Elige qué construcción quieres comparar

Haber, ser y estar

Haber + participio forma tiempos compuestos; ser + participio puede formar la voz pasiva; estar + participio puede describir el estado resultante. Ser y estar también enlazan el sujeto con un atributo, como se explica en verbos copulativos.

10 ejemplos

  1. Juan ha muerto.

    Tiempo compuesto de morir: se forma con haber.

  2. El puente fue construido por una empresa local.

    Pasiva: el puente recibe la acción de construir. El pasado y el agente dan contexto a la frase original «el puente es construido».

  3. El puente está construido.

    Se presenta el resultado: el puente ya existe. No se cuenta el proceso de construcción.

  4. El personaje es un enfermo.

    Un enfermo es aquí un grupo nominal que clasifica al personaje; el verbo no prueba que la situación sea permanente.

  5. El personaje está enfermo.

    Enfermo es un adjetivo que expresa su estado. No garantiza que este dure poco.

  6. Luis es un enamorado del arte.

    La expresión nominal un enamorado del arte caracteriza a Luis como aficionado entusiasta.

  7. Luis está enamorado de ese cuadro.

    En sentido figurado, se describe la fascinación que siente por una obra concreta.

  8. Las editoras han revisado las pruebas.

    Con haber, el participio permanece invariable: revisado, no revisadas.

  9. Las pruebas fueron revisadas por las editoras.

    En la pasiva, revisadas concuerda con el sujeto las pruebas.

  10. Las pruebas están revisadas.

    El participio concuerda y describe el estado de las pruebas después de la revisión.

El infinitivo dentro de la oración

El infinitivo puede encabezar una construcción que actúa como sujeto o aparecer con una preposición. Eso no lo convierte automáticamente en sustantivo: hay que observar sus complementos. En hora de ir, de ir es complemento del nombre; en leo para aprender, el grupo expresa finalidad, un valor del complemento circunstancial.

Para distinguir salir de haber salido y reconocer sus funciones, consulta la guía de infinitivo y verbos en infinitivo.

10 ejemplos

  1. El comer mucho no me sienta bien.

    Mucho modifica al verbo comer. El artículo no basta para convertir el infinitivo en un sustantivo léxico.

  2. Me canso al subir.

    Al subir sitúa el cansancio en el momento de la subida: es una construcción temporal.

  3. Comer con mi familia me alegra.

    El conjunto destacado funciona como sujeto: expresa lo que me alegra.

  4. Ya es hora de ir.

    De ir complementa al nombre hora; no es un «complemento de sujeto».

  5. Juan no quiere venir.

    El infinitivo expresa lo que Juan no quiere hacer. Depende de quiere; no equivale por ello a un sustantivo léxico.

  6. Leo para aprender.

    Expresa la finalidad de leer, no un destinatario ni un complemento indirecto.

  7. De trabajar tanto, cayó enfermo.

    En esta oración, de introduce la causa que el hablante atribuye al resultado.

  8. Mi propósito es terminar el curso.

    La construcción de infinitivo es el atributo: identifica cuál es mi propósito.

  9. Leer novelas me entretiene.

    Novelas es complemento directo de leer; el grupo completo funciona como sujeto.

  10. Sus andares eran elegantes.

    Andares es un sustantivo en plural, formado a partir de andar. Sirve de contraste con los infinitivos que mantienen complementos verbales.

Cómo cambia el relato con los tiempos del pasado

El pretérito perfecto simple presenta un hecho como cerrado; el imperfecto lo muestra en su desarrollo, como hábito o como fondo de una escena. La diferencia no es «breve frente a largo». El pluscuamperfecto sitúa un hecho antes de otro momento pasado. El uso del perfecto compuesto varía entre regiones: llegó y ha llegado no se eligen solo por cuánto tiempo ha pasado.

Para ver cómo cambia una escena al pasar de comió a comía, compara pretérito y copretérito.

Consulta las conjugaciones y los usos del antepresente o pretérito perfecto compuesto, con indicativo y subjuntivo diferenciados.

15 ejemplos

  1. Ha llegado el muchacho de quien te hablé ayer.

    La llegada se relaciona con el presente; la conversación queda situada en ayer.

  2. Le pareció muy bien lo que usted le ha dicho.

    La valoración se presenta como pasada y cerrada; lo dicho se vincula con el presente en este uso del perfecto.

  3. Le ha parecido muy bien lo que usted le dijo.

    Ahora la valoración se vincula con el presente y las palabras se presentan como un hecho pasado. No es un intercambio automático de tiempos.

  4. Llovía cuando abrí la ventana.

    El imperfecto muestra la lluvia en curso en el momento de abrir la ventana.

