Ejemplos de aféresis

La flecha muestra qué forma se compara con cuál. La nota de cada ejemplo indica qué desaparece y cómo se usa el resultado.

10 ejemplos

  1. autobús → bus. Acortamiento asentado. Esperamos el bus en la esquina. Se suprime auto-. Bus se escribe sin tilde porque es monosílabo.

  2. violonchelo → chelo. Acortamiento asentado. El músico afinó su chelo. Se elimina violon-. Chelo es una palabra válida, no una escritura incorrecta de violonchelo.

  3. hermano → mano. Uso familiar. Gracias por ayudarme, mano. Se suprime her-. Aquí mano es un tratamiento familiar; no el nombre de la parte del cuerpo.

  4. muchacho → chacho. Uso coloquial. Chacho, ven a ver esto. Se suprime mu-. Su uso depende de la variedad y la situación; no sustituye a muchacho en cualquier texto.

  5. psicología → sicología. Variante admitida. El libro trata de sicología. La grafía sin p refleja la simplificación del grupo inicial ps-. Ambas son válidas; en el uso culto se prefiere psicología.

  6. pseudónimo → seudónimo. Variante preferida. La autora firmó con un seudónimo. Se simplifica ps- en s-. Seudónimo es la grafía preferida, aunque pseudónimo también es válida.

  7. Guadalupe → Lupe. Nombre familiar. A Guadalupe la llamamos Lupe. Se elimina Guada-. Es una forma afectiva del nombre, no una corrección del nombre completo.

  8. Martina → Tina. Nombre familiar. En casa, Martina es Tina. Se elimina Mar-. Tina puede corresponder a otros nombres; aquí se indica expresamente la base Martina.

  9. Josefina → Fina. Nombre familiar. Josefina prefiere que la llamen Fina. Se elimina Jose-. La relación depende de cómo se llame a esa persona: no toda Fina tiene que llamarse Josefina.

  10. enhorabuena → norabuena. Ejemplo tradicional. La forma norabuena aparece como ejemplo de aféresis en el diccionario académico. Se pierde el sonido vocálico inicial. En la escritura habitual, usa enhorabuena.

¿La aféresis produce palabras incorrectas?

No. Bus y chelo son acortamientos asentados. Sicología y seudónimo son grafías admitidas, aunque las preferencias de escritura son distintas: se suele preferir psicología, con p, y seudónimo, sin ella. En estas parejas, dos escrituras diferentes pueden corresponder a la misma pronunciación habitual.

En cambio, una representación del habla no se convierte por eso en la escritura general de una palabra. Si un diálogo escribe «amá» por mamá, «ira» por mira u «ora» por ahora, hay que valorar ese contexto. En un texto general, conserva mamá, mira y ahora. Además, ira y ora tienen otros usos que no se explican como recortes de mira y ahora.

Las palabras resultantes siguen las reglas de acentuación: autobús lleva tilde; bus, al ser monosílabo y no requerir tilde diacrítica, no.

Aféresis en nombres de persona

Las formas familiares o afectivas de los nombres se llaman hipocorísticos. En Guadalupe → Lupe y Fernando → Nando se conserva el final y se quita el comienzo. Tina y Fina también ilustran este recorte cuando proceden de Martina y Josefina.

Pero no todos los hipocorísticos se forman solo por aféresis. Antonio → Toño incluye otros cambios: no basta con borrar el principio de Antonio para obtener Toño. Tampoco conviene confundir el instrumento chelo con Chelo, el nombre familiar de Consuelo.

Aféresis, síncope y apócope

Las tres implican una pérdida de sonidos. Para distinguirlas, mira en qué parte de la palabra ocurre:

ProcedimientoParte que se pierdeEjemplo
AféresisEl comienzoautobús → bus
Síncope o síncopaUn segmento interiorBarcelona → Barna
ApócopeEl finalbicicleta → bici

No es lo mismo que una abreviatura: prof. se lee profesor, mientras que profe se pronuncia como está escrito. Tampoco toda parte eliminada es un morfema con significado propio.

La aféresis elimina sonidos. Puedes contrastarla con la epéntesis y la paragoge, que añaden sonidos en distintas posiciones.

La guía de formación de palabras reúne las pérdidas y adiciones de sonidos en un apartado distinto de los procesos morfológicos.