Qué es una novela

La novela permite sostener y desarrollar una experiencia narrativa. Suele estar escrita en prosa, aunque puede incorporar otras formas de expresión. Puede partir de hechos reales y transformarlos, o inventar sucesos y personajes: ficción no equivale a falsedad histórica de cada detalle.

El Diccionario de la lengua española señala precedentes grecolatinos y un desarrollo del género a partir de la Edad Moderna. No conviene asignar a todas sus formas un único nacimiento poco antes de la Edad Media.

Características que pueden variar

  • Extensión. Puede haber novelas breves y extensas. No se fija una frontera por número de páginas ni se exige una única duración de lectura.
  • Personajes. Pueden ser muchos o pocos. Principal y secundario son funciones relativas al relato, no una lista obligatoria de categorías.
  • Temas. Puede desarrollar varios temas; tener muchos no es condición necesaria para que una obra sea novela.
  • Tramas. Puede entrelazar historias o concentrarse en una línea de acción. Una subtrama se reconoce por su relación con el conjunto.
  • Descripción. Ayuda a construir lugares, personas y atmósferas, pero no tiene que ser extensa en todas las novelas.
  • Narrador. Es la voz que cuenta. No debe confundirse con el autor; puede participar en los hechos o narrarlos desde fuera.
  • Lenguaje. El registro cambia según la voz, la situación y los personajes. Hablar de culto o coloquial no determina por sí solo el valor de una novela.
  • Formas de contar. Narración, descripción, diálogo y pensamiento pueden combinarse en proporciones distintas.

Elementos para analizar una novela

Empieza por distinguir quién cuenta, qué ocurre y a quién le ocurre. Después observa dónde y cuándo suceden los hechos, cómo se ordenan y qué sabe el narrador.

  • Acción y trama: los acontecimientos y la forma de presentarlos.
  • Personajes: sus deseos, decisiones y relaciones.
  • Espacio y tiempo: los lugares, la época y el ritmo con que avanza el relato.
  • Narrador y perspectiva: la voz y los límites de información desde los que conocemos la historia.
  • Ambiente: la impresión que producen espacios, situaciones y relaciones.

El contexto de escritura y publicación ayuda a interpretar la obra, pero pertenece a otro plano: no debe confundirse con el tiempo en que viven los personajes.

Tipos y orientaciones de la novela

Estas etiquetas atienden a aspectos diferentes: tema, tradición literaria, modo de representar el mundo o atención a la vida social. Pueden combinarse; no son casillas excluyentes.

  • Libros de caballerías. Aventuras de caballeros en un mundo literario; no se exige que los protagonistas hayan existido.
  • Gótica. Tradición vinculada al misterio y al terror; el efecto puede prepararse mediante ambientes, voces y secretos.
  • Negra. Crimen, investigación, violencia y relaciones de poder; no se define como una prolongación del relato de fantasmas.
  • Amorosa y Romanticismo. Una trama amorosa describe un asunto; Romanticismo designa un movimiento histórico. Son criterios diferentes.
  • Fantasía y fantástico. Crear un mundo que admite lo extraordinario no es igual que introducir una ruptura inexplicable en un marco cotidiano.
  • Histórica. Sitúa la acción en el pasado y puede combinar personajes inventados e históricos. Sus diálogos no se convierten por ello en testimonios documentales.
  • Realista. Construye una representación verosímil de la vida social. El Realismo como movimiento histórico no abarca toda narración que parezca real.
  • Costumbrista. Da relieve a hábitos, ambientes y formas de relación. Puede coincidir con otras orientaciones de una misma obra.

Diez fragmentos de novela comentados

Un pasaje permite estudiar una voz, una escena o una descripción; no siempre representa todos los rasgos de la obra. Los siguientes textos conservan la selección recibida, sin prolongarla ni convertirla en una sinopsis.

Alcance del cotejo: ocho pasajes se han localizado en textos de contraste. En Tolkien y Kesten se ha comprobado la referencia de la obra, pero queda pendiente cotejar el extracto. Las traducciones españolas no identificadas mantienen ese límite.

