Qué son y para qué sirven

Una figura llama la atención sobre la manera de expresar algo. Puede apoyarse en los sonidos, en la disposición de las palabras o en el sentido que adquieren. Su efecto depende del contexto: repetir puede insistir, una imagen puede hacer visible una sensación y una oposición puede concentrar un conflicto.

También se llaman figuras retóricas. Su uso no se limita a los poemas: aparecen en narraciones, discursos y conversaciones. No garantizan por sí solas que un texto sea mejor ni tienen únicamente una finalidad decorativa.

Los doce ejemplos de esta página son creaciones editoriales para explicar los recursos; no son citas de obras ni se atribuyen a escritores.

Sonido y repetición

Observa qué sonidos, palabras o estructuras vuelven a aparecer. Los cuatro casos están escritos para mostrar un recurso principal, aunque puedan combinarse con otros.

4 ejemplos

1. Aliteración

Sara sopla suavemente sobre la sopa.

Se repite el sonido /s/ en varias palabras cercanas. Esa insistencia sonora acompaña aquí el soplido; para reconocerla importa cómo suenan las palabras, no solo cómo se escriben.

2. Anáfora

Aquí dejamos las mochilas. Aquí compartimos el pan. Aquí empezó nuestra amistad.

La palabra «Aquí» aparece al comienzo de tres enunciados sucesivos. La repetición reúne los recuerdos en un mismo lugar y da continuidad al pasaje. Se analiza aquí la anáfora retórica, no la referencia gramatical a algo mencionado antes.

3. Paralelismo

Tu voz calma la tormenta. Tu risa ilumina la noche.

Las dos líneas comparten el esquema «Tu + sustantivo + verbo + la + sustantivo». Esa disposición semejante permite relacionar los efectos de la voz y de la risa. También hay imágenes figuradas: un pasaje puede reunir varios recursos.

4. Polisíndeton

Y busca la llave, y abre la puerta, y sube la escalera, y llama otra vez.

La conjunción «y» se repite ante cada acción. En esta secuencia hace que cada paso tenga su propio impulso y refuerza la insistencia del personaje. La repetición expresiva es lo que interesa observar.

Las imitaciones de ruidos se explican en los ejemplos de onomatopeya, con voces de animales, grafías expresivas y sus diferencias respecto de la aliteración.

El uso expresivo de palabras de sonido parecido se analiza en los ejemplos de paronomasia, con cambios de significado, pronunciación y diferencias respecto del calambur.

La reagrupación de palabras se analiza en los ejemplos de calambur, con adivinanzas, diálogos, pasajes literarios y límites de pronunciación.

La reordenación de letras se explica en los ejemplos de anagramas, con reglas para tildes, espacios y letras repetidas, y cuatro contrastes que no conservan el inventario.

El ejemplo de coro del himno mexicano distingue el grupo de intérpretes, el pasaje que retorna y su relación con el estribillo.

Los ejemplos de estribillo muestran cómo vuelve un pasaje entre estrofas y por qué conviene cotejar variantes y contexto.

Los ejemplos de palíndromos comprueban la igualdad de una secuencia y su lectura inversa, con reglas para tildes y dígrafos.

La guía de aliteración desarrolla cuatro pasajes literarios cotejados y compara este recurso con la cacofonía, la rima y la onomatopeya.

Construcción, cualidades y contraste

La expresión puede cambiar al omitir un elemento, alterar el orden, resaltar una cualidad o contraponer ideas. Para explicarla, señala qué palabras producen el efecto.

4 ejemplos

5. Elipsis

Ella guardó las cartas; él, los mapas.

En el segundo miembro se omite «guardó», que se recupera del primero. La coma señala aquí la omisión del verbo. La forma abreviada equilibra las dos acciones y evita repetirlo; una elipsis también puede aparecer en el habla habitual.

6. Hipérbaton

De la vieja torre las campanas escuché al amanecer.

El complemento «de la vieja torre» se separa de «las campanas» y se coloca al comienzo. Un orden menos marcado sería «Escuché las campanas de la vieja torre al amanecer». El cambio destaca la procedencia del sonido.

7. Epíteto

La fría nieve cubría el sendero.

«Fría» resalta una cualidad característica de la nieve; en este contexto no selecciona una nieve frente a otra. El adjetivo hace más presente la sensación de frío. No todo adjetivo calificativo funciona como epíteto.

La guía de epíteto explica cómo distinguir una cualidad característica de una simple valoración, con cuatro ejemplos y dos contrastes.

8. Antítesis

En público reía; a solas lloraba.

Se contraponen dos pares: «en público / a solas» y «reía / lloraba». El contraste concentra la diferencia entre la imagen que se muestra y lo que se vive en privado. No hace falta que las ideas sean imposibles o contradictorias entre sí.

Para ver cómo se organiza la oposición, consulta los ejemplos de antítesis, con frases y fragmentos poéticos comentados.

La contradicción aparente se explica en los ejemplos de paradoja, con frases y fragmentos poéticos comentados.

Para comparar relaciones con precisión, consulta los ejemplos de analogías, con explicación de cada relación y sus límites.

Para observar qué se omite y cómo se recupera en un poema y en prosa, consulta los ejemplos de elipsis, con el contenido omitido y su contexto.

Para comparar la repetición de sonidos, comienzos y términos invertidos, consulta los ejemplos de repetición, con sus efectos y límites.

