Articulación: unidades con significado y fonemas
1. Articulación: unidades con significado y fonemas
La doble articulación distingue dos niveles. En el primero se combinan unidades con significado; en el segundo, unidades que distinguen palabras, pero no tienen significado propio. Esta formulación se asocia a André Martinet.
Ejemplo: en «niñas» distinguimos niñ- (base léxica), -a (género femenino) y -s (plural). Son unidades significativas. En «sol», en cambio, /s/, /o/ y /l/ son fonemas: cada uno por separado no significa una parte del astro. Las barras indican una representación fonológica, no una lista de letras.
La frase «El sol quemaba la arena y como empezaba a sufrir insolación, le parecía que la tierra estaba desolada» permite comparar palabras, pero necesita una corrección: «desolada» no contiene el elemento sol con el significado de astro.
«Insolar» se relaciona con la exposición al sol; «resolana» puede nombrar un lugar soleado y protegido del viento. «Desolar» procede del latín desolāre y expresa devastación o aflicción. Que varias palabras compartan letras no prueba que compartan una unidad de significado.
Por ello, no se acepta DE + SOL + AR como análisis de «desolar». Tampoco basta encadenar fragmentos de escritura, como IN + SOL + AR o RE + SOL + ANA, para explicar los dos niveles. El contraste entre morfemas y fonemas es lo que muestra la doble articulación.
Fuentes: Universidad de Buenos Aires: Doble articulación; definición de Martinet · RAE y ASALE: Desolar · RAE y ASALE: Insolar · RAE y ASALE: Resolano, resolana.
Para analizar unidades concretas, consulta los fonemas: incluye sal, pares distintivos y diferencias entre fonemas, sonidos y letras. Ver los diez análisis →
Linealidad: una cadena que transcurre en el tiempo
2. Linealidad: una cadena que transcurre en el tiempo
Contexto ficticio: una persona le dice a su pareja «Te amo intensamente». En esa emisión, la cadena verbal presenta «te», después «amo» y después «intensamente».
La linealidad describe la sucesión del significante auditivo en el tiempo. Dentro de «te» reconocemos la secuencia /t/ + /e/: aquí se habla de fonemas, no de los nombres de las letras.
Este principio no afirma que todo lo que pensamos avance palabra por palabra ni que toda la comunicación sea sucesiva. La entonación acompaña a la cadena hablada y los gestos pueden coincidir con ella. El alcance del ejemplo es la secuencia verbal de una lengua oral.
Fuentes: Saussure: Curso de lingüística general, primera parte (texto francés).
Arbitrariedad: distintas formas para un significado
3. Arbitrariedad: distintas formas para un significado
Para pedir el utensilio de barrer, no todas las comunidades usan una forma parecida a «escoba». La relación entre la forma de una palabra y su significado depende de convenciones de la lengua; no de una semejanza necesaria con el objeto.
Escoba en cinco lenguas: inglés, broom; francés, balai; alemán, Besen; italiano, scopa; portugués, vassoura. Son equivalencias para el utensilio de barrer, sin afirmar que esas palabras compartan todos sus demás usos.
El canto del gallo permite matizar el principio: las onomatopeyas intentan imitar un sonido y, por ello, tienen cierta motivación. Aun así, su forma se adapta a cada lengua.
Formas documentadas para imitar el canto del gallo: español, quiquiriquí; francés, cocorico; inglés, cock-a-doodle-doo; italiano, chicchirichì; alemán, kikeriki; danés, kykeliky (también kykkeliky); japonés, こけこっこう (kokekokkō). Son maneras de representarlo, no diferencias lingüísticas entre los animales.
Arbitrario no significa que una persona pueda imponer libremente una palabra a todos los demás. Para que el intercambio funcione, los hablantes necesitan compartir la convención.