  1. Amadís de Gaula · refundición de Garci Rodríguez de Montalvo
  2. Cumbres borrascosas · Emily Brontë
  3. El monje · Matthew Gregory Lewis
  4. El halcón maltés · Dashiell Hammett
  5. El Señor de los Anillos · J. R. R. Tolkien
  6. Fernando e Isabel · atribución recibida a Hermann Kesten
  7. Orgullo y prejuicio · Jane Austen
  8. Crimen y castigo · Fiódor Dostoievski
  9. Rojo y negro · Stendhal
  10. Peñas arriba · José María de Pereda

Amadís de Gaula · refundición de Garci Rodríguez de Montalvo

Libros de caballerías

Amadís de Gaula · refundición de Garci Rodríguez de Montalvo · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; modernización española de edición no identificada. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“AQUÍ COMIENZA EL PRIMER LIBRO DEL ESFORZADO CABALLERO AMADÍS HIJO DEL REY PERIÓN DE GAULA Y DE LA REINA ELISENA El cual fue corregido y enmendado por el honrado y virtuoso caballero GARCI RODRÍGUEZ DE MONTALVO, regidor de la villa de Medina del Campo, y corrigióle de los antiguos originales que estaban corruptos y mal compuestos en antiguo estilo por falta de los diferentes y malos escritores, quitando muchas palabras superfluas, y poniendo otras de más pulido y elegante estilo tocantes a la caballería y actos de ella. No muchos años después de la Pasión de nuestro Redentor y Salvador Jesucristo, fue un rey muy cristiano en la pequeña Bretaña, por nombre llamado Garinter, el cual, siendo en la ley de la verdad de mucha devoción y buenas maneras acompañado. Este rey hubo dos hijas en una noble dueña su mujer, y la mayor casada con Languines, rey de Escocia, y fue llamada la dueña de la Guirnalda, porque el rey su marido nunca la consintió cubrir sus hermosos cabellos sino de una muy rica guirnalda, tanto era pagado de los ver; de quien fueron engendrados Agrajes y Mabilia, que así de uno como caballero y de ella como doncella en esta gran historia mucha mención se hace”.

Qué permite observar

La presentación de reyes y parentescos sitúa la acción en un mundo caballeresco. La genealogía prepara relaciones que se desarrollarán después. No demuestra que esos personajes fueran caballeros históricos: la localización y el linaje también pueden ser construcciones de ficción.

Versión y límites. El comienzo coincide con la transcripción consultada, incluida la declaración de corrección de antiguos originales. Montalvo se acredita como refundidor; no se le adjudica sin matices toda la tradición anterior. Se conserva la modernización recibida, de edición no identificada; el rótulo inicial forma parte del extracto. Texto de contraste.

Cumbres borrascosas · Emily Brontë

Perspectiva de los personajes

Cumbres borrascosas · Emily Brontë · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“Cuando llegué a las «Cumbres», Linton se alegró. Zillah, la criada, arregló la habitación y encendió un buen fuego. Nos dijo que José estaba en la iglesia y que Hareton se dedicaba a andar con los perros por los bosques (y, según me enteré después, a apoderarse de nuestros faisanes), de modo que nos encontrábamos libres de estorbos. Zillah me trajo vino y bollos. Linton y yo nos sentamos al fuego y pasamos el tiempo riendo y charlando. Estuvimos planeando los sitios a que iríamos en verano... Bueno, no te hablo de esto, porque dirás que son bobadas. »A poco renimos a propósito de nuestras distintas opiniones. Él me aseguró que lo mejor para pasar un día de julio era estar tumbado de la mañana a la noche entre los matorrales del campo, mientras las abejas zumban alrededor, las alondras cantan y el sol brilla en un cielo claro. Eso constituye para él el ideal de la dicha. El mío consistía en columpiarse en un árbol florido, mientras sopla el viento del Oeste, y por el cielo corren nubes blancas. Y Cantan, además de las alondras, los mirlos, los jilgueros y los cuclillos. A lo lejos se ven los pantanos, entre los que se destacan arboledas umbrosas, y la hierba tiembla bajo el soplo de la brisa, y los árboles y las aguas murmuran, y la alegría reina por doquier. Él aspiraba a verlo todo sumido en la paz, yo en una explosión de júbilo”.

Qué permite observar

Catherine cuenta a Ellen una visita a Linton. Sus ideales de felicidad se oponen: reposo frente a movimiento. La escena caracteriza a ambos a través del paisaje imaginado y muestra un relato dentro de otro relato. El fragmento no exhibe por sí solo un episodio sobrenatural.

