Los signos no deciden la tilde
Compara «¿Qué quieres decir?» con «¿Que te vas?». La primera pregunta pide información; la segunda puede repetir, con sorpresa, algo que se acaba de oír. También hay qué sin signos: «No sé qué quiere decir».
Esta diferencia forma parte de la tilde diacrítica. Para comparar qué con quién, cómo o cuándo, consulta la colección general de preguntas y exclamaciones.
Oraciones con qué en preguntas directas
Se pregunta por algo o por su grado. Qué tan es una forma habitual de preguntar por el grado en América.
¿Qué tan viejo está? ¿Fue eso lo que dijiste?
Qué tan pregunta por el grado; es una construcción habitual en América.
¿Qué más da?
¿Qué tan delgado se ve? ¿Es en serio?
Se pregunta por el grado con qué tan.
¿Qué más quieres?
¿Qué otra cosa necesitas?
¿Qué otras dudas tienes?
¿Qué tan sincera fue? ¿Escuché bien?
Qué tan pregunta por el grado de sinceridad.
¿Qué otros libros quieres?
¿Qué textos debes revisar?
¿Qué mensaje quiere que envíe?

Oraciones y enunciados con qué en exclamaciones
Qué expresa una reacción o pondera algo. Puede acompañar a un sustantivo, un adjetivo o un adverbio; no todos estos casos son adverbios.
¡Qué majestuoso!
¡Qué increíble!
¡Qué bien!
¡Qué mal!
¡Qué mala suerte tienes!
¡Qué bella mujer!
¡Qué guapo que estás!
¡Qué bueno está esto!
¡Qué genial!
¡Qué horror!
De verdad, ¡qué extraordinario!
En serio, ¡qué maravilloso!
O sea, ¡qué desagradable eres!
¡Qué crack eres!
¡Qué genio!
¡Qué amor más sincero y bello!
Oye, ¡qué pesimismo el tuyo!
De verdad, ¡qué ganas las tuyas de estar gritando!
¡Con qué cara me dices eso!
¡Qué lugar más horrible!
¡Qué clima tan frío!
¡Qué tiempos aquellos!
¡Qué idea más genial!
¡Con qué derecho me hablas así!
¡Qué tristeza tan grande siento!
En serio, ¡qué pastel tan rico!
¡Qué mujer tan inteligente!
¡Qué hombre más bueno!
¡Qué mujer más linda!
¡Qué malo!
Oraciones con qué sin signos de interrogación
El valor interrogativo o exclamativo puede quedar dentro de otro enunciado. Por eso se conserva la tilde en no sabemos qué, decidir qué o con qué paciencia.
Hubieras visto con qué libertad me hablaba.
Después sabrás qué libro compré.
Nunca supe en qué cosas tan malas andaba metido.
Debo decidir en qué lugar hacer la fiesta de mi hija.
No creerías con qué paciencia me hablaba.
Aún no sabemos qué hacemos aquí.
La cuestión es qué decir o qué hacer para que no te enojes.
Mi madre me preguntó qué deseaba hacer para mi cumpleaños.
Pensaré qué contarle a mi hermanito.
No sé qué cosa estás pensando.
Qué ante un infinitivo: hay qué comer y otros casos
En hay qué comer se afirma que hay algo disponible para comer; en hay que comer se expresa obligación. Ante un infinitivo también puede aparecer qué tras buscar o encontrar. En algunos de estos usos relativos son posibles ambas pronunciaciones y escrituras: aquí se muestra la tónica.
La realidad es que no hay con qué acabar de pintar el cuadro.
Con qué alude a algo con lo que terminar la pintura.
No tenemos con qué reparar el sillón.
Con qué alude a los medios para reparar el sillón.
No preparé nada de cenar, pero siempre hay qué comer en esta casa.
Hay qué comer significa que hay comida disponible; no expresa obligación.
Siempre hay qué cenar en casa de mi abuela.
Hay qué cenar equivale a que hay algo disponible para cenar.
Debemos encontrar qué regalarles a mis sobrinos.
Nosotras estamos buscando qué inventarles a los profesores para que no se enojen.
Encontraremos qué obsequiarle a mamá.
Debes buscar qué proyectar en tu exposición.
En esa canasta encontrarás qué utilizar para preparar el pastel.
No encuentro qué comprar para la cena.
Qué alude a algo que se pueda comprar. Aquí se elige la pronunciación tónica.
Oraciones con que referido a algo o a alguien
Que enlaza con un antecedente: el camino que, algo que, nada que. El referente también puede recuperarse del contexto en el que, las que o los que.
