Las propiedades de los números permiten transformar cálculos sin alterar su valor. Para aplicarlas hay que indicar la operación y el conjunto numérico: una regla válida en los reales puede dejar de cumplirse dentro de los naturales o de los enteros.
Estos 28 ejemplos comparan clausura, conmutatividad, asociatividad, elementos neutros, inversos y distributividad. También distinguen el cero absorbente y muestran contraejemplos para evitar generalizaciones.
Convención: usamos N = {0, 1, 2, 3, …}; Z son los enteros, Q los racionales y R los reales. Si tu curso usa naturales sin cero, escribimos N+ = {1, 2, 3, …}. Las fórmulas generales se refieren a números reales y toda división exige divisor distinto de cero.
Clausura y conjuntos numéricos
EJEMPLO 01
Clausura: indicar en qué conjunto trabajamos
Calcula estas sumas y clasifica sus resultados.
7 + 3 = 10
− 2 + 3 = 1
7 y 3 son naturales y su suma también. −2 y 3 son enteros y su suma es entera. La clausura exige que toda pareja del conjunto dé un resultado dentro de ese conjunto, no solo que salga un número correcto.
EJEMPLO 02
Una resta puede salir de los naturales
Compara estas restas.
4 − 10 = −6
−8 − 2 = −10
8 − 5 = 3
4 − 10 da −6, que no es natural; por eso los naturales no son cerrados para la resta. En los enteros sí permanece toda resta de enteros. Los tres resultados también son racionales y reales. Que 8 − 5 dé un natural no elimina el contraejemplo.
EJEMPLO 03
Clausura en productos de enteros
Multiplica y conserva los signos.
3 · 7 = 21
(−5) · 4 = −20
(−2)·(−8) = 16
5 · 6 = 30
(−2)·(6) = −12
Todos los factores son enteros y todos los productos también. En naturales, enteros, racionales y reales, la suma y la multiplicación permanecen dentro del conjunto correspondiente.
Qué operaciones permanecen en cada conjunto
Conjunto
Resultados que permanecen
N (con 0)
Suma y producto. La resta solo si no da negativo; la división solo si es exacta y el divisor no es 0.
Z (enteros)
Suma, resta y producto. La división solo si es exacta y el divisor no es 0.
Q (racionales)
Suma, resta y producto; división con divisor distinto de 0.
R (reales)
Suma, resta y producto; división con divisor distinto de 0.
La división entre cero no está definida. Decir «con divisor no nulo» expresa una restricción; no convierte la división en una operación definida para toda pareja del conjunto.
EJEMPLO 04
La división necesita una condición
Compara una división de enteros con otra de racionales.
5/2 = 2,5
(1/3)/(2/5) = (1/3)·(5/2) = 5/6
Condición: Divisor distinto de cero.
5 y 2 son enteros, pero 2,5 no lo es: la división no conserva siempre los enteros. El cociente de dos racionales es racional si el divisor no es cero; lo mismo ocurre en los reales. Esto es una afirmación con restricción, no una operación definida para toda pareja.
EJEMPLO 05
Los irracionales no forman un conjunto cerrado
Opera con la raíz cuadrada de 2.
√2 + √2 = 2·√2
√2 + (−√2) = 0
√2·√2 = 2
√2, −√2 y 2 por √2 son irracionales, pero 0 y 2 son racionales. Las dos últimas líneas muestran que los irracionales no son cerrados ni para la suma ni para el producto. Todos estos números sí pertenecen a los reales.
Orden y agrupación
EJEMPLO 06
Conmutativa de la suma
Intercambia los sumandos, incluidos sus signos.
5 + 7 = 7 + 5 = 12
−4 + 6 = 6 − 4 = 2
−5 − 2 = − 2 − 5 = −7
3 − 9 = −9 + 3 = −6
1 + 2 = 2 + 1 = 3
En una resta escrita como suma, el signo negativo viaja con el sumando. Por ejemplo, 3 − 9 es 3 + (−9); reordenar da (−9) + 3. La identidad general para reales es a + b = b + a.
EJEMPLO 07
Conmutativa del producto
Cambia el orden de los factores completos.