Versión y límites. Localizado en el capítulo XXIV inglés, desde la visita con Zillah hasta los dos ideales de felicidad. El rótulo gótico del original no sustituye la lectura de esta escena. Traductor español desconocido; se conserva la forma recibida renimos y no se identifica a Catherine con Emily Brontë. Texto de contraste.

El monje · Matthew Gregory Lewis

Narrador y mirada crítica

El monje · Matthew Gregory Lewis · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“Apenas llevaba sonando la campana del convento cinco minutos, y ya se encontraba la iglesia de los capuchinos abarrotada de oyentes. No creáis que la multitud acudía movida por la devoción o el deseo de instruirse. A muy pocos les impulsaban tales motivos; en una ciudad como Madrid, donde reina la superstición con tan despótica pujanza, buscar la devoción sincera habría sido empresa vana. El público congregado en la iglesia capuchina acudía por causas diversas, todas ellas ajenas al motivo ostensible. Las mujeres venían a exhibirse, y los hombres a ver a las mujeres; a algunos les atraía la curiosidad de escuchar a un orador afamado; a otros el no tener otro medio de matar el tiempo hasta que empezase el teatro; a otros, el habérseles asegurado que era imposible encontrar sitio en la iglesia; y la mitad de Madrid acudía allí esperando encontrarse con la otra mitad”.

Qué permite observar

El narrador observa a quienes esperan un sermón y desmiente sus motivos aparentes. La ironía enfrenta devoción y exhibición social. Es una entrada en el mundo de la novela: no necesita presentar un fantasma en el primer párrafo para preparar el ambiente de una obra gótica.

Versión y límites. Localizado al comienzo del capítulo I de The Monk. Se completa El en el título y se corrige Mathew a Matthew en la atribución, manteniendo el encabezado recibido en el registro. La traducción española no está identificada. Texto de contraste.

El halcón maltés · Dashiell Hammett

Novela negra y observación externa

El halcón maltés · Dashiell Hammett · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“En la oscuridad sonó el timbre de un teléfono. Después de que hubo sonado tres veces, se oyó el chirrido de los muelles de una cama; unos dedos palparon sobre la madera, algo pequeño y duro cayó con ruido sordo sobre la alfombra, los muelles chirriaron nuevamente, y una voz de hombre exclamó: —¿Diga?... Sí, yo soy... ¿Muerto?... Sí... En quince minutos. Gracias. Sonó el ruidillo de un interruptor, y la luz de un globo que colgaba del techo, sostenido por tres cadenas doradas, inundó el cuarto. Spade, descalzo y con un pijama a cuadros verdes y blancos, se sentó sobre el borde de la cama. Miró malhumoradamente al teléfono que había en la mesilla mientras sus manos cogían un estuche de papel de fumar color chocolate y una bolsa de tabaco Bull Durham. Un aire frío y mojado entraba por dos ventanas abiertas, trayendo consigo el bramido de la sirena contra la niebla de Alcatraz, media docena de veces por minuto. Un despertador de ruin metal, con inseguro acomodo sobre una esquina de Casos criminales famosos de Estados Unidos, de Duke, boca abajo, marcaba las dos y cinco. Los gruesos dedos de Spade liaron con calmosa minuciosidad un cigarrillo, echando la justa medida de hebras morenas sobre el papel combado, extendiendo las hebras por igual en los extremos y dejando una ligera depresión en el centro, haciendo que los pulgares condujeran con movimiento rotatorio el filo interior del papel hacia arriba y luego lo pasaran por debajo del borde superior, en tanto que los demás dedos ejercían presión para luego, junto con los pulgares, deslizarse hasta las puntas del cilindro de papel y sujetarlas, mientras la lengua humedecía el borde, al tiempo que el índice y el pulgar de la mano izquierda pellizcaban el extremo a su cuidado y los dedos correspondientes de la mano derecha alisaban la húmeda juntura, tras lo que el índice y el pulgar derecho retorcieron la punta que les correspondía y llevaron el cigarrillo hasta la boca de Spade”.

Qué permite observar

La llamada anuncia una muerte, pero la narración se demora en los gestos de Spade y en los objetos de la habitación. Esa selección de detalles regula el ritmo y presenta al personaje por su conducta. El crimen y su investigación permiten distinguir este campo de la novela negra del terror sobrenatural.

