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Cómo leer una etimología

La flecha va de la forma anterior a la posterior: latín aqua → agua. La palabra de origen se llama étimo. Cuando se citan dos formas latinas, como lux, lucis, son formas de una misma palabra; no dos idiomas ni dos ejemplos.

Origen inmediato es el paso anterior al español; origen remoto es uno más antiguo. No siempre conocemos toda la cadena. Aquí se simplifican los signos de cantidad de las vocales latinas para facilitar la lectura; la fuente enlazada conserva la notación del diccionario.

La etimología es una de las formas de estudiar el vocabulario; otras guías atienden a su uso, sus matices o sus expresiones.

Palabras que proceden del latín

El latín es el antecedente de estas palabras. Algunas cambiaron mucho de forma; otras se parecen más a su étimo. El parecido por sí solo no permite decidir cómo llegaron al español.

50 ejemplos

  1. abacial. Bajo latín abbacialis → abacial. Relativo al abad o a la abadía.

  2. abadía. Latín tardío abbatia → abadía. Puede nombrar un monasterio dirigido por un abad o una abadesa.

  3. abdicar. Latín abdicare → abdicar. Renunciar a una dignidad o a algo propio, como una creencia.

  4. abdomen. Latín abdomen → abdomen. Parte del tronco situada debajo del tórax.

  5. abeja. Latín apicula → abeja. El cambio de forma no impide reconocer su origen documentado.

  6. aberrar. Latín aberrare → aberrar. Verbo poco usado: apartarse de lo normal o extraviarse.

  7. abeto. Latín abies, abietis → abeto. Nombre de un árbol de hojas persistentes y de su madera.

  8. abominación. Latín tardío abominatio → abominación. Acción de rechazar o condenar algo con intensidad.

  9. aborto. Latín abortus → aborto. Sustantivo que nombra la acción y el resultado de abortar.

  10. abreviatura. Latín medieval abbreviatura → abreviatura. Representación escrita de una palabra mediante menos letras.

  11. abrir. Latín aperire → abrir. Permite observar cuánto puede cambiar una palabra con el tiempo.

  12. abrupto. Latín abruptus, relacionado con abrumpere → abrupto. Puede describir un terreno escarpado o un cambio brusco.

  13. absurdo. Latín absurdus → absurdo. Se aplica a algo contrario a la razón o carente de sentido.

  14. abuela. Latín vulgar aviola, diminutivo de avia → abuela. La entrada abuelo distingue expresamente el origen de la forma femenina.

  15. abuso. Latín abusus → abuso. Uso excesivo o indebido de algo; también, acción de abusar.

  16. acción. Latín actio → acción. Nombra un acto o la realización de una actividad, entre otros sentidos.

  17. acelerar. Latín accelerare → acelerar. Hacer que aumente la velocidad o que un proceso avance más deprisa.

  18. aceto. Latín acetum → aceto. Nombre de vinagre marcado como desusado en el diccionario.

  19. adaptar. Latín adaptare → adaptar. Ajustar algo a una función, una situación o unas condiciones.

  20. adición. Latín additio → adición. Acción de añadir o sumar. No se confunde con adicción.

  21. adjetivo. Latín adiectivus → adjetivo. Nombre de una clase de palabras.

  22. administrador. Latín administrator → administrador. Persona que administra. El étimo no es la palabra española repetida.

  23. adverbio. Latín adverbium → adverbio. Nombre de una clase de palabras que puede modificar verbos, adjetivos u otros adverbios.

  24. adviento. Latín adventus → adviento. Adventus aludía a la llegada; en español nombra un período del calendario cristiano.

  25. agregación. Latín tardío aggregatio → agregación. Acción de agregar o reunir elementos.

  26. bello. Latín bellus → bello. Se aplica a lo que posee belleza.

  27. beodo. Latín bibitus → forma antigua beudo → beodo. Significa ebrio. La forma antigua es un eslabón de su historia.

  28. betún. Latín bitumen → betún. Puede nombrar una sustancia usada para abrillantar el calzado; tiene otros sentidos.

  29. bolsa. Latín bursa → bolsa, recipiente. Este origen corresponde al recipiente. La bolsa de valores tiene otra explicación en el DLE.

  30. breve. Latín brevis → breve. De poca duración o extensión.