9 · 7 = 7 · 9 = 63
(−6) · 2 = 2 · (−6) = −12
(−3)·(−4) = (−4)·(−3) = 12
(10)·(−2) = (−2)·(10) = −20
5 · 8 = 8 · 5 = 40
El orden de los factores no altera el producto: a por b = b por a para números reales. Los paréntesis permiten reconocer los factores negativos.
EJEMPLO 08
Resta y división: el orden sí puede cambiar el resultado
Prueba las operaciones en ambos órdenes.
8 − 3 = 5
3 − 8 = −5
8 − 3 ≠ 3 − 8
12/3 = 4
3/12 = 1/4
12/3 ≠ 3/12
Condición: Las dos divisiones tienen divisor no nulo.
Estos contraejemplos bastan para descartar la conmutatividad general de la resta y de la división. Una coincidencia particular, como 3 − 3 = 0, no prueba una propiedad universal.
EJEMPLO 09
Asociar una suma sin cambiar el orden
Agrupa 7 + 3 + 2 de dos maneras.
7 + 3 + 2 = 12
7 + (3 + 2) = 12
(7 + 3) + 2 = 12
(7 + 2) + 3 = 12
Las líneas con 7 + (3 + 2) y (7 + 3) + 2 cambian solo la agrupación. La última, (7 + 2) + 3, también intercambia 3 y 2: usa conmutatividad además de asociatividad. La regla asociativa es (a + b) + c = a + (b + c).
EJEMPLO 10
Asociar cuatro factores
Agrupa 2 por 4 por 6 por 3.
2 · 4 · 6 · 3 = 144
(2 · 4)·(6 · 3) = 144
2 · (4 · 6 · 3) = 144
(2 · 4 · 6) · 3 = 144
Todas las líneas mantienen el orden 2, 4, 6, 3 y solo agrupan de forma diferente. Por ejemplo, 8 por 18 = 144. La asociatividad permite decidir qué productos parciales calcular primero.
EJEMPLO 11
Resta y división no son asociativas
Cambia los paréntesis conservando los números en el mismo orden.
(10 − 4) − 2 = 4
10 − (4 − 2) = 8
(10 − 4) − 2 ≠ 10 − (4 − 2)
(24/6)/2 = 2
24/(6/2) = 8
(24/6)/2 ≠ 24/(6/2)
Condición: Todos los divisores, incluidos los calculados dentro de paréntesis, son distintos de cero.
Los resultados cambian al reagrupar. Por eso no puedes quitar ni mover paréntesis en una resta o división como si fuera una suma o un producto.
Elementos neutros y cero absorbente
EJEMPLO 12
El neutro de la suma es cero
Suma cero y observa qué número permanece.
7 + 0 = 7
2 + 0 = 2
4 + 0 = 4
3 + 0 = 3
8 + 0 = 8
(−3/4) + 0 = 0 + (−3/4) = −3/4
El cero deja intacto cualquier sumando: a + 0 = 0 + a = a. Se llama elemento neutro o identidad aditiva. Si se usa N+ = {1, 2, 3, …}, el cero no pertenece a ese conjunto y no hay identidad aditiva dentro de N+.
EJEMPLO 13
El neutro del producto es uno
Multiplica por uno en ambos lados.
7 · 1 = 7
2 · 1 = 2
4 · 1 = 4
3 · 1 = 3
8 · 1 = 8
(−3/4)·1 = 1·(−3/4) = −3/4
El uno conserva el otro factor: a por 1 = 1 por a = a. Es el elemento neutro o identidad multiplicativa. La identidad depende de la operación: para sumar es 0; para multiplicar es 1.
EJEMPLO 14
Cero absorbente no significa cero neutro
Compara sumar cero con multiplicar por cero.
9 + 0 = 9
9·0 = 0·9 = 0
(−4)·0 = 0
0·0 = 0
En la suma, el cero es neutro porque conserva cualquier número. En el producto, es absorbente porque fuerza el resultado a cero. El caso 0 por 0 no cambia esta diferencia: la definición se comprueba para todos los números.
Neutro, inverso y absorbente
Concepto
Qué hace
Neutro
Conserva cualquier número: sumar 0 o multiplicar por 1.
Inverso
Se combina con el número para obtener el neutro: opuesto en suma, recíproco en producto.