  5. Trabajaba en el taller cuando llamaste.

    El trabajo sirve de fondo a otra acción pasada.

  6. Ana cantó durante dos horas.

    El pretérito presenta el canto como un episodio completo, aunque duró dos horas.

  7. Ana cantaba cada tarde.

    El imperfecto expresa una costumbre pasada.

  8. De niño, iba al taller con mi abuelo.

    Iba presenta una visita habitual, no una única acción sin terminar.

  9. Ayer fue al taller con su abuelo.

    Fue es aquí una forma de ir; presenta una visita delimitada por el contexto.

  10. Llovió toda la noche.

    El período de lluvia se presenta como cerrado. El pretérito no significa necesariamente que algo dure un instante.

  11. Yo había salido cuando tú llegabas.

    La salida es anterior a la llegada presentada en su desarrollo. También puede decirse «cuando tú llegaste», cambiando el punto de vista.

  12. Cuando Juan llegó al cortijo, no vio a nadie. Hacía tiempo que no había estado allí. Le llamó la atención el silencio que envolvía las cosas.

    Llegó hace avanzar el relato; había estado remite a un tiempo anterior; envolvía describe el fondo de la escena.

  13. Clara trabajó treinta años en ese taller.

    Un período largo también puede expresarse como un hecho completo.

  14. Hace un minuto sonó el teléfono.

    El pretérito simple puede expresar un pasado muy reciente.

  15. Nunca he corrido una maratón.

    El perfecto compuesto permite hablar de la experiencia acumulada hasta ahora; no exige un hecho reciente.

Presente actual, narrativo y con valor de futuro

Una forma de presente puede referirse a lo que ocurre ahora, a una costumbre, a un hecho pasado que se cuenta como si ocurriera ante nosotros o a un plan futuro. Las palabras que la rodean permiten distinguir esos usos. El presente con valor de futuro no es un presente histórico.

5 ejemplos

  1. Aquella soledad favorecía sus propósitos. Cuando ya estaba decidido a saltar la cerca del cortijo, ve acercarse a un gañán con la azada al hombro. Indeciso, Juan se oculta tras un árbol y espera a que pase el labrador. El buen hombre va silbando, ignorante del peligro.

    El relato pasa del pasado al presente narrativo. Se conserva la escena del original y se corrigen las comas alrededor de Juan.

  2. Mañana voy al cine.

    Presente con valor de futuro: anuncia un plan. No significa que la salida ya haya ocurrido ni garantiza que ocurra.

  3. Ayer entro en la tienda y descubro que llevo la lista equivocada.

    Presente narrativo en una conversación: ayer sitúa los hechos en el pasado.

  4. Todos los jueves voy al cine.

    Presente habitual: describe una costumbre, no una salida futura concreta.

  5. En este momento te escribo desde la estación.

    Presente actual: la escritura coincide con el momento en que se formula el mensaje.

Formas que conviene distinguir

VerboPretérito perfecto simplePretérito perfecto compuesto
quererquisehe querido
corrercorríhe corrido
saltarsaltéhe saltado

Estas formas permiten reconocer el contraste, pero el tiempo no se interpreta aislado: hacen falta la oración y su contexto. El perfecto compuesto no es simplemente un «pasado más cercano».

Cómo reconocer la construcción

Primero localiza la forma verbal y las palabras que dependen de ella. Después observa si hay un auxiliar, qué complementos aparecen y qué relación temporal expresa la oración. Para identificar las formas y clases del verbo, puedes consultar el pilar de verbos. Para analizar el predicado completo, continúa con el predicado.

«Construcción verbal» es una expresión amplia: no designa una única clase de oración ni equivale siempre a «perífrasis verbal». Esta selección se centra en auxiliares, infinitivos y contrastes temporales.

Un contraste útil entre perífrasis aparece en deber y deber de: la presencia de de orienta la lectura, pero no decide por sí sola entre obligación y suposición.

Para ampliar el análisis desde la construcción verbal hasta la oración completa, consulta el mapa de sintaxis.

El infinitivo, el gerundio y el participio pueden formar parte de estas construcciones. Compara su forma y su función en los ejemplos de verboides.

No todo gerundio forma una perífrasis: sigo pensando y llegó silbando tienen estructuras distintas. Compáralas en los usos del gerundio.

Si la duda afecta también al orden, la concordancia o la puntuación, compara estos casos para revisar la construcción de una oración. Primero identifica qué cambia de sentido antes de sustituir una forma.

Para distinguir estas construcciones gramaticales del rodeo expresivo, consulta la perífrasis retórica, que expresa algo mediante una denominación o descripción indirecta.