  31. bueno. Latín bonus → bueno. Es una palabra española de origen latino aunque su forma haya cambiado.

  32. buey. Latín bos, bovis → buey. Nombre del macho vacuno castrado.

  33. buitre. Latín vultur → buitre. Nombre de un ave que se alimenta de animales muertos.

  34. ca. Latín quia → ca, conjunción causal. Equivale a porque y está marcada como desusada. No es la abreviación de casa.

  35. caballero. Latín caballarius → caballero. El antecedente latino se relacionaba con el cuidado de los caballos; la voz española desarrolló distintos sentidos.

  36. caballo. Latín caballus → caballo. El étimo designaba un caballo de carga.

  37. cabeza. Latín caput → latín vulgar capitia → cabeza. La forma intermedia evita presentar el cambio como un salto directo.

  38. cabra. Latín capra → cabra. Nombre de un mamífero rumiante.

  39. cadáver. Latín cadaver → cadáver. El diccionario documenta una palabra latina; no una sigla inventada a partir de varias palabras.

  40. cagar. Latín cacare → cagar. Verbo malsonante para evacuar el vientre. Se cuenta una sola vez.

  41. calendas. Latín kalendae → calendas. Nombre del primer día del mes en el calendario romano; se consulta en la entrada calenda.

  42. calle. Latín callis → calle. El antecedente nombraba una senda o un camino.

  43. cama. Bajo latín hispánico cama → cama, mueble. El étimo designaba un lecho en el suelo. Otros sentidos de cama tienen distinta historia.

  44. campana. Latín tardío campana → campana. La etimología relaciona el nombre con Campania, región de Italia.

  45. can. Latín canis → can, animal. Equivale a perro. Se precisa el sentido para distinguirlo de otros homónimos.

  46. canción. Latín cantio → canción. Nombra una composición que se canta o puede cantarse.

  47. candidato. Latín candidatus → candidato. Persona que aspira a un cargo, premio o distinción.

  48. agua. Latín aqua → agua. La diferencia entre las formas muestra que el origen no exige conservar todas las letras.

  49. luz. Latín lux, lucis → luz. Las formas latinas ayudan a reconocer también la base luc- de otras palabras.

  50. noche. Latín nox, noctis → noche. La forma noctis permite relacionarla con voces como nocturno.

Raíces griegas y recorridos entre lenguas

Una palabra puede tener un origen inmediato y otro más remoto. Las flechas muestran el orden del recorrido resumido. No todas pasan por una lengua intermedia: se indica únicamente lo que documenta la fuente.

20 ejemplos

  1. abismo. Griego ábyssos → latín tardío abyssus → quizá latín vulgar *abyssimus → francés antiguo abisme → abismo. El asterisco señala una forma reconstruida; ese paso no se presenta como seguro.

  2. acústica. Griego akoustikós, relacionado con akoúein, oír → acústico / acústica. Aquí hay una relación de formación en griego y adaptación al español, sin inventar una lengua intermedia. Acústica nombra el estudio del sonido.

  3. aféresis. Griego aphaíresis → latín tardío aphaeresis → aféresis. En lingüística, pérdida de sonidos al comienzo de una palabra.

  4. áloe / aloe. Griego alóē → latín aloe → áloe / aloe. Las dos acentuaciones se agrupan como un solo ejemplo.

  5. ballena. Griego phállaina → latín ballaena → ballena. El latín es el antecedente inmediato que cita el diccionario.

  6. biología. Elementos griegos bíos y -logía → francés biologie → biología. El antecedente inmediato indicado por el DLE es francés, aunque los elementos sean griegos.

  7. brazo. Griego brachíōn → latín brachium → brazo. Se distingue el paso por el latín del origen griego más remoto.

  8. cacología. Griego kakología → cacología. El antecedente griego aludía a injuria o calumnia; la voz española se usa para una expresión contraria a la lógica o al buen uso.

  9. cadira. Griego kathédra → latín cathedra → cadira. Voz española desusada para silla, según el DLE; no se descarta solo porque también exista en catalán.

  10. caos. Griego cháos → latín chaos → caos. Puede nombrar un gran desorden; el étimo griego se vinculaba con una abertura.

  11. beso. Una voz de origen celta → latín basium → beso. La fuente precisa el antecedente latino, pero no da aquí una forma celta que debamos inventar.

