Órdenes y peticiones con énfasis
Los signos hacen visible el énfasis de la petición. Una orden también puede escribirse sin ellos: no son obligatorios por el mero hecho de usar imperativo.
¡Respóndeme en este instante!
¡Vamos todos juntos!
¡Ven aquí ahora mismo!
¡Cállate ya!, te lo advierto.
¡Detengan a ese sujeto!
¡Contesta el teléfono!
¡Levántate de la cama ya!
¡Quita esa música horrenda!
¡No hablen!
¡Mueve esa ropa sucia de mi cama!
¡Escúchame!
¡Camina derecho!
¡Sube el volumen!
¡Obedéceme!
¡Tira ese chicle que traes en la boca!
¡No comas en el salón!
¡No hablen cuando estoy explicando!
¡No me interrumpas!
¡Pide la palabra antes de hablar!
¡Come toda la sopa!
Sorpresa, alegría y disgusto
La emoción depende de las palabras y de la situación. Los signos no equivalen únicamente a hablar a gritos.
¡No puede ser!
¡Madre mía, que no creo lo que me dices!
¡Santo Dios!
¡Por fin estás aquí!
¡No traje la tarea de inglés!, ¡el maestro me va a regañar!
¡Vaya lío en que nos hemos metido!
De verdad, ¡qué extraordinario que puedas venir con nosotros!
¡Pero cuánto ruido hay allá afuera!
¡Estamos felices de que estés aquí!
¡Qué ganas de salir de aquí!
¡Caramba contigo!
¡De verdad, no puede ser!
¡Qué sorpresa tan grande!
¡Vaya con la mujer esta!
¡Olvidé cepillarme los dientes!
¡No quiero nada!
¡No puedo resolver el ejercicio!
¡Esta iglesia es hermosa!
¡Amo esta ciudad!
¡Te adoro tanto!
Llamadas a otra persona
El vocativo puede ir al principio o al final. Esas comas siguen siendo necesarias dentro de la exclamación.
¡Vaya problemón que armaste, tío!
¡Oye, Michelle, tienes que venir a ver esto!
¡Ea, niñas, aquí no jueguen con la tierra que me ensucian todo!
¡Ustedes, cuántas veces les tengo que decir que así no se hace!
María, ¡acá te esperamos!; no tardes mucho.
¡Papá, tráeme lo que te pedí!
¡Vaya contigo, muchacha! ¿Cuándo aprenderás?
¡Hermanita, te voy a extrañar mucho!
¡Oye, tú, estás estacionado en mi lugar!
¡Flaco, hacía mucho tiempo que no te veía!
¡No te vayas, guapa!
Carmen, ¡llévate a los niños contigo!
¡Ey, Jimena, ven con nosotros cuando acabes!
¡Caray, mamá, no sé por qué fui tan tonta!
¡Ay, amor, siempre tan despistada!
¡Cuéntame todo, Pablo!
¡México, eres grande!
¡Oiga, señora, se le olvidó su bolso!
¡Cariño, no olvides que tienes que recoger a la niña en la tarde!
Diana, pero ¡qué feo hablas!
Interjecciones y expresiones breves
Aquí hay interjecciones como ¡Uf!, saludos y frases como ¡Lo logré!. No todas pertenecen a la misma clase gramatical: las reunimos por su brevedad.
¡Uy!
¡Uf!
¡Vaya!
¡Lo logré!
¡Lo conseguí!
¡Por fin!
¡Eh!
¡Madre mía!
¡Qué cosas!
¡Viva!
¡Bravo!
¡Salud!
¡Buah!
¡Jo!
¡Zas!
¡Adiós!
¡Hola!
¡Caramba!
¡Rayos!
¡Diablos!
Exclamaciones con qué, cómo, cuánto y otras expresiones
No son automáticamente preguntas retóricas. ¡Qué lío! expresa una valoración. En ¡Que baje Dios y lo vea! y ¡Que lo flipo!, que es conjunción y no lleva tilde; compáralo con otros ejemplos de que y qué.
¡Cuán bello es lo que dices!
¡Dónde iba a encontrar mujer como tú!
¡Qué mal!
¡Qué terrible noticia!
¡Cuán inteligente eres!
¡Que baje Dios y lo vea!
¡Qué cosas, por Dios!
¡Cómo mola eso!
¡Que lo flipo!
¡Quién lo iba a decir!
¡Qué lío!
¡Qué ironía!
¡Dónde habrán quedado mis llaves!
¡Quién lo diría!
¡Quién lo hubiera dicho!
¡Cuánto amor!
¡Cómo se quieren!
¡Cómo me agrada!
¡Cuándo será el día que lo vea!
¡Qué crack eres!
Exclamaciones acompañadas de contexto
Estas frases muestran qué ocurre o qué se dice alrededor de la exclamación. Algunas reúnen dos enunciados; otras sitúan la exclamación después de una introducción.
Ya pagué, ¡vaya que han subido los precios!
¡Cómo que no! Usted debe hacer el trabajo completo; yo pagué por ello.
¡Deja eso ahí! No quiero que lo muevan; es peligroso.
¡A comer! ¡Todos al comedor!
¡Se salió el perro a la calle! ¡Hay que ir a buscarlo!
¡Se fue la luz, revisen la caja de fusibles!
¡Se acabó el agua y estoy en la ducha!
¡Auxilio! ¡Policía, me robaron el bolso!
¡Se cayó el niño al agua!
¡Auxilio, no sé nadar, ayúdenme!
¡Auxilio, el niño se va a caer de la cama!
¡Me encanta la idea, siempre he querido ir a ese lugar!
¡Ya puedo andar en bicicleta!
¡Compré un coche nuevo!
¡Me aumentaron el sueldo!
¡Me dieron un ascenso!
¡Lo considero una injusticia, no me parece correcto lo que hacen!
¡Deben bajar los precios, no se puede vivir así!
¡No me subieron el sueldo; al contrario, me exigen más trabajo!
¡No me dejó ir al concierto, dice que no puedo salir sola todavía!
Para comparar signos y tonos
Una exclamación puede incluir una pregunta con sorpresa: consulta los ejemplos con ¿¡…!?. Si lo que necesitas es pedir información, revisa las 100 oraciones con signos de interrogación.
En un diálogo se añade la raya correspondiente; los signos exclamativos no la sustituyen.
Amplía el análisis de la modalidad y contrástala con la escritura en oraciones exclamativas.
