Cómo reconocerlo

Para medir un verso se cuentan sus sílabas métricas, considerando encuentros vocálicos y el acento final: se suma una en final agudo y se resta una en final esdrújulo. La sinalefa puede unir vocales entre palabras; el hiato puede mantenerlas separadas. El acento léxico y el énfasis de la lectura no son equivalentes. Tener ritmo no obliga a usar rima ni versos de igual longitud.

Repetición y espera

1 ejemplo

Pablo Neruda · Cien sonetos de amor, XLV, primera estrofa recibida.

No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo, porque, no sé decírtelo, es largo el día, y te estaré esperando como en las estaciones cuando en alguna parte se durmieron los trenes.

La repetición de porque y la prolongación sintáctica entre versos retrasan el cierre. No se deduce de estos cuatro versos un patrón obligatorio de rima.

Fragmento de cuatro versos; se conserva el texto recibido, con cotejo de edición pendiente.

Estado de la fuente: Cotejo con edición pendiente.

Un final agudo

1 ejemplo

Verso didáctico recibido, sin autor identificado.

La tentativa sucesión

La / ten / ta / ti / va / su / ce / sión: ocho sílabas de pronunciación ordinaria. Sucesión es aguda, por lo que el cómputo métrico suma una: nueve. Ió forma diptongo en esta lectura.

Se corrige la cuenta original, que separaba si/ón y daba ocho sílabas métricas. El resultado aquí es eneasílabo.

Estado de la fuente: Procedencia sin acreditar.

Una pauta de diez sílabas

1 ejemplo

Manuel Gutiérrez Nájera · La duquesa Job, cinco versos iniciales recibidos.

En dulce charla de sobremesa, mientras devoro fresa tras fresa y abajo ronca tu perro Bob, te haré el retrato de la duquesa que adora a veces el Duque Job.

Los versos se leen como decasílabos, con apoyos en cuarta y novena. En los finales Bob y Job se añade una sílaba métrica por terminar en aguda. Sinalefas como y_abajo y te_haré_el permiten la medida.

Se retiran las barras analíticas de la cita y se conservan las cinco líneas, sin convertir cada línea en un ejemplo.

Estado de la fuente: Cotejo con edición pendiente.

Acentos y decisiones de lectura

1 ejemplo

Estrofa recibida sin autor identificado.

Me duele el país que tanto yo amo, Deploro el terror que no retrocede y todo el dolor, que mi alma no puede cambiar por la paz, la paz que reclamo.

Duele y país aportan apoyos tempranos; país mantiene el hiato a-í. Las uniones duele_el, deploro_el y mi_alma afectan al cómputo. En el primer verso, mantener yo / amo separado permite once sílabas; unirlo reduce una. No basta destacar segunda y quinta para certificar una pauta idéntica.

Se conservan las palabras y los cuatro versos; se eliminan las barras. Se documenta la licencia en lugar de presentar una única lectura obligatoria.

Estado de la fuente: Procedencia sin acreditar.

Una sextilla

1 ejemplo

José Hernández · El gaucho Martín Fierro, canto I, versos 97–102.

Yo no tengo en el amor Quien me venga con querellas; Como esas aves tan bellas Que saltan de rama en rama Yo hago en el trébol mi cama Y me cubren las estrellas

Los seis versos admiten lectura octosilábica: Yo / no / ten / go_en / el / a / mor tiene siete posiciones y suma una por amor agudo. Querellas/bellas/estrellas riman en ellas; rama/cama, en ama. Los acentos interiores varían.

Identificado en El gaucho Martín Fierro, canto I, versos 97–102, p. 11 de la edición de la Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina. Se conserva la sextilla recibida.

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Verso, amor y flor

1 ejemplo

Rubén Darío · Cantos de vida y esperanza, Otros poemas, X (El verso sutil), primeros seis versos.

