muchas de estas oraciones separa las dos partes; la coma señala la omisión dentro de la segunda. Son funciones distintas. Puedes compararlas en la guía de la coma.
El punto y coma separa las partes; no sustituye a la coma que marca la elipsis.
La omisión también puede estudiarse por su efecto expresivo en los ejemplos de elipsis, con el contenido omitido y su contexto.