Versión y límites. Se añade el autor omitido y se localiza el pasaje en el capítulo 2, Death in the Fog. La fuente inglesa confirma llamada, reloj y preparación del cigarrillo. No se asigna a un traductor la versión española recibida. Texto de contraste.

El Señor de los Anillos · J. R. R. Tolkien

Construcción de un mundo de fantasía

El Señor de los Anillos · J. R. R. Tolkien · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Cotejo textual pendiente: la referencia bibliográfica no certifica este extracto ni su atribución literal.

1 fragmento

“Hay otra cosa entre los antiguos Hobbits que merece mencionarse; un hábito sorprendente: absorbían o inhalaban, a través de pipas de arcilla o madera, el humo de la combustión de una hierba llamada hoja o hierba para pipa, quizás una variedad de la Nicotiana. Hay mucho misterio en el origen de esta costumbre peculiar, o de este «arte», como los Hobbits preferían llamarlo. Todo lo que se descubrió en la antigüedad sobre el tema fue recopilado por Meriadoc Brandigamo (más tarde señor de Los Gamos) y puesto que él y el tabaco de la Cuaderna del Sur son parte de la historia que sigue, sus comentarios en la introducción al Herbario de la Comarca merecen ser citados aquí. «Este arte, dice, es el único que podemos reclamar corno de invención nuestra. En qué época empezaron a fumar los Hobbits es un enigma; todas las leyendas e historias familiares lo dan por sabido; durante años la gente de la Comarca fumó diversas hierbas, algunas malolientes, otras aromáticas”.

Qué permite observar

La voz del pasaje explica una costumbre de los hobbits como si consultara una tradición y un documento del propio mundo narrado. Las referencias a Meriadoc y a la Comarca producen profundidad cultural. No es una escena de combate ni una sinopsis del argumento: la descripción también construye la ficción.

Versión y límites. La página del Tolkien Estate confirma autor y obra, pero no reproduce este pasaje. No se ha cotejado el extracto con una edición textual ni se identifica al traductor español. Se mantiene como fragmento atribuido en el archivo, con cotejo pendiente, y se conserva la anomalía corno sin convertirla en palabra validada de Tolkien. Referencia bibliográfica.

Fernando e Isabel · atribución recibida a Hermann Kesten

Ficción histórica y discurso del personaje

Fernando e Isabel · atribución recibida a Hermann Kesten · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Cotejo textual pendiente: la referencia bibliográfica no certifica este extracto ni su atribución literal.

1 fragmento

—El clero está de mi lado —le explicó Isabel a Fernando—. La organización de la Iglesia es brillante. Los confesores, predicadores y monjes mendicantes dominan el pueblo llano, pues de él provienen, es su familia, lo conocen bien. La Iglesia vale tanto como un ejército. El pueblo odia a los portugueses porque hace un siglo vencieron a nuestros caballeros. La gente pobre no tiene preocupaciones. Necesitamos tiempo para reunir un ejército. Hay suficientes hombres fuertes en Castilla. Los cogemos a todos: hijos de campesinos, esclavos huidos, gitanos, salteadores de caminos, vaciamos las prisiones, abrimos las cárceles de los deudores: quien luche por su rey será libre. El pueblo llano es muy patriota. Es preciso que recorras el reino, que hables en los mercados, con los herreros y los carniceros, y emplees el lenguaje del pueblo. Yo iré a ver a Carrillo en Alcalá, Mendoza me lo ha aconsejado. Carrillo fue amigo mío. Quizá no lo ha olvidado aún del todo.

Qué permite observar

La Isabel del fragmento expone una estrategia política y militar. El diálogo permite observar cómo una novela puede poner palabras en boca de figuras históricas. No es por ello un documento que pruebe que la reina pronunció esas frases ni que sus generalizaciones sobre el pueblo sean hechos comprobados.

Versión y límites. La bibliografía registra Ferdinand und Isabella como novela de Kesten y Edhasa menciona el título español Fernando e Isabel. El archivo decía Isabel y Fernando. Se normaliza el título con esa referencia, pero no se ha localizado el pasaje ni su capítulo en una edición textual. Autoría literal y traductor del extracto quedan sin certificar; la atribución se conserva como dato del archivo. Referencia bibliográfica · Referencia bibliográfica.