  12. boca. Una voz de origen celta → latín bucca → boca. El DLE señala la procedencia celta y compara una forma gala; comparación no significa identidad demostrada.

  13. camino. Una voz de origen celta e hispánico → latín vulgar camminus → camino. Se conserva la amplitud de la atribución del diccionario.

  14. escuela. Griego scholḗ → latín schola → escuela. El antecedente griego se asociaba al ocio o tiempo libre; eso no define el significado actual de escuela.

  15. teatro. Griego théatron → latín theatrum → teatro. El antecedente griego se relaciona con un verbo que significa mirar.

  16. papel. Griego pápyros → latín papyrus → catalán paper → papel. El catalán es el antecedente inmediato; no basta con decir que viene del griego.

  17. azúcar. Sánscrito śarkarā → pelvi šakar → griego sákchari → árabe clásico sukkar → árabe hispánico assúkkar → azúcar. Es una cadena de transmisión documentada, no seis orígenes alternativos.

  18. café. Árabe clásico qahwah → turco kahve → italiano caffe → café. La lengua del paso inmediato es el italiano.

  19. ajedrez. Sánscrito chaturaṅga → pelvi čatrang → árabe clásico šiṭranǧ → árabe hispánico aššaṭranǧ o aššiṭranǧ → ajedrez. Las dos formas hispanoárabes son alternativas de un mismo paso.

  20. yogur. Turco yoğurt → francés yogourt → yogur. El francés es la lengua intermedia indicada por el diccionario.

Palabras tomadas de otras lenguas

Estos ejemplos permiten comparar préstamos de distintas procedencias. Para ver cómo se escriben las voces adaptadas y las que conservan su forma extranjera, consulta los extranjerismos.

20 ejemplos

  1. a capela. Italiano a cappella → a capela. Expresión musical que indica canto sin instrumentos.

  2. ababol. Árabe hispánico ḥappapáwr[a] → ababol. El antecedente árabe procede del latín papaver, con influencia de una voz árabe para semillas. Ababol nombra la amapola en el este de España.

  3. aceite. Árabe hispánico azzáyt → aceite. El DLE remonta ese antecedente al árabe clásico y, antes, al arameo.

  4. bellota. Árabe hispánico ballúṭa → bellota. Hay un antecedente árabe clásico y una posible relación griega más remota; esa última relación no se da como segura.

  5. buque. Francés buc → buque. Buc aludía al casco de la embarcación.

  6. burdel. Catalán bordell u occitano bordel → burdel. La fuente ofrece dos posibles vías; no se convierten en una cadena ni se elige una sin evidencia.

  7. califa. Árabe clásico ẖalīfah → francés calife → califa. El francés es el intermediario documentado.

  8. canoa. Una voz de origen taíno → canoa. Se indica la lengua sin inventar una grafía indígena antigua.

  9. tomate. Náhuatl tomatl → tomate. Es un préstamo incorporado al español.

  10. papa. Quechua papa → papa, tubérculo. Este origen no corresponde al título religioso del mismo nombre.

  11. fútbol / futbol. Inglés football → fútbol / futbol. Las dos acentuaciones españolas cuentan como un ejemplo.

  12. líder. Inglés leader → líder. Leader significa guía; en español nombra a quien dirige un grupo o encabeza una clasificación.

  13. sushi. Japonés sushi → sushi. Nombre de una preparación cuyo ingrediente central es el arroz.

  14. kimono / quimono. Japonés kimono → kimono / quimono. El DLE considera posible el paso por el francés. Las variantes españolas no aumentan el contador.

  15. champú. Hindi čampī → inglés shampoo → champú. La palabra llegó al español a través del inglés.

  16. robot. Checo robot, relacionado con robota → inglés robot → robot. Se conserva el paso por el inglés que recoge el DLE.

  17. garaje. Francés garage → garaje. La palabra española adapta la escritura de su antecedente.

  18. bambú. Portugués bambu → bambú. Se muestra el antecedente inmediato que da el DLE, sin añadir una cadena remota no contrastada aquí.

  19. hotel. Francés hôtel → hotel. La forma española no lleva el acento circunflejo francés.

  20. aguacate. Náhuatl ahuacatl → aguacate. El étimo podía designar el fruto y el testículo; el uso español se consulta por sus propios sentidos.

