Fonema, sonido y grafema

Fonema
Unidad abstracta con valor distintivo en una lengua. Se representa entre barras: /b/.
Sonido
Realización concreta del habla. Una transcripción fonética se escribe entre corchetes: [b]. Un mismo fonema puede tener distintas realizaciones o alófonos.
Grafema
Unidad de la escritura: por ejemplo, las letras b y v. Aquí las grafías se identifican por su nombre o entre comillas, para no confundirlas con símbolos fonológicos.

Se emplean símbolos del Alfabeto Fonético Internacional (AFI). Las barras indican análisis fonológico y los corchetes, realización fonética; el símbolo ˈ señala el acento de la sílaba siguiente. Otras obras utilizan claves distintas. Se especifican el seseo, el yeísmo y otros supuestos allí donde cambian el análisis.

Un fonema no se divide en una sucesión de fonemas más pequeños, aunque pueda describirse mediante rasgos, como su lugar o modo de articulación. Para distinguir la forma sonora del concepto, consulta significante y significado.

La guía de dialectos sitúa la variación de pronunciación junto a las diferencias de vocabulario y de uso. Ver cinco ejemplos →

Cinco análisis de unidades, contrastes y variación

Los ejemplos distinguen las unidades que cambian una palabra de las diferencias que dependen de la pronunciación. Cada análisis se copia con sus condiciones.

5 análisis completos

1. «Sal»: combinar fonemas sin sumar significados

En «Pásame la sal», la palabra «sal» puede representarse fonológicamente como /sal/: /s/ + /a/ + /l/. Esos tres fonemas se suceden en la palabra, pero ninguno significa por separado una parte de la sal.

La combinación forma el significante de una palabra con significado. Es un ejemplo de segunda articulación: unidades sin significado propio contribuyen a construir unidades significativas.

El español distingue cinco fonemas vocálicos: /a/, /e/, /i/, /o/ y /u/. Son unidades fonológicas; los símbolos entre barras no son cinco letras «convertidas» en sonidos por llevar barras.

Que «sal» tenga tres letras y tres fonemas es una coincidencia de este caso, no una regla para todas las palabras.

Fuentes: RAE y ASALE: Fonema · Universidad de Texas en Arlington: Ortografía y sonidos del español.

2. «Mía, tía, vía, ría»: cambiar una unidad cambia la palabra

Compara estas palabras pronunciadas de manera aislada: mía /ˈmia/, tía /ˈtia/, vía /ˈbia/ y ría /ˈria/. El signo ˈ señala el acento de la sílaba que sigue; en estas palabras, í y a forman hiato.

En «Es mía» se expresa posesión; «mi tía» nombra un parentesco; «la vía» puede ser un camino; y «la ría» nombra una entrada del mar en un valle fluvial. Se conserva /ia/ y cambia el fonema inicial: /m/, /t/, /b/ o /r/.

La v de «vía» representa /b/ en el sistema general del español. No se necesita postular un fonema /v/ distinto para explicar la palabra. La r inicial de «ría» corresponde a la vibrante múltiple, aquí escrita /r/ según el AFI.

Las palabras difieren en un solo fonema y tienen significados distintos: esa oposición permite reconocer el valor distintivo de las unidades.

Fuentes: RAE y ASALE: Fonema · International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · RAE y ASALE: R y rr · FundéuRAE: Pronunciación de b, v y w.

3. «Reno» y «guerra»: una vibrante, dos escrituras

En «reno», la r inicial representa la vibrante múltiple /r/. En «guerra», ese mismo fonema se escribe con el dígrafo rr entre vocales. Dos letras no implican aquí dos fonemas.

Para distinguirla de la percusiva o vibrante simple, compara «caro» /ˈkaɾo/ y «carro» /ˈkaro/. En este contexto, /ɾ/ y /r/ diferencian palabras.

Esta guía usa símbolos del AFI: /ɾ/ para la simple y /r/ para la múltiple. Algunas obras emplean la notación /r/ y /rr/, respectivamente. Son convenciones diferentes: hay que leer la clave de cada obra, sin confundir el dígrafo escrito rr con dos fonemas /r/.