Mi hermana se aburrió en el viaje, pues no tenía nada que leer.
Nada es el antecedente expreso de que.
Tú tienes algo que preguntar.
Algo es el antecedente de que.
Todavía tengo mucho que hacer aquí.
Mucho es el antecedente de que.
No tengo nada que pensar acerca de ti.
Nada es el antecedente de que.
Aún hay mucho que preguntar.
Mucho es el antecedente de que.
El camino que tomaste era el más largo.
El entendimiento que buscas no lo obtendrás a gritos.
El que no me crea debe irse inmediatamente.
Aquel niño que estaba en el hospital estaba muy contento.
Llegamos al hotel que nos habías recomendado.
Estuvimos en el templo que está más cerca de la casa de mi abuela.
Abrieron algunos comercios que no tenían el permiso para vender sus productos.
El paquete que pediste a la compañía se retrasará por dos días.
Voy a comprar el medicamento que necesita mi madre.
Todavía recuerdo el regalo que me diste hace diez años.
Terminaron las que debían presentar para hoy.
Ellos se concentraron en arreglar los que tú les pediste.
Las puertas que pintamos quedaron como nuevas.
Ya llegaron las que pediste.
Ellos son los que se fueron a estudiar a Italia.
La computadora que te presté ya no funciona.
Jugaron el que les enseñaste el otro día.
Las camisas que me gustaron están en oferta.
Está delicioso el que preparé yo.
El que tú dijiste es el incorrecto.
El informe que revisaste ya está listo.
La bicicleta que arreglamos funciona bien.
Guardé los dibujos que hicimos en clase.
La persona que llamó dejó su número.
Usa la herramienta que está junto a la ventana.
Oraciones con que como enlace, sin tilde
Que puede introducir lo que se dice o desea, una explicación, una comparación o una construcción como tener que. Se incluyen dos preguntas que repiten una afirmación: sus signos no obligan a tildar que.
¿Que todo pasa?
Se repite con sorpresa una afirmación previa: «Todo pasa». Que va sin tilde.
¿Que te vas a ir?
Se pide confirmar lo que alguien acaba de decir: «Me voy». No se pregunta qué cosa.
La niña está viendo la televisión y se pasa el rato ríe que ríe.
Ríe que ríe expresa repetición.
El bebé estaba llore que llore.
Llore que llore expresa repetición.
Eso es culpa tuya, que no mía.
Que contrapone tuya y mía.
Me preocupa menos llegar tarde que perder el tren.
Que introduce el segundo término de la comparación.
Tu madre necesita que vengas a casa temprano.
Es bueno que intentes hacerlo.
Voy a decirles que ya llegamos.
Ya debes irte, que todos se han ido.
Que introduce aquí la explicación del consejo.
Puede que mi hermano quiera o que no quiera venir.
Pienso que lo que necesito hacer es irme de vacaciones.
Ella dice que quiere venir a mi casa, pero que no sabe si podrá.
No sabía que anoche tembló.
¿Por qué tienes que pedirle que se vaya?
Por qué introduce la pregunta; tienes que expresa obligación y el segundo que introduce lo pedido.
Puede que lo entiendas, pero también puede que no.
Ellos quieren que vaya al cine.
Tengo que quedarme en casa hoy.
Estamos tan lejos que no llegaremos a tiempo.
Espero que encuentres pronto tus llaves.
Otros contrastes para consultar
Dos casos de el qué
El artículo permite hablar del contenido como el qué. Estos dos casos concretos se cuentan aparte de los 110 anteriores.
En este ejercicio lo importante no es el qué, sino el cómo.
El qué nombra el contenido; el cómo, la manera.
Siempre preguntas el qué de todo.
El qué está sustantivado por el artículo.
Hay qué comer no significa hay que comer
| Con tilde | Sin tilde |
|---|---|
| Hay qué comer: hay comida disponible. | Hay que comer: se expresa una obligación. |
| No sé qué leer: no sé qué elegir. | No tengo nada que leer: nada es el antecedente. |
| ¿Qué dijiste?: se pide una información. | ¿Que te vas?: se pide confirmar lo oído. |
En «tengo mucho que hacer» y «tienes algo que preguntar», mucho y algo aparecen como antecedentes: que no lleva tilde. No conviene convertir la presencia de un infinitivo en una regla automática.
Otro contraste frecuente es mas y más. Para una visión de conjunto, vuelve a las reglas de acentuación.