El orden marcado y sus límites se explican en los ejemplos de hipérbaton, con lecturas orientativas y cambios de sentido documentados.

El cruce de términos y el contraste de sentido se explican en los ejemplos de retruécano, con quince parejas conservadas y sus diferencias explicadas.

La distancia entre lo dicho y lo que se quiere comunicar se analiza en los ejemplos de ironía, con sus contextos y dos contrastes.

Imágenes e intensidad

Estos casos relacionan lo descrito con otra imagen, exageran una medida o atribuyen una acción humana. Interprétalos dentro de la situación que presenta cada enunciado.

4 ejemplos

9. Símil o comparación

Las hojas giraban como pequeñas barcas en el remolino.

Se relaciona el giro de las hojas con el de unas barcas. «Como» hace explícita la comparación y permite imaginar el movimiento. La semejanza se establece para esta imagen, no como identidad literal.

10. Metáfora

Al anochecer, el río era una cinta de cobre.

El río se presenta como una cinta por su forma alargada y como cobre por el color del reflejo. No se describe su material real: la imagen traslada esos rasgos al paisaje.

11. Hipérbole

Llevo un siglo esperando que hierva el agua.

La duración se exagera para expresar impaciencia. El contexto de esperar a que hierva el agua permite entender «un siglo» como intensificación, no como una medida exacta.

12. Personificación o prosopopeya

El reloj me regañaba con cada tic.

Se atribuye al reloj la acción de regañar. El sonido se interpreta como una reprimenda: así se expresa la presión de quien siente que se le acaba el tiempo. Personificación y prosopopeya nombran aquí el mismo recurso.

La exageración expresiva se comenta en los ejemplos de hipérbole, con frases y fragmentos poéticos comentados.

Las semejanzas expresivas se explican en los ejemplos de símil o comparación, con frases y fragmentos poéticos comentados.

Para interpretar denominaciones por asociación, consulta los ejemplos de metonimia, con el referente y la relación de cada expresión.

Para estudiar cómo las palabras evocan sensaciones e ideas, consulta los ejemplos de imagen literaria, con análisis y procedencia.

Las acciones y cualidades humanas atribuidas a otros seres se explican en los ejemplos de personificación, con frases, relatos y una canción completos.

La guía de metáfora desarrolla la relación entre referente e imagen, comenta cuatro citas literarias y distingue sus límites frente al símil y otros recursos.

Cómo se agrupan las figuras

No todas las clasificaciones utilizan los mismos límites. En la terminología tradicional se distinguen figuras de dicción, relacionadas con la forma o el orden de las palabras, y figuras de pensamiento, centradas principalmente en el sentido. Las de construcción atienden a la disposición sintáctica.

Los tropos trasladan una palabra a un sentido conectado con el habitual; la metáfora es uno de ellos. No conviene llamar tropo a cualquier contraste, repetición o descripción. Los tres grupos usados arriba son una orientación para leer los ejemplos, no una clasificación cerrada.

Una misma frase puede combinar recursos. El paralelismo del ejemplo 3 organiza dos líneas que también contienen imágenes figuradas. Por eso identificar una figura no obliga a descartar todas las demás.

Otros nombres y usos que conviene distinguir

Repetición es una denominación amplia: la anáfora repite al comienzo y el paralelismo hace corresponder estructuras. Coro y estribillo se estudian también en composiciones y canciones; su alcance debe situarse en el texto concreto.

Calificativo se refiere al adjetivo que atribuye una cualidad. Revisa los adjetivos calificativos para distinguir su función gramatical del efecto expresivo que puede tener un epíteto.

Perífrasis, alegoría y paradoja son otros términos del análisis retórico. Para estudiarlos, conviene acudir a sus usos concretos y no deducir su funcionamiento solo del nombre o de una lista de categorías.

La definición literaria responde poéticamente a qué es algo; la descripción literaria presenta rasgos desde una mirada particular. Ambas pueden apoyarse en varias figuras. Las guías enlazadas analizan pasajes con autor y obra.

Los cuatro pasajes de adjetivación literaria muestran cómo interpretar las cualidades en textos de Machado, García Lorca y Juan Ramón Jiménez.

Los rodeos para nombrar una idea se explican en la guía de perífrasis retórica, que expresa algo mediante una denominación o descripción indirecta.

Para seguir varias imágenes relacionadas, consulta los ejemplos de alegoría, con casos de Platón, Dante y Manrique.

La maldición que un hablante dirige contra sí mismo se explica en los ejemplos de execración, con sus contextos y notas sobre las versiones.

La reflexión que un personaje desarrolla para sí se observa en los ejemplos de soliloquio, con el texto completo y el contexto de cada caso.

Al comienzo de una intervención, los ejemplos de exordio muestran cómo orientar la escucha y enlazar con el desarrollo de las razones.

Cómo reconocerlas en un texto

  1. Lee la situación completa. Quién habla y qué ocurre ayudan a interpretar una exageración o una imagen.
  2. Señala el detalle observable. Un sonido repetido, una palabra omitida, dos estructuras semejantes o dos ideas contrapuestas.
  3. Explica el efecto en ese pasaje. No basta con escribir el nombre de la figura: relaciona la forma con lo que comunica.

El lenguaje figurado ayuda a interpretar expresiones que se apartan de la lectura literal. Las figuras abarcan además procedimientos de sonido y construcción: puede haber repetición expresiva sin cambiar el significado habitual de cada palabra.