Comillas angulares, inglesas y simples
En una cita dentro de otra, el orden recomendado es « “ ‘ ’ ” »: angulares por fuera, inglesas dentro y simples en el tercer nivel. No hace falta alternarlas si las citas son independientes.
Una cita reproduce las palabras; una paráfrasis cuenta la idea y no necesita comillas. Compara Ana dijo: «Voy mañana» con Ana dijo que iría al día siguiente. Los dos puntos introducen la primera.
Citas y pensamientos
Son situaciones creadas para mostrar la puntuación. El último ejemplo incluye una intervención del narrador entre rayas.
Y yo le dije: «¡Caramba! ¡Estás desconocido!».
Ana dijo: «Qué gusto verte», y Luis contestó: «Qué milagro».
El cartel anunciaba: «Entrada por la puerta lateral».
«Llegaré antes del cierre», prometió Elena.
La nota decía: «Deja las llaves sobre la mesa».
«¿Habrá alguien en casa?», pensó Lucas.
«No puedo olvidar la entrada», se recordó Inés.
El mensaje terminaba con estas palabras: «Gracias por acompañarnos».
Marta comentó: «Mi hermano me dijo: “Ven temprano”».
«Cuando llueve como hoy —dijo Luisa—, me siento triste».
Una paráfrasis expresa la idea con otra redacción y mantiene la atribución. Los pares comentados permiten contrastarla con una cita literal. Ver diez ejemplos de paráfrasis →
La relación entre las citas y lo que se cuenta con otra voz se explica en los pares de discurso directo e indirecto, con el contexto y los límites de cada transformación.
Ironía, títulos y significados
Las comillas pueden marcar una intención irónica; no convierten una afirmación en verdadera. Los títulos de partes de una obra pueden entrecomillarse; los de libros completos se escriben en cursiva. Las comillas simples sirven para indicar significados. Los títulos de estos ejemplos son ficticios.
Nunca recibí un ataque tan «caballeroso» como el de mi «digno» contrincante.
Llegó una hora tarde: vaya «puntualidad».
Su «pequeño» equipaje ocupaba todo el maletero.
El «experto» conectó el cable en el puerto equivocado.
El artículo «Un patio para todos» abre la revista del colegio.
El capítulo «La puerta cerrada» pertenece a la novela que estamos leyendo.
Leí el poema «Lluvia en la ventana» en el cuaderno de la autora.
La campaña adoptó el lema «Trae un libro, comparte una historia».
La palabra ovino significa ‘perteneciente o relativo a las ovejas’.
La expresión a menudo significa ‘con frecuencia’.
Comillas y otros signos
El punto y la coma del enunciado van después del cierre. La interrogación puede pertenecer a la cita o a toda la pregunta: observa dónde se abre en cada caso. No dejes espacios entre las comillas y las palabras que encierran.
Dijo: «Nos vemos mañana».
«No tengo prisa», respondió Leo.
Anunció: «¡Hemos terminado!».
Preguntó: «¿Dónde dejamos las cajas?».
¿Por qué escribiste «salida» en esa puerta?
¡Qué alegría leer «aprobado» junto a tu nombre!
Prometió «volver pronto»; sin embargo, pasó un año.
El cartel decía «No pasar»: la escalera estaba en obras.
«¿Te quedas?», preguntó Clara.
«Faltan lápices, papel, tijeras…», enumeró la profesora.
Si recortas el interior de una cita, consulta cómo señalar las omisiones con puntos suspensivos entre corchetes. Para el cierre del enunciado, compara el punto junto a otros signos.
Cuándo conviene quitarlas
Para destacar una palabra importante puedes usar negrita; para mencionar una palabra como palabra, cursiva: casa tiene cuatro letras. Un término técnico conocido no necesita comillas solo por ser técnico. Tampoco las llevan automáticamente los nombres de personas.
Los extranjerismos no adaptados se distinguen preferentemente con cursiva. Los títulos de obras completas también: Once minutos, de Paulo Coelho. No escribas comillas para atribuir a alguien una frase que no has comprobado.
Si buscas cómo presentar una conversación completa, consulta la raya en los diálogos.