Fuentes: International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · RAE y ASALE: R y rr.

4. C, s y z: el análisis depende de la pronunciación

En una pronunciación seseante, la c inicial de «ceño» y «ciño», la s de «selva» y «si», y la z de «zodíaco» representan /s/. En variedades que distinguen /s/ y /θ/, «ceño», «ciño» y «zodíaco» comienzan con /θ/; «selva» y «si» mantienen /s/.

La misma precaución vale para «zenit» y «zircón». Zenit es una variante hoy poco frecuente y menos recomendable que cenit o cénit; zircón es válida, aunque el diccionario da preferencia a circón. En pronunciación seseante, esas formas comienzan con /s/.

Xochimilco aporta otra correspondencia: su x inicial se pronuncia como /s/ en el uso español aquí descrito. No se deduce de ello que toda x tenga ese valor.

El contraste «casa» /ˈkasa/ y «caza» /ˈkaθa/ existe en pronunciaciones que distinguen esos fonemas. Con seseo, las dos palabras coinciden como /ˈkasa/. Las condiciones de pronunciación forman parte del ejemplo, no son una corrección del hablante.

Fuentes: RAE y ASALE: Seseo · FundéuRAE: Pronunciación de x, incluido Xochimilco · RAE y ASALE: Cenit o cénit · FundéuRAE: Circón y zircón.

5. «Valla» y «vaya»: distinguir grafías no siempre distingue fonemas

«Valla» puede nombrar una barrera; «vaya» puede ser una forma de ir. Con yeísmo, ll e y representan el mismo fonema y ambas palabras coinciden en su pronunciación: aquí lo representamos convencionalmente como /ʝ/, de modo que ambas se transcriben /ˈbaʝa/.

En variedades que conservan la distinción, «valla» contiene /ʎ/, lateral palatal, y se representa como /ˈbaʎa/; «vaya» contiene /ʝ/. No se debe presentar la coincidencia como obligatoria para todo el español.

La realización concreta del fonema representado aquí por /ʝ/ varía según la región. La transcripción es fonológica y amplia: no pretende describir todos los detalles del sonido de cada hablante.

Fuentes: International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · RAE y ASALE: Yeísmo.

Cinco análisis de fonemas y escritura

Las letras y los dígrafos representan fonemas de distintas maneras. La selección conserva los casos menos evidentes y explica sus límites; no es un inventario completo de fonemas consonánticos.

5 análisis completos

6. B, v y algunas w: varias letras para /b/

La b de «baraja» y la v de «vela» representan /b/. Las palabras no son homófonas, pues sus demás fonemas son distintos; la coincidencia afecta a la unidad inicial.

«Vatio», la forma adaptada para la unidad de potencia, también se escribe con v. Para observar una w que representa /b/, sirve «wolframio». No toda w tiene ese valor: depende de la palabra y de su origen.

Fonema y sonido tampoco son intercambiables. Al decir «bebé» después de una pausa, la primera b puede realizarse con cierre de los labios, [b], y la segunda, entre vocales, con una aproximación sin cierre completo, [β̞]. Son realizaciones del mismo fonema /b/, no dos letras ni dos significados distintos.

La representación fonológica /beˈbe/ y la realización fonética ilustrativa [beˈβ̞e] responden a preguntas diferentes: qué unidades intervienen y cómo se articulan en esa emisión.

Fuentes: Universidad de Texas en Arlington: Ortografía y sonidos del español · International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · RAE y ASALE: W · FundéuRAE: Pronunciación de b, v y w.

7. G, gu y gü: cuándo se pronuncia la u

«Gorra» y «garza» empiezan por /g/, escrito con g. En «guerra» y «guiño», gu es un dígrafo que representa /g/ ante e e i; esa u no se pronuncia.

«Guata» es diferente: ante a, la secuencia gu no es ese dígrafo y la u sí interviene en la pronunciación. En «güelfo» y «güila», la diéresis señala que se pronuncia la u ante e o i. No conviene presentar gü como una única unidad que siempre equivale solo a /g/.