Fuentes: Cambridge Dictionary: Broom · CNRTL: Balai · Duden: Besen · Treccani: Scopa · Priberam: Vassoura · RAE y ASALE: Quiquiriquí · Académie française: Cocorico · Dictionary.com: Cock-a-doodle-doo · Treccani: Chicchirichì · Duden: Kokolores y el canto del gallo · Den Danske Ordbog: Kykkeliky / kykeliky · Shogakukan, en Kotobank: こけこっこう.
Mutabilidad: comparar formas de épocas distintas
4. Mutabilidad: comparar formas de épocas distintas
Las formas y los significados pueden cambiar a lo largo del tiempo. Ese cambio histórico no exige que cada generación decida reformar conscientemente la lengua.
El latín factum y el español «hecho» permiten observar una relación histórica entre formas diferentes. Esta comparación presenta el punto de partida y el resultado; no pretende reconstruir aquí todas las etapas fonéticas intermedias.
El Cantar de mio Cid ofrece otro contraste con el español actual. Estos son los versos 1–2 y 6–9 en la edición de Alberto Montaner publicada por la RAE. […] marca la omisión de los versos 3–5; los seis versos citados no forman un pasaje continuo:
De los sos ojos tan fuertemientre llorando, tornava la cabeça e estávalos catando. […] Sospiró mio Cid, ca mucho avié grandes cuidados, fabló mio Cid bien e tan mesurado: —¡Grado a ti, Señor, Padre que estás en alto! ¡Esto me an buelto mios enemigos malos!—
En el pasaje, «catando» equivale aproximadamente a «mirando», y «avié» expresa aquí «tenía». La comparación muestra diferencias de vocabulario y de formas históricas. Las grafías antiguas, por sí solas, no bastan para reconstruir cómo se pronunciaba cada palabra.
El Cantar es un poema medieval; no se presenta como el primer documento conservado en español. La cita sigue esa edición concreta y no pretende reproducir directamente la grafía del manuscrito.
Fuentes: RAE y ASALE: Hecho · Káñina: La sustantivación de participios del latín al español · Cantar de mio Cid, edición de Alberto Montaner, RAE, versos 1–9.
Inmutabilidad: una decisión individual no cambia la lengua
5. Inmutabilidad: una decisión individual no cambia la lengua
Ejemplo ficticio creado para esta explicación: Lucía decide llamar «nuba» a una cuchara y pide «Pásame la nuba» a alguien que desconoce ese acuerdo. Esa persona no tiene por qué comprender qué objeto le pide.
Si Lucía explica la palabra, ambos pueden emplearla en ese pequeño intercambio. Eso no convierte automáticamente «nuba» en la denominación general del español. Este es el límite de la modificación individual que se explica con la inmutabilidad.
Las innovaciones de grupos juveniles o profesionales pueden difundirse; su adopción social no equivale a una orden de un hablante. La estabilidad de una convención en un momento y su transformación con el tiempo son compatibles.
El glíglico del capítulo 68 de Rayuela, de Julio Cortázar, es un recurso de creación literaria con palabras inventadas. Sirve para hablar de experimentación verbal, pero no demuestra por sí solo que una lengua sea inmutable. El ejemplo de «nuba» es una creación didáctica independiente, no una cita de Cortázar.
Fuentes: Saussure: Curso de lingüística general, primera parte (texto francés) · Instituto Cervantes: Julio Cortázar y el glíglico.
Cómo se relacionan las cinco propiedades
La articulación trata de las unidades y su combinación; la linealidad, de su sucesión en la cadena oral; la arbitrariedad, del vínculo convencional entre forma y concepto. La mutabilidad observa el cambio histórico, mientras que la inmutabilidad limita lo que puede imponer un individuo en una lengua compartida.
Este recorrido reúne la doble articulación de Martinet con principios expuestos por Saussure; no atribuye a Saussure una lista literal de cinco propiedades. Para identificar primero las partes, consulta significante, significado y referente. Para situarlas en un sistema de comunicación, continúa con mensaje y lenguaje.
La semiótica amplía el estudio a otros sistemas de signos y explica por qué sus propiedades no se trasladan automáticamente desde la lengua. Ver cinco ejemplos →
