Cómo reconocer la rima asonante

Busca la última palabra de cada verso y localiza su vocal tónica. Compara las vocales desde esa vocal hasta el final, incluyéndola. No basta con mirar la última sílaba ni la última letra. En estos casos llanos intervienen dos vocales; el contraste final termina en palabras agudas.

Después comprueba el tramo completo. Si coinciden también las consonantes, la clasificación es consonante. Si la coincidencia se limita al patrón vocálico, es asonante. No es necesario que todas las consonantes sean distintas; basta con que no coincida todo el tramo sonoro.

Confiaba y ventana: a-a

1 ejemplo

Pasaje del material recibido; sin autor ni obra identificados.

Juan José confiaba en poder verla en la ventana.

Desde la vocal tónica: aba / ana. Vocales comparadas: a-a.

La vocal tónica es la primera a del tramo final aba en confiaba y de ana en ventana. Desde ahí coinciden a-a, pero cambia la consonante intermedia: b frente a n. Es rima asonante. Comparar únicamente la última a dejaría fuera parte de la rima.

Este mismo pasaje aparece en la introducción y en los números 1 y 4 del original. Se muestra una sola vez; las tres apariciones quedan registradas. Se adopta la puntuación de la primera, sin separar con coma confiaba de su complemento en poder verla.

Cabello y anhelo: e-o

1 ejemplo

Pasaje del material recibido; sin autor ni obra identificados.

Ser estilista es trabajar el cabello, es por eso que María trabaja con anhelo.

Desde la vocal tónica: ello / elo. Vocales comparadas: e-o.

Se parte de la e tónica de ambas palabras y se llega hasta la o final. Coinciden las vocales e-o, pero ll en cabello y l en anhelo no representan el mismo sonido en las pronunciaciones habituales, con yeísmo o con distinción de ll y y. No hay consonancia entre ambos finales.

Se conservan las dos líneas completas y la puntuación recibida. Las terminaciones escritas ayudan a localizar el tramo, pero la clasificación se hace por los sonidos; no se identifica el dígrafo ll con la letra l.

Casa y tablas: a-a

1 ejemplo

Pasaje del material recibido; sin autor ni obra identificados.

El albañil construye tu casa, la construye usando unas tablas.

Desde la vocal tónica: asa / ablas. Vocales comparadas: a-a.

Casa aporta a-s-a y tablas, a-bl-a-s: las vocales desde la tónica son a-a en los dos casos. Las consonantes no tienen que coincidir ni ocupar las mismas posiciones. La s final de tablas no impide la asonancia.

Se conserva el caso íntegro. No se cambia tablas por otra palabra para que ambas terminaciones se parezcan más en la escritura.

Jefe y queje: e-e

1 ejemplo

Pasaje del material recibido; sin autor ni obra identificados.

El obrero le dijo a su jefe, por favor no se queje.

Desde la vocal tónica: efe / eje. Vocales comparadas: e-e.

La comparación empieza en la primera e, que es tónica, y termina en la segunda. Coinciden e-e; la f de jefe y la j de queje hacen diferentes los tramos consonánticos. La u de que no representa aquí una vocal pronunciada y, además, está antes del inicio de la rima.

Se conservan palabras, orden y cortes. El nombre de las letras no sustituye su pronunciación al analizar una rima.

Un contraste: ignorar y presionar riman en consonante

1 contraste

Pasaje del material recibido; sin autor ni obra identificados. Contraste consonante; no es uno de los cuatro ejemplos asonantes.

Hay ocasiones en que hay que ignorar, y de esa forma poder presionar.

Desde la vocal tónica: ar / ar. Vocales comparadas: a.

La última vocal tónica es la a final de cada palabra. Desde ella coinciden a y r: el tramo completo ar. Por tanto, este caso se clasifica como consonante. Que las letras anteriores a esa a sean diferentes no cambia la clasificación.

El original lo incluye entre las rimas asonantes. Se conserva como contraste y se excluye del recuento de cuatro ejemplos asonantes. Toda consonancia comparte también vocales, pero cuando coincide el tramo completo se usa la etiqueta más específica: consonante.

La pronunciación y los cortes importan

La rima relaciona sonidos, no solo letras. En estos ejemplos no hace falta inventar una lectura excepcional para reconocer los patrones a-a y e-e, ni confundir ll con l para analizar e-o. Los saltos automáticos de una pantalla tampoco añaden versos: se mantienen las dos líneas de cada pasaje al copiarlo.

La asonancia tiene convenciones específicas para diptongos y palabras esdrújulas. En los casos llanos aquí reunidos no hay que aplicar esas excepciones al tramo de rima. La guía general de rima explica un caso con espacio y conserva ejemplos poéticos con autor y edición identificados.

Cinco casos distintos, sin repetir el mismo ejemplo

El material recibido contiene siete apariciones, pero tres corresponden al mismo pasaje de Juan José. Al reunirlas quedan cuatro ejemplos asonantes y un contraste consonante. Se conservan las líneas completas de cada caso y no se atribuyen a un poeta sin una fuente.

La guía de verso explica por qué rima, medida y disposición son aspectos diferentes. Estos pasajes sirven para comparar sus finales; no se presentan como estrofas de medida uniforme ni como poemas completos de un autor conocido.