Absorbente
Impone el resultado: multiplicar por 0 da 0.
El inverso depende del número. El cero no tiene recíproco.
Opuestos, recíprocos y sus límites
EJEMPLO 15
El inverso aditivo es el opuesto
Busca un sumando que lleve el total a cero.
7 + (− 7) = 0
4 + (− 4) = 0
2 + (− 2) = 0
15 + (− 15) = 0
10 + (− 10) = 0
(−6) + 6 = 0
0 + 0 = 0
El inverso aditivo de a es −a: se suma al número para obtener la identidad aditiva 0. El opuesto de −6 es 6; el opuesto de 0 es 0. No se obtiene multiplicando dos opuestos.
EJEMPLO 16
El inverso multiplicativo es el recíproco
Busca un factor que dé producto uno.
7 · (1/7) = 1
9 · (1/9) = 1
123 · (1/123) = 1
52 · (1/52) = 1
64 · (1/64) = 1
(−2/3)·(−3/2) = 1
Condición: El número del que se toma el recíproco no es cero.
Para a distinto de cero, su recíproco es 1/a. Se multiplica para obtener la identidad multiplicativa 1. En una fracción no nula se intercambian numerador y denominador conservando el signo.
EJEMPLO 17
Opuesto y recíproco son distintos
Calcula los dos inversos de 2/3.
2/3 + (−2/3) = 0
(2/3)·(3/2) = 1
Condición: La fracción 2/3 es distinta de cero.
El opuesto es −2/3 y sirve para la suma. El recíproco es 3/2 y sirve para la multiplicación. Cambiar el signo no equivale a invertir una fracción.
EJEMPLO 18
Inversos aditivos dentro de cada conjunto
Busca los opuestos de 5 y de 0.
5 + (−5) = 0
0 + 0 = 0
−5 no pertenece a N = {0, 1, 2, …}; por tanto no todos los naturales tienen opuesto dentro de N. Hay una excepción: 0 es su propio opuesto. En enteros, racionales y reales sí existe el opuesto de cada elemento dentro del mismo conjunto. Esto no vale para cualquier subconjunto imaginable.
EJEMPLO 19
Recíprocos que sí son enteros
Compara el recíproco de 2 con los de 1 y −1.
2·(1/2) = 1
1·1 = 1
(−1)·(−1) = 1
El recíproco de 2 sale de los enteros; los de 1 y −1 permanecen. Son los únicos enteros con recíproco entero, porque un producto de enteros de valor absoluto 1 exige que ambos tengan valor absoluto 1. En naturales, solo 1 tiene recíproco natural. En racionales y reales lo tiene todo elemento no nulo.
EJEMPLO 20
Por qué cero no tiene recíproco
Intenta obtener uno multiplicando cero.
0·7 = 0
0·(−3) = 0
0·x = 0 para todo número real x
Ningún valor de x consigue que 0 por x sea 1; por eso cero no tiene inverso multiplicativo. La expresión 7/0 no tiene resultado real: exigiría 0 por x = 7. Tampoco se define 0/0: 0 por x = 0 admite cualquier x y no determina un cociente único.
Distributividad y aplicaciones
EJEMPLO 21
Distribuir un producto sobre una suma
Multiplica por cada sumando.
6·(5 + 2) = 6·(5) + 6·(2) = 30 + 12 = 42
(9 + 2)·3 = 9·(3) + 2·(3) = 27 + 6 = 33
En 6 por (5 + 2), el 6 multiplica tanto al 5 como al 2. Con el factor a la derecha ocurre lo mismo. Para reales: a por (b + c) = a por b + a por c.
6 por (5 + 2): un producto para cada sumando
Parte
Resultado
6 por 5
30
6 por 2
12
Suma de productos
42
El cálculo directo también da 6 por 7 = 42. Los dos caminos llegan al mismo total.
EJEMPLO 22
Más ejemplos de distributividad
Comprueba el desarrollo y el total.
1·(2 + 4) = 1·(2) + 1·(4) = 6
(3 + 6)·8 = 3·(8) + 6·(8) = 72
3·(11 + 2) = 3·(11) + 3·(2) = 39
En cada desarrollo se conserva un producto por cada sumando. Puedes verificar los resultados calculando primero el paréntesis: 1 por 6, 9 por 8 y 3 por 13.