El verso sutil que pasa o se posa sobre la mujer o sobre la rosa, beso puede ser, o ser mariposa. En la fresca flor el verso sutil; el triunfo de Amor en el mes de abril: Amor, verso y flor, la niña gentil

Se repiten verso, amor y flor; posa/rosa/mariposa y sutil/abril/gentil ordenan los cierres en dos grupos. El análisis no se reduce a las sílabas que estaban en negrita.

Identificado en Cantos de vida y esperanza, Los cisnes y otros poemas: sección Otros poemas, X. La reproducción de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes confirma los seis versos iniciales; el poema continúa.

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Un paseo

1 ejemplo

Alfonsina Storni · Tu dulzura, El dulce daño, primeros ocho versos.

Camino lentamente por la senda de acacias, me perfuman las manos sus pétalos de nieve, mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve y el alma es como espuma de las aristocracias. Genio bueno: este día conmigo te congracias, apenas un suspiro me torna eterna y breve... ¿Voy a volar acaso ya que el alma se mueve? En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias

Camino lentamente / por la senda de acacias admite dos hemistiquios de siete sílabas. La pausa central organiza un alejandrino; en el segundo hemistiquio se cuenta de_acacias.

Título y pasaje identificados en el facsímil de El dulce daño, página 42. Se conserva la primera parte del soneto, no se presenta como poema completo.

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Confesión

1 ejemplo

Sor Juana Inés de la Cruz · Cuando mi error y tu vileza veo, últimos seis versos recibidos.

Yo bien quisiera, cuando llego a verte, viendo mi infame amor poder negarlo; mas luego la razón justa me advierte que sólo me remedia en publicarlo; porque del gran delito de quererte sólo es bastante pena confesarlo

Verte/advierte/quererte y negarlo/publicarlo/confesarlo alternan CDC DCD. La sintaxis de la confesión atraviesa el límite de los versos.

Los seis versos finales coinciden en sus palabras con Obras escogidas, soneto XII, p. 41. Se mantienen me remedia y bastante pena, lecturas de esta edición, sin sustituirlas por variantes de otras reproducciones.

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Para mi corazón

1 ejemplo

Pablo Neruda · Veinte poemas de amor y una canción desesperada, poema 12, fragmento recibido.

Para mi corazón basta tu pecho, para tu libertad bastan mis alas. Desde mi boca llegará hasta el cielo lo que estaba dormido sobre tu alma. Es en ti la ilusión de cada día. Llegas como el rocío a las corolas. Socavas el horizonte con tu ausencia

Para mi / para tu y basta / bastan repiten estructuras. El fragmento termina antes de acabar la segunda estrofa; no se presenta como poema completo.

Se conserva íntegro el pasaje recibido. Los resaltados originales se sustituyen por el análisis explícito; variantes textuales pendientes de cotejo crítico.

Estado de la fuente: Cotejo con edición pendiente.

Era mi corazón

1 ejemplo

Pablo Neruda · Era mi corazón un ala viva y turbia, diez versos recibidos.

Era mi corazón un ala viva y turbia... un ala pavorosa llena de luz y anhelo. Era la primavera sobre los campos verdes. Azul era la altura y era esmeralda el suelo. Ella -la que me amaba- se murió en primavera. Recuerdo aún sus ojos de paloma en desvelo. Ella -la que me amaba- cerró sus ojos... tarde. Tarde de campo, azul. Tarde de alas y vuelos. Ella -la que me amaba- se murió en primavera... y se llevó la primavera al cielo

La recurrencia de Ella —la que me amaba— y primavera ordena el recuerdo. El último verso es más corto y cierra la serie; no se fuerza igual medida a todo el texto.

El texto se ha contrastado con la ficha del Ministerio de Educación de Chile; la copia conserva los diez versos recibidos.

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La rosa

1 ejemplo

Sor Juana Inés de la Cruz · A una rosa, primeros ocho versos recibidos.