Orgullo y prejuicio · Jane Austen

Matrimonio, diálogo e ironía social

Orgullo y prejuicio · Jane Austen · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa. Sin embargo, poco se sabe de los sentimientos u opiniones de un hombre de tales condiciones cuando entra a formar parte de un vecindario. Esta verdad está tan arraigada en las mentes de algunas de las familias que lo rodean, que algunas le consideran de su legítima propiedad y otras de las de sus hijas. –Mi querido señor Bennet– le dijo un día su esposa–, ¿sabías que, por fin, se ha alquilado Netherfield Park? El señor Bennet respondió que no. –Pues así es– insistió ella–; la señora Long ha estado aquí hace un momento y me lo ha contado todo. El señor Bennet no hizo ademán de contestar. –¿No quieres saber quién lo ha alquilado? –se impacientó su esposa. –Eres tú la que quiere contármelo, y yo no tengo inconveniente en oírlo. Esta sugerencia le fue suficiente”.

Qué permite observar

La aparente verdad universal del comienzo refleja las expectativas de las familias del vecindario. El diálogo entre los Bennet pone esas expectativas en escena mediante respuestas breves y diferentes maneras de hablar. Que el matrimonio sea central no basta para clasificar la obra por su pertenencia al Romanticismo.

Versión y límites. El comienzo se localiza en el capítulo I inglés. Allí las familias consideran al soltero propiedad de alguna de sus hijas; la versión recibida amplía la formulación a familias e hijas. Se conserva esa diferencia con su límite. No se identifica al traductor ni se reduce la novela a un romance sin dimensión social. Texto de contraste.

Crimen y castigo · Fiódor Dostoievski

Conflicto interior y ambiente urbano

Crimen y castigo · Fiódor Dostoievski · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

Momentos después ya estaba en la calle. Eran alrededor de las ocho y el sol se había puesto. La atmósfera era asfixiante, pero él as- piró ávidamente el polvoriento aire, envenenado por las emanaciones pestilentes de la ciudad. Sintió un ligero vértigo, pero sus ardientes ojos y todo su rostro, descarnado y lívido, expresaron de súbito una energía salvaje. No llevaba rumbo fijo, y ni siquiera pensaba en ello. Sólo pensaba en una cosa: que era preciso poner fin a todo aquello inmediatamente y de un modo definitivo, y que si no lo conseguía no volvería a su casa, pues no quería seguir viviendo así. Pero ¿cómo lograrlo? Del modo de «terminar», como él decía, no tenía la menor idea. Sin embargo, procuraba no pensar en ello; es más, rechazaba este pensamiento, porque le torturaba. Sólo tenía un sentimiento y una idea: que era necesario que todo cambiara, fuera como fuere y costara lo que costase. ‘Sí, cueste lo que cueste’, repetía con una energía desesperada, con una firmeza indómita”.

Qué permite observar

La ciudad asfixiante acompaña la tensión del personaje. La narración pasa de los signos corporales a pensamientos y preguntas sin una solución clara. La descripción realista del entorno se combina con una exploración psicológica: no es una reproducción neutra de la realidad.

Versión y límites. Se localiza la salida de Raskólnikov en la parte II, capítulo VI, de la versión inglesa de Garnett. Ese cotejo permite identificar el episodio, no autenticar una traducción del ruso al español. La versión inglesa sitúa el sol poniéndose; el archivo lo da por puesto. Se conservan esa variante y el corte as- piró, señalado como anomalía del texto recibido. Texto de contraste.

Rojo y negro · Stendhal

Descripción de un espacio social

Rojo y negro · Stendhal · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; versión española de traductor no identificado. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

La pequeña ciudad de Verrières puede pasar por una de las más lindas del Franco Condado. Sus casas, blancas como la nieve y techadas con teja roja, escalan la estribación de una colina, cuyas sinuosidades más insignificantes dibujan las copas de vigorosos castaños. El Doubs se desliza inquieto algunos centenares de pies por bajo de la base de las fortificaciones, edificadas en otro tiempo por los españoles y hoy en ruinas. Una montaña elevada defiende a Verrières por su lado Norte. Los picachos de la tal montaña, llamada Verra, y que es una de las ramificaciones del Jura, se visten de nieve en los primeros días de octubre. Un torrente, que desciende precipitado de la montaña, atraviesa a Verrières y mueve una porción de sierras mecánicas, antes de verter en el Doubs su violento caudal”.