EJEMPLO 23
Distribuir sobre una resta
Calcula 7 por (20 − 3).
7·(20 − 3) = 7·20 − 7·3 = 140 − 21 = 119
7·17 = 119
La resta se puede interpretar como suma del opuesto. El signo menos se conserva entre los dos productos; no debes multiplicar solo el primer término.
EJEMPLO 24
Distribuir un factor negativo
Calcula −3 por (4 − 6).
(−3)·(4 − 6) = (−3)·4 − (−3)·6
−12 − (−18) = −12 + 18 = 6
(−3)·(−2) = 6
Cada producto conserva sus signos. Al restar el producto −18, sumas 18. La comprobación calcula primero 4 − 6 = −2.
EJEMPLO 25
Usar distributividad en sentido inverso
Agrupa productos que comparten un factor.
8·13 + 8·7 = 8·(13 + 7) = 8·20 = 160
Los dos sumandos contienen el factor 8. Sacarlo como factor común es leer la distributividad de derecha a izquierda. No desaparece ningún término.
EJEMPLO 26
Dividir una suma: el divisor debe ser común
Compara repartir el numerador con repartir el denominador.
(12 + 6)/3 = 12/3 + 6/3 = 6
12/(2 + 4) = 2
12/2 + 12/4 = 9
12/(2 + 4) ≠ 12/2 + 12/4
Condición: El divisor común y cada denominador utilizado son distintos de cero.
Dividir todos los términos del numerador entre 3 equivale a multiplicarlos por 1/3. En cambio, una suma en el denominador no se separa de esa forma.
EJEMPLO 27
Combinar propiedades con un propósito
Calcula 25 por 7 por 4 más 25 por 3 por 4.
25·7·4 + 25·3·4 = (25·4)·7 + (25·4)·3
100·7 + 100·3 = 100·(7 + 3) = 1 000
Primero conmutamos y asociamos para juntar 25 y 4. Después usamos la distributividad inversa y calculamos 100 por 10. Cada transformación tiene una propiedad concreta que la justifica.
Clausura frente a monotonía
EJEMPLO 28
Clausura y monotonía no son sinónimos
Compara pertenencia a un conjunto con conservación del orden.
2 + 3 = 5
2 < 5
2 + 3 < 5 + 3
2·(−2) > 5·(−2)
−4 > −10
Condición: Las comparaciones se hacen con números reales.
Que 2 + 3 siga siendo natural ilustra clausura. La monotonía se refiere al orden: sumar la misma cantidad conserva una desigualdad, pero multiplicar por un número negativo invierte su sentido. Son cuestiones distintas.
Las reglas con letras
a, b, c y d representan números reales. El símbolo · o el asterisco * indica multiplicación. En álgebra también se escribe ab, a(b) o (a)b para el producto de a y b; ab no representa aquí un número de dos cifras.
Ver las identidades generales
Suma de tres términos
a + b + c = (a + b) + c = a + (b + c)
Suma de cuatro términos
a + b + c + d = (a + b) + (c + d) = a + (b + c + d) = (a + b + c) + d
Producto de cuatro factores
a·b·c·d = (a·b)·(c·d) = a·(b·c·d) = (a·b·c)·d
Inverso aditivo
a + (−a) = 0
Inverso multiplicativo, a distinto de cero
a·(1/a) = 1
Distributividad por la izquierda
a·(b + c) = a·b + a·c
Distributividad por la derecha
(b + c)·a = a·b + a·c
Antes de aplicar una propiedad
Indica el conjunto y la operación: la clausura no significa que cualquier operación sea posible.
Conmutar cambia el orden; asociar cambia la agrupación.
Neutro conserva; inverso lleva al neutro; absorbente impone el resultado.
El opuesto se suma para obtener 0; el recíproco se multiplica para obtener 1.
En N, solo 0 tiene opuesto natural y solo 1 tiene recíproco natural. En Z, solo 1 y −1 tienen recíproco entero.
Nunca dividas entre cero. Al distribuir, conserva signos y aplica el factor a todos los términos.
Una igualdad numérica ilustra una propiedad; un contraejemplo basta para descartar una afirmación general.