Rosa divina que en gentil cultura eres, con tu fragante sutileza, magisterio purpúreo en la belleza, enseñanza nevada a la hermosura. Amago de la humana arquitectura, ejemplo de la vana gentileza, en cuyo ser unió naturaleza la cuna alegre y triste sepultura

Los grupos ura/eza forman ABBA ABBA. El paralelismo de magisterio y enseñanza contribuye al ritmo sintáctico además de la rima.

Cotejo con Obras escogidas, soneto V, pp. 37–38. Se adopta enseñanza nevada a la hermosura; se unifica esa lectura en los tres artículos que citan el poema. Se conserva la extensión del fragmento de cada artículo.

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Nacimiento de un amor

1 ejemplo

Garcilaso de la Vega · Soneto XXXI, primeros ocho versos recibidos.

Dentro en mi alma fue de mí engendrado un dulce amor, y de mi sentimiento tan aprobado fue su nacimiento como de un solo hijo deseado; mas luego dél nació quien ha estragado del todo el amoroso pensamiento: que en áspero rigor y en gran tormento los primeros deleites ha trocado

Engendrado/deseado/estragado/trocado alternan con sentimiento/nacimiento/pensamiento/tormento en ABBA ABBA. El desarrollo de una frase extensa atraviesa varios versos.

Se adopta Poesías castellanas, Fundación Garcilaso de la Vega, Madrid, 2008, p. 122: Dentro en mi alma, dél y ha trocado. Se conservan únicamente los ocho versos recibidos.

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No te rindas

1 ejemplo

Texto recibido sin autor acreditado; no se atribuye a Mario Benedetti.

No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo

La repetición de No te rindas y la serie de infinitivos sostienen el ritmo. Las líneas tienen extensiones distintas; el efecto no exige un molde métrico único.

La Fundación Mario Benedetti negó esta atribución el 10 de mayo de 2018. Se conserva el fragmento sin firmarlo como Benedetti; la autoría y edición de la versión recibida siguen pendientes de acreditación.

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Estado de la fuente: Atribución descartada; autoría pendiente.

El fundamento

1 ejemplo

Garcilaso de la Vega · Soneto XXVI, primeros ocho versos recibidos.

Echado está por tierra el fundamento que mi vivir cansado sostenía. ¡Oh cuánto bien se acaba en solo un día! ¡Oh cuántas esperanzas lleva el viento! ¡Oh cuán ocioso está mi pensamiento cuando se ocupa en bien de cosa mía! A mi esperanza, así como a baldía, mil veces la castiga mi tormento.

La triple entrada exclamativa con Oh destaca la pérdida. Los cierres ento/ía forman ABBA ABBA; medida, repetición y entonación cooperan.

Los ocho versos se cotejan con Poesías castellanas, Fundación Garcilaso de la Vega, Madrid, 2008, p. 119. Se conserva el fragmento; el soneto continúa.

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A vuestras manos

1 ejemplo

Garcilaso de la Vega · Soneto II, primeros ocho versos recibidos.

En fin, a vuestras manos he venido, do sé que he de morir tan apretado, que aun aliviar con quejas mi cuidado, como remedio, me es ya defendido; mi vida no sé en qué se ha sostenido, si no es en haber sido yo guardado para que sólo en mí fuese probado cuánto corta un espada en un rendido.

Los cierres ido/ado forman ABBA ABBA. El encabalgamiento prolonga el sentido y evita que toda pausa de verso sea un final de oración.

Cotejo con Poesías castellanas, Fundación Garcilaso de la Vega, Madrid, 2008, p. 107. Se adopta cuánto corta un espada, lectura de esa edición; un espada no se regulariza como una espada. Se conservan ocho versos.

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Imagen conservada

Lámina con una definición general del ritmo como orden, sucesión y pausa.
Definición general de ritmo. El artículo desarrolla su sentido literario; no exige rima ni un efecto agradable.

Textos, versiones y recuento

Una atribución pendiente no se presenta como acreditada. Las traducciones, fragmentos y contrastes están identificados junto a cada texto y conservan su contexto al copiarlo. La revisión permite consultar íntegro cada bloque recibido.