Ejemplos de síncope

Fíjate en el segmento que falta dentro de cada palabra. Las notas distinguen las grafías admitidas de las formas que solo representan una pronunciación.

10 ejemplos

  1. séptimo → sétimo. Variante admitida. El equipo terminó en sétimo lugar. Se pierde la p interior. Sétimo es válido; séptimo es más frecuente en el uso culto general, mientras que en Costa Rica se prefiere sétimo.

  2. septiembre → setiembre. Variante admitida. El curso empieza en setiembre. Se pierde la p interior. Las dos grafías son válidas; setiembre es de uso preferente en varios países americanos, entre ellos Perú y Uruguay.

  3. obscuro → oscuro. Variante preferida. El pasillo quedó oscuro. Se simplifica el grupo interior bs en s. Ambas grafías son válidas; se recomienda oscuro.

  4. substancia → sustancia. Variante preferida. El análisis identificó la sustancia. Se suprime la b interior. Se recomienda sustancia, aunque substancia también es válida.

  5. subscribir → suscribir. Variante preferida. Vamos a suscribir el acuerdo. Se suprime la b interior. Suscribir es la grafía recomendada; subscribir también está admitida.

  6. Barcelona → Barna. Acortamiento coloquial. Este verano vuelvo a Barna. Se elimina el segmento interior celo. Es una forma coloquial del nombre de la ciudad.

  7. Valparaíso → Valpo. Acortamiento coloquial. Mis amigos viven en Valpo. Se elimina el segmento interior araís. En contextos formales se mantiene el nombre completo Valparaíso.

  8. asado → «asao». Representación del habla. La escritura «asao» puede representar una pronunciación sin la d de asado. La pérdida es interior. En un texto general se escribe asado; la forma entre comillas sirve aquí para mostrar el sonido que falta.

  9. todavía → «toavía». Representación del habla. En «toavía no», la palabra todavía se representa sin la d interior. No es una grafía alternativa para la escritura general: escribe todavía.

  10. adelante → alante. Variante informal. «Sigue para alante», dijo en tono coloquial. Falta el segmento interior de. El DPD recoge alante como variante sincopada, quizá favorecida por la analogía con atrás; en un texto formal, usa adelante.

Pronunciación y escritura no siempre cambian juntas

En sétimo y setiembre, la simplificación tiene una grafía admitida. En cambio, la pérdida de d al pronunciar asado no obliga a escribir «asao». Lo mismo ocurre con pasado y arrestado: las representaciones «pasao» y «arrestao» pueden mostrar una pronunciación, pero en la escritura general se conserva la d.

Una forma coloquial tampoco equivale automáticamente a un error: alante aparece en situaciones informales. Para un texto formal, elige adelante. No se pueden extender estas reducciones a cualquier palabra que contenga los mismos sonidos.

Los términos síncope y síncopa llevan tilde por ser palabras esdrújulas. Aquí se emplean exclusivamente para el fenómeno lingüístico.

Casos históricos: Navidad, mascar y comprar

La evolución de una palabra puede incluir varios cambios. Por eso no conviene presentar cualquier parecido entre dos palabras modernas como una simple contracción:

  • Navidad. El diccionario remite al latín tardío nativĭtas, -ātis. Su relación histórica con natividad no significa que hoy debamos escribir natividad en lugar de Navidad, ni que ambas voces sean intercambiables en todos sus usos.
  • Mascar. Procede del latín tardío masticāre. Es un verbo válido por sí mismo: no hace falta reemplazarlo por masticar para escribir correctamente.
  • Comprar. Su origen es el latín comparāre. En la evolución hasta comprar desaparecen una vocal interior y la vocal final: no se trata únicamente de una pérdida interior, ni debe darse comprare como el étimo citado por el diccionario.

Adviento procede de adventus. No es un acortamiento actual de advenimiento. Estas etimologías se explican aparte de los diez ejemplos para no mezclar variantes actuales con procesos históricos.

Aféresis, síncope y apócope

Las tres implican una pérdida de sonidos. Para distinguirlas, mira en qué parte de la palabra ocurre:

ProcedimientoParte que se pierdeEjemplo
AféresisEl comienzoautobús → bus
Síncope o síncopaUn segmento interiorBarcelona → Barna
ApócopeEl finalbicicleta → bici

No es lo mismo que una abreviatura: prof. se lee profesor, mientras que profe se pronuncia como está escrito. Tampoco toda parte eliminada es un morfema con significado propio.

La epéntesis permite ver el cambio contrario dentro de una palabra: se añade un sonido, como la d histórica de tendré, en lugar de suprimirlo.

La guía de formación de palabras permite comparar esta pérdida interior con otros cambios de sonidos y con los procesos morfológicos.