Para situar la palabra regional, «güila» puede significar niño o niña en Costa Rica. Aquí se analiza su escritura; no se atribuye esa acepción a todos los países.

Estas siete muestras permiten separar tres situaciones: g ante a, o, u; gu ante e o i con u muda; y secuencias con u pronunciada.

Fuentes: RAE y ASALE: G y el dígrafo gu · RAE y ASALE: Güila.

8. J, g y algunas x: el fonema de «jamón»

La j de «jamón» y la g de «gentil» representan el fonema que esta guía escribe /x/ con símbolos del AFI. El símbolo /x/ no significa «la letra equis» ni la secuencia /ks/.

En los nombres españoles «Xavier» y «Ximena», la x tradicional puede representar ese mismo fonema, como en las grafías Javier y Jimena. Esta indicación se refiere a esos nombres en español; no determina la pronunciación del nombre Xavier en otras lenguas.

En algunas regiones, el fonema se realiza con una articulación aspirada. Esa variación de sonido no debe confundirse con cambiar la letra escrita. Otras obras, entre ellas el DPD, lo representan con /j/; hay que atender a su convención, pues /j/ tiene otro valor en el AFI.

Fuentes: International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · RAE y ASALE: G y el dígrafo gu · RAE y ASALE: X.

9. C, qu, k y x: no todas las equivalencias son de uno a uno

En «castor», «codo» y «curul», la c inicial representa /k/. En «quetzal» y «quina», lo representa el dígrafo qu; su u no se pronuncia. Es más preciso hablar de qu que atribuir todo el valor a una q aislada.

La k representa /k/ en «káiser», «kepí» y «kilo». Para la palabra relativa a los coptos, la grafía española es «copto», con c inicial: también representa /k/.

«Exento» no permite igualar x y /k/ sin más. En una pronunciación que conserva el grupo, la x representa la secuencia /ks/. Una letra puede corresponder a más de un fonema.

Así se comparan tres posibilidades: letras distintas para /k/; dos letras, qu, para /k/; y una letra, x, para la secuencia /ks/. Esas relaciones explican por qué contar letras no basta para contar fonemas.

Fuentes: RAE y ASALE: X · RAE y ASALE: Q · RAE y ASALE: Copto.

10. Cambiar la escritura no es hacer una transcripción fonética

Este texto didáctico es una creación propia: «Hoy voy a casa de Beatriz. Llevo una caja con libros».

Como juego gráfico, podemos escribirlo de forma deliberadamente ajena a la ortografía normativa: «Oi boi a kasa de Beatris. Yevo una kaja kon libros». El juego supone una pronunciación seseante y yeísta.

La versión alterada aproxima ciertas correspondencias entre escritura y pronunciación, pero no es una transcripción en AFI: no marca sistemáticamente el acento ni representa todas las realizaciones de los sonidos. Seguir usando letras para jugar con la escritura no elimina la distinción entre grafema, fonema y sonido.

En el capítulo 69 de Rayuela, Cortázar incorpora un texto con una convención gráfica alterada, estudiada como ispamerikano. Se trata de un recurso literario, no de un modelo de transcripción científica. Las dos frases de Beatriz son independientes de la novela y no se atribuyen a Cortázar.

Fuentes: International Phonetic Association: Alfabeto Fonético Internacional · Lexis: Julio Cortázar y la formación de palabras, nota 19.

Palabras, fonemas y pausas

Una palabra puede contener varios fonemas, como «sal», o uno solo, como la preposición «a» /a/. Su significado no resulta de sumar significados individuales de los fonemas.

Los espacios de la escritura separan palabras, pero el habla no exige hacer una pausa entre cada dos palabras. Tampoco cada pausa oral equivale automáticamente a un signo de puntuación. La identificación de palabras utiliza criterios lingüísticos además de la posibilidad de detenerse al hablar.

Las características del signo lingüístico sitúan esta combinación dentro de la doble articulación. La guía de palabras homófonas reúne palabras que coinciden en su pronunciación y explica los casos condicionados por seseo y yeísmo.