Palabras formadas a partir de otras palabras

También se puede explicar un origen mostrando una base española, una forma anterior o un cambio dentro de la lengua. Para practicar prefijos, sufijos y composición, continúa con formación de palabras.

10 ejemplos

  1. abanico. Abano → abanico, formado como diminutivo. Decir solo español no muestra cuál fue la base.

  2. ababa. Ababol → ababa, por derivación regresiva según el DRAE de 2001. Nombre de la amapola documentado en esa edición histórica.

  3. abatido. Participio de abatir → abatido. Como adjetivo puede describir a una persona desanimada.

  4. aflojar. Flojo → aflojar. La entrada señala la base española, no una palabra latina inmediata.

  5. barco. Barca → barco. La base documentada es barca, no baca.

  6. calzado. Participio de calzar → calzado. El participio puede usarse como adjetivo y como nombre del conjunto de piezas que cubren el pie.

  7. camarón. Cámaro → camarón, formado como aumentativo. Cámaro tiene antecedentes latino y griego; el paso inmediato de camarón es la formación sobre cámaro.

  8. cadalso. Cadahalso → cadalso. Cadahalso procede del occitano cadafalcs; se distingue el paso español de la procedencia más remota.

  9. panadero. Pan → panadero. La palabra nombra a quien elabora o vende pan.

  10. sacacorchos. Saca, de sacar, + corchos → sacacorchos. La combinación de un verbo y un sustantivo forma el nombre de un utensilio.

El origen no es lo mismo que el significado actual

Escuela tiene un antecedente griego relacionado con el tiempo libre, pero hoy no significa ocio. Abanico se formó como diminutivo y puede designar un objeto grande. La historia ayuda a entender la palabra; su uso actual determina qué significa en una frase.

Tampoco basta con reconocer una raíz: biología tiene elementos griegos, pero el DLE indica un antecedente francés. Para ver más préstamos específicos puedes consultar los anglicismos y los indigenismos.

Hay palabras que se escriben igual y tienen historias diferentes, como papa —tubérculo y título religioso— o bolsa —recipiente y mercado financiero—. Por eso hay que elegir la entrada y el sentido correctos al estudiar homónimos.

Una palabra puede tener un origen muy antiguo y seguir siendo cotidiana. Para distinguir antigüedad y pérdida de vigencia, consulta los arcaísmos y sus equivalentes actuales.

Qué hacer cuando el origen es incierto

El diccionario también puede indicar que no existe una explicación segura. Bosque, barcino y balde, como recipiente, figuran con origen incierto. No se les asigna aquí una lengua por semejanza o por repetir una lista.

En bahía y bailar, la fuente utiliza quizá. La entrada de borracho propone con reservas una explicación para la forma femenina. Estas voces quedan fuera de los 100 ejemplos; sus hipótesis requieren conservar esos matices.

Una marca de uso tampoco es una etimología. Ar., en abadiado, indica uso en Aragón, no demuestra que la palabra proceda del aragonés. Una remisión o un cf. invita a consultar o comparar otra entrada: no autoriza a inventar una derivación.

Palabras españolas, nombres propios y voces de otras lenguas

Los nombres propios también tienen historia, pero no se mezclan aquí con el vocabulario común. Adán, Bartolomé, Bernabé, Brasil y Canadá requieren fuentes y explicaciones de nombres de personas o de lugares.

Una forma de otra lengua tampoco se convierte automáticamente en palabra española. Camell, cançó, canvi y capacitat son formas catalanas; no se cuentan como ejemplos españoles. En cambio, cadira sí tiene una entrada española desusada en el DLE. Cada caso se comprueba por separado.

Cómo comprobar el origen de una palabra

  • Busca la palabra y elige su sentido: por ejemplo, papa como alimento.
  • Lee la nota etimológica y distingue la primera lengua citada de los antecedentes más antiguos.
  • Respeta marcas como quizá, origen incierto o el asterisco de una forma reconstruida.
  • Separa lo que dice la fuente de una interpretación propia. Una historia ingeniosa no sustituye la documentación.

Cada ejemplo enlaza su fuente. Para observar cambios concretos de sonidos puedes continuar con la aféresis y la síncopa; no todas las transformaciones históricas se reducen a quitar letras.

También conviene separar el origen de una palabra del nombre de la jerga donde se usa. Los ejemplos de caló distinguen préstamos como parné de voces regionales con otra procedencia.