Qué permite observar

Las casas, la montaña, el río y los aserraderos organizan el escenario. La descripción relaciona paisaje y actividad económica antes de presentar el conflicto central. Una novela puede empezar haciendo visible un lugar, sin introducir inmediatamente a su protagonista.

Versión y límites. Los dos párrafos se corresponden con el inicio del libro primero, capítulo I, en francés. La selección termina antes de la explicación industrial que continúa en esa edición. El título de capítulo y el cotejo de contenido no identifican al traductor español ni garantizan cada elección de su vocabulario. Texto de contraste.

Peñas arriba · José María de Pereda

Voz autobiográfica ficticia y costumbres

Peñas arriba · José María de Pereda · Fragmento recibido en el archivo de Ejemplode Network; selección de la obra en español. No es la novela completa. Pasaje localizado en un texto de contraste; la versión recibida no se presenta como edición autenticada.

1 fragmento

“Debo a Dios, entre otras muchas mercedes, la de un temperamento singularmente equilibrado de humores, que me ha permitido atravesar por las más peligrosas asperezas de la vida, sin dejar entre ellas la menor tira del pellejo. Muy pocas cosas me han llegado al alma, y rara vez me he apasionado por la mejor de ellas. Esta ha sido mi mayor fortuna en medio de la libertad y de la abundancia en que viví, siendo niño mimado y consentido, mientras fui «hijo de familia», y rico y desligado de toda traba en cuanto quedé huérfano de padre y madre y me declaré «mozo de casa abierta». En estas condiciones y con un temperamento más apasionado, sabe Dios lo que hubiera sido de mí y de mi dinero. Así y todo, no acrecenté el heredado de mi padre, y hasta le mermé en una buena tajada, porque no todos los tiempos corrían iguales para el vil ochavo; y yo, aunque sin perder de vista lo útil que es este ingrediente para vivir a gusto entre los hombres, no había nacido para esclavo de él y tenía muy arraigadas aficiones que no eran baratas. Me gustaba viajar, y viajaba mucho dentro y fuera de España; me gustaba el llamado «gran mundo» o «alta sociedad», y la frecuentaba en sus salones, en los teatros, en los paseos y hasta en los balnearios de moda, y en el deporte; me gustaban las Bellas Artes, aunque consideradas principalmente como artículo de lujo, y compraba cuadros y esculturas en las exposiciones; me gustaban ciertos hombres de la política y de la literatura, no por políticos ni por literatos precisamente, sino por la resonancia de sus nombres y el atractivo de sus conversaciones, y frecuentaba su trato y los acompañaba en sus círculos y en sus banquetes y en sus tertulias y francachelas... hasta me gustaban los toreros a cierta distancia, y a cierta distancia cultivaba la amistad de algunos de ellos”.

Qué permite observar

El narrador se describe mediante su fortuna, sus gustos y sus relaciones sociales. La enumeración sitúa su manera de vivir y la imagen que quiere dar de sí. El yo pertenece al narrador de la novela; no se debe convertir automáticamente en una confesión del autor.

Versión y límites. Pasaje localizado en el capítulo I de la edición de 1895 digitalizada por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. La selección recibida reúne en un párrafo lo que el visor distribuye en varios; se conserva esa disposición. El número original 11 se corrige a décimo caso en la lista, sin inventar un ejemplo perdido. Texto de contraste.

Novela, cuento, fragmento y adaptación

Una novela breve no se convierte automáticamente en cuento; una novela extensa tampoco exige muchos protagonistas o varias subtramas. Hay tendencias de concentración y desarrollo, con fronteras que dependen de la obra y su tradición.

Un fragmento conserva un tramo de la obra. Una sinopsis resume su argumento. Una adaptación puede modificar lenguaje, escenas y estructura. Recortar o adaptar una novela no convierte el resultado en un cuento original de su autor.

Consulta Características del cuento para los rasgos de la narración breve y Cuentos fantásticos para la diferencia entre lo fantástico y lo maravilloso, incluido el caso de la adaptación recibida de Pinocho.

Imagen de la colección

Novela. Las novelas son un tipo o subgénero narrativo. Dibujo azul de una mujer leyendo.
La imagen sitúa la novela en la narrativa. La ilustración no resume todas sus características. Ver